La villa Rothmayer se convertirá en museo

Villa Rothmayer en Praga

El Ayuntamiento de Praga decidió comprar la villa del arquitecto Otto Rothmayer, situada en el barrio de Stresovice, en Praga 6. El edificio funcionalista será un museo, y además servirá de lugar de conferencias y de conciertos al aire libre.

Villa Rothmayer en Praga
Otto Rothmayer es un famoso arquitecto checo del siglo pasado. La casa familiar de dos plantas que construyó entre los años 1928 y 1929, la diseñó especialmente para su familia y sus padres. Está considerada como una de las obras maestras del funcionalismo checo.

Hasta ahora, la villa ha sido ocupada por la esposa de Rothmayer, que decidió venderla por razones de salud y por lo difícil que resulta mantenerla. "Se vive bien aquí, si uno disfruta de buena salud y es hábil con las manos", dice la señora Rothmayer.

En la compra de la famosa casa estuvieron interesados también el Museo Nacional Técnico y el Museo de Artes Aplicadas. Sin embargo, al final la adquirió el Ayuntamiento de Praga.

En los próximos meses se iniciará su reconstrucción, cuyo precio podría llegar hasta 700 mil euros, según calculan los especialistas. Después acogerá el museo del famoso arquitecto y en sus salas se darán conferencias y conciertos. "En el jardín, además, podrían celebrarse pequeñas ceremonias nupciales", planea el consejal de cultura del Ayuntamiento de Praga, Milan Richter.

Modelo de la villa Rothmayer (Foto: CTK)
A Otto Rothmayer, se le conoce, sobre todo, por haber colaborado con el arquitecto esloveno Josip Plecnik en la reconstrucción del Castillo de Praga. Rothmayer, que entre los años 1935 y 1956 dirigió la obra, es autor de una grandiosa sala que lleva su nombre y del pasillo abovedado que conduce a la Sala Española del Castillo. Su villa, construida en un estilo mediterráneo simple, tiene claros signos de la arquitectura de su colega Plecnik.

La casa Rothmayer y su misterioso jardín impresionaron al famoso fotógrafo checo Josef Sudek. La escalera de caracol con una estatua de ángel, árboles exóticos, mueble original y cerámica de jardín, aparecen con frecuencia en sus fotografías, rindiendo homenaje a la fantasía del arquitecto.