La cuarentena será solo de cinco días, también para vacunados. Vuelven los test a las empresas

La cuarentena tras un contacto con un positivo por COVID-19 pasará de siete a cinco días a partir del 11 de enero. Como novedad, tendrán que cumplirla también los vacunados y quienes hayan pasado la enfermedad. Unos días después, el 17 de enero, en las empresas se volverán a hacer test, dos por semana, según decidió el Gobierno para intentar frenar la variante ómicron.

PCR-Tests | Foto: Michaela Danelová,  Český rozhlas

Tras un mes de constante descenso de casos de COVID, en Chequia vuelve a tomar fuerza la enfermedad, según lo esperado ante el avance de ómicron por el mundo. El número de reproducción básico volvió a situarse ampliamente por encima de 1 y los expertos prevén que la próxima semana la nueva cepa será ya la dominante en el país. Si hace mes y medio se batieron todos los récords hasta la fecha de incidencia en Chequia, con casi 30 000 casos diarios, esto podría quedarse corto con las expectativas de hasta 50 000 positivos al día.

Ante la llegada de la nueva ola, el Gobierno se reunió el miércoles para decidir nuevas medidas adaptadas a las características conocidas hasta la fecha de esta cepa. Desde el 11 de enero se reduce de siete a cinco días la duración de la cuarentena tras un contacto de riesgo con un positivo, pero ya no se tendrá en cuenta si se está o no vacunado, ya que todos deberán cumplirla, también los que hayan pasado recientemente la enfermedad. Deberán guardarla incluso los asintomáticos que den negativo en un test de antígenos hasta que el resultado no sea confirmado por una prueba PCR.

Vlastimil Válek | Foto: Michal Krumphanzl,  ČTK

La otra medida más importante es que desde el 17 de enero en las empresas se realizarán dos test semanales de coronavirus, de nuevo, tanto a vacunados como a no vacunados indistintamente. Este régimen debería mantenerse durante tres semanas.

El ministro de Salud, Vlastimil Válek, cree que de esta forma se controlarán los efectos de ómicron.

“La combinación de las medidas nos permite acortar el periodo de confinamiento y el de cuarenta. Identificar a todos los potenciales positivos y que pasen la cuarentena, proteger al Estado del colapso y garantizar su funcionamiento gracias al teletrabajo”.

De ómicron, por el momento se cree que es mucho más infecciosa que cualquier otra variante anterior, pero que sus efectos sobre la salud no son tan devastadores en tantas personas. Parece que es más resistente a las vacunas, pero que estas siguen siendo un elemento clave a la hora de evitar el ingreso en unidades de cuidados intensivos o desenlaces fatales.

El presidente del Gobierno, Petr Fiala, se apoyó en la experiencia de otros países más afectados ya por esta cepa para tomar la decisión de acortar los periodos de cuarentena.

Roman Chlíbek | Foto: René Volfík,  Český rozhlas

Roman Chlíbek, presidente de la Asociación Checa de Vacunología, explicó para la Televisión Checa el porqué del nuevo periodo.

“Con la variante ómicron el periodo de incubación medio es de tres días, por lo que es posible acortar los periodos de confinamiento o cuarentena, lo que surge también de una necesidad práctica, ya que se calcula que por ómicron podría haber cientos de miles de personas en cuarentena”.

Al concluir la cuarentena de cinco días, esas personas que estuvieron en contacto con un positivo, tendrán que portar una mascarilla FFP2 o similares durante otros cinco días.

Foto: Surprising_Shots,  Pixabay,  CC0

Muchos científicos, sin embargo, no ven con buenos ojos la reducción de la cuarentena a cinco días. Uno de ellos, el bioquímico Jan Trnka, expresó sus dudas en la Televisión Checa.

“Yo entiendo las causas de la medida: para que nadie esté en cuarentena más tiempo del necesario. Pero en este momento no existen datos que muestren de manera fiable que con ómicron es más breve el periodo en el que se puede infectar a alguien tras haber resultado contagiado”.

Dos test de antígenos a la semana en el trabajo

De la vuelta de los test a las empresas tanto privadas como estatales se venía ya hablando. Deberán pasar por ellas todos los trabajadores, también autónomos. Solo estarán exentos quienes en su trabajo no se encuentren con ninguna persona, lo que incluye, evidentemente, las que estén en régimen de teletrabajo.

Jan Rafaj | Foto: archivo de la Unión de Industria y Transportes

Se realizarán dos a la semana, o en periodos de entre tres y cinco días, a cargo de la salud pública y con test de antígenos caseros, sin necesidad de intervención de personal sanitario. En el caso de dar positivo, el empleador informará a los servicios de Salud y el trabajador deberá permanecer en cuarentena.

Jan Rafaj, vicepresidente de la Unión de Industria y Transporte, no ve clara la puesta en práctica de la medida, dijo a la Televisión Checa.

“Es una situación nueva, va a ser complicado. La cuestión será también si habrá suficientes test para realizar las pruebas a partir del 17 de enero de manera tan intensiva como la que se ha planteado”.

Si el trabajador se niega a realizarse las pruebas, las medidas no cambian: este deberá portar todo el tiempo una mascarilla FFP2, mantener una distancia de seguridad de al menos metro y medio con los otros empleados y comer completamente aislado de los demás.

En cuanto a las pruebas PCR, los vacunados, que hasta ahora tenían derecho a dos pruebas mensuales preventivas a cargo de su aseguradora de salud, en adelante contarán con hasta cinco al mes. Los no vacunados tendrán que abonarlas todas, siempre que no sean por prescripción médica o de los servicios de sanidad o rastreo.

Y por si acaso la situación siguiera empeorando, el ministro de Salud Válek ya tiene concertadas reuniones para este mismo viernes con expertos y representantes de los sectores productivos para acordar nuevas medidas de cara a un escenario peor que el actual.

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