La cantante Raduza conmueve y alienta

Raduza

Esta vez les presentaremos a una de las más notables cantautoras checas, Raduza. Escucharán temas de su último álbum "...pri mne stuj", cuyo título tiene el sentido de "!acompáñame!" o "!dame ánimo". Raduza conmueve y sacude a su público, pero también le infunde aliento y esperanza. Su canto y su acordeón irradian una energía de alto voltaje.

Raduza se acompaña con acordeón porque opina que ningún otro instrumento es capaz de expresar esa peculiar melancolía y nostalgia que tanto le gusta. El acordeón es el instrumento que me conviene aunque yo no sea una intérprete magistral, dice la cantante. Disfrutemos del hechizo de su voz y de su acordeón en el tema "Gladíolos amarillos".

Raduza jamás actúa en macroconciertos ya que piensa que allí se pierde la energía y se entabla difícilmente el contacto con el público. La cantautora inició su carrera como cantante callejera y está acostumbrada a tener cerca a quienes la escuchan.Los clubes son por lo tanto el ambiente más adecuado para Raduza cuya actuación es extraordinariamente expresiva.

La joven cantautora Raduza dice que su primer ídolo musical fue su abuelo que tocaba con armónica de boca lo que se llama folklore urbano. Y con él se inició de manera un poco singular en la música. El abuelo le compró una vez a la niña un cuerno de caza de unos ochenta años de antigüedad y la muchacha aprendió a tocarlo. El acordeón llegaría más tarde.

A los quince años, Raduza se plantó con una guitarra en el Puente de Carlos, en Praga, donde los cantantes de folk actuaban para los turistas. A los 19 años la sacó de allí la renombrada cantautora checa, Zuzana Navarová, y la llevó a la céntrica sala de Praga, Lucerna, donde Raduza actuó como telonera de Susanne Vega.

Durante más de diez años, Raduza era conocida sólo por el público de los clubes, pero su último disco "...pri mne stuj" la lanzó al éxito. La Academia Checa de la Música Pop otorgó a Raduza el premio a la mejor cantante nacional del año 2003, el título de revelación del año y el primer premio en la categoría Folk. Vamos a escuchar a Raduza en el tema "Viento mío" de su último disco.

Raduza explica su éxito por el hecho de que el público quiere canciones que reflejen los sentimientos. Canta sobre lo que ha vivido ella y lo que habrán vivido también quienes la escuchan. Ello les proporciona cierto alivio ya que saben que no están solos con sus preocupaciones, con su dolor y su soledad.

La cantautora Raduza prefiere actuar sola, acompañándose de un acordeón y prescindiendo de un grupo musical. Afirma: " Tomo sencillamente el acordeón, subo a un tren o a un avión y en poco tiempo puedo actuar en el otro lado del mundo. Con una banda musical los desplazamientos son mucho más complicados."

Las canciones de Raduza tratan a veces la vida con crudeza, pero también infunden ánimo. La cantante dice: "Mis canciones no son alegres, pero creo que encierran un mensaje positivo ya que pienso que cada contrariedad tiene una solución."

Transformar las amarguras personales en la compasión hacia los demás y tener el corazón por guía es también el mensaje del último tema del álbum de Raduza "...pri mne stuj".