Klaus pierde su pleito con la jueza Iva Brozová

Iva Brozová, foto: CTK

La jueza Iva Brozová puede volver a encabezar el Tribunal Supremo checo, tras haber ganado su pleito contra el Presidente de la República, Václav Klaus. En enero pasado, Klaus destituyó a Brozová del cargo a raíz del supuesto incumplimiento de sus tareas profesionales.

Iva Brozová, foto: CTK
La jueza Iva Brozová presentó una queja ante el Tribunal Constitucional de la República Checa, insistiendo en que su destitución a instancia del ex ministro de Justicia, Pavel Nemec, fue infundada. Este martes el Tribunal dictó el fallo, decidiendo que la actuación de Václav Klaus contradice las estipulaciones de la Constitución de la República, habiendo violado el presidente los derechos básicos de la jueza Brozová.

Václav Klaus, foto: CTK
Como explicara la jueza del Tribunal Constitucional, Dagmar Lastovecká, a pesar de que el jefe del Tribunal Supremo es designado por el Presidente de la República, la ley ya no implica el derecho del primer mandatario a su destitución.

"El Tribunal Constitucional anuló la decisión sobre la destitución de Brozová por haber sido aplicada una normativa que viola las estipulaciones constitucionales respecto a los principios de la división de los poderes estatales y judiciales y de su independencia".

Tras conocer el fallo del Tribunal Constitucional, Václav Klaus señaló que lo respetaba, pero que no estaba de acuerdo. Klaus teme que la decisión de los jueces constitucionales repercutirá negativamente en la justicia checa.

"Creo que la sentencia del Tribunal indica el peligro de un intento de cambio de la situación surgida en el país a raíz de la transformación democrática. Se trata de un paso de la democracia parlamentaria al corporativismo judicial y al logro de una ilimitada autonomía judicial que no existe en ningún otro país del mundo".

Por su parte, el abogado y esposo de la juez del Tribunal Supremo, Jaroslav Broz, dijo que la sentencia del Tribunal Constitucional reafirmó su confianza en la justicia y demostró que en la República Checa eran respetados los principios democráticos fundamentales del Estado de derecho.