Kamenice nad Lipou, la ciudad de los tilos

El castillo de Kamenice nad Lipou, foto: Harold, CC BY-SA 3.0 Unported

La ciudad de Kamenice nad Lipou se encuentra en Bohemia del Sur cerca de la frontera con Moravia. Se halla precisamente en el centro de una región rica en monumentos e interesantes ciudades como Dacice, Tábor, Treboñ, Jihlava o Jindrichuv Hradec, todas a no más de treinta minutos de Kamenice nad Lipou.

El castillo de Kamenice nad Lipou, foto: Harold, CC BY-SA 3.0 Unported
Esta bella y pintoresca ciudad nació a principios del siglo XIII, como una aldea de siervos ligados al castillo de Kamenice.

No se conoce la fecha exacta de la fundación de la ciudad, pero existen menciones escritas de Kamenice ya desde el año 1267, no obstante se toma como año de surgimiento de la ciudad el año 1248, ya que se encuentra grabado en un monumental tilo plantado en el parque del castillo.

La directora del museo local, Olga Belochová, explicó que según documentos conservados el primer propietario del castillo de la ciudad de Kamenice nad Lipou fue la familia Benesovic.

"Los primeros propietarios del castillo de Kamenice nad Lipou fueron los señores de Bechyne pertenecientes a la estirpe noble de los Benesovic".

Entre los miembros de la familia Bechyne que vivieron en Kamenice nad Lipou destaca Dobes, quien fue consejero del rey checo Carlos IV.

Durante el reinado de Carlos IV, quizás gracias a los méritos de Dobes, Kamenice nad Lipou obtuvo el rango de ciudad, exactamente cien años después de su fundación en el año 1348.

Tabor
Dobes de Bechyne trataba de atender las necesidades de la ciudad y aportó para la prosperidad de la misma.

"Dobes de Bechyne construyó un hospicio lo que en aquella época representó un gran bien para la ciudad. Allí encontaron albergue trece ciudadanos pobres a los que se proporcionaba, el alojamineto, vestimenta y comida."

Después de morir Zbynek, el último miembro de la familia de los señores de Bechyne, el castillo y la ciudad fueron adquiridos por el aristócrata checo Jan Sezima de Ústí.

Sezima acogió en uno de sus castillos, el de Kozí Hrádek, a Juan Hus gracias a la intervención de su esposa Anna, admiradora de los pensamientos de este gran personaje de la historia checa.

Hasta el año 1623 el castillo cambió varias veces de dueño. Antes del estallido de la Guerra de los Treintas Años fue propiedad de Zikmund Matej Vencelvík de Vrchoviste.

Después de la batalla de la Montaña Blanca en el año 1620, que fue el detonador de la Guerra de los Treinta Años a Zikmund Matej le fueron confiscadas todas sus posesione, incluída Kamenice nad Lipou.

Jindrichuv Hradec
En el año 1623 la compró la ciudad el oficial Enrique Paradis de Eschaide, de origen español:

"Enrique Paradis fue un personaje nefasto para la ciudad de Kamenice nad Lipou. Se apoderó de la ciudad después de la confiscación de los bienes de los Vencelvík y fue muy cruel con los habitantes de la región."

El "gobierno" de los Paradis, de setenta años de duración, tuvo consecuencias fatales para la región. Los habitantes perdieron todos sus derechos y privilegios, lo que condujo, asimismo, a grandes pérdidas económicas para la ciudad.

"El más cruel con los súbditos fue Martín de la Saga, hijo de Enrique Paradid. Por su crueldad fue amonestado varias veces por el emperador Leopoldo I, quien acabó por emitir un decreto que devolvía a Kamenice todos los privilegios negados por los Paradis."

Martín de la Saga resolvió el conflicto con los ciudadanos de una manera muy sencilla: vendió la ciudad.

Kozí Hrádek
Y la ciudad siguió cambiando nuevamente de dueños. En 1831 la adquirió el conde Jan Josef Rilke, bisabuelo del escritor austríaco Rainer Maria Rilke,.

A principios de siglo XVIII el castillo fue comprado por el Banco Friese de Austria que posteriormente lo vendió a Jan Jindrich Geymuller.

La familia Geymuller reconstruyó el castillo y lo administró más de cien años hasta el año 1945.

"El castillo fue confiscado al final de la Segunda Guerra Mundial en 1945. Un año después fue acondicionado como sanatorio para niños, ya que la zona dispone de muy buenas condiciones climatológicas".

El sanatorio fue clausurado en los años noventa y posteriormente vendido al Museo de Artes Aplicadas de Praga.

El museo instaló en el castillo una exposición permanente de herrería en la que los visitantes pueden ver piezas y forjas de la Edad Media hasta el siglo XX.

En el parque inglés que rodea el castillo, se puede apreciar el símbolo de la ciudad Kamenice nad Lipou un monumental tilo. Este árbol, cuya edad se estima entre 700-900 años es el testigo mudo de la construcción del castillo y de la historia de la ciudad. En la ciudad hay tres tilos más, todos retoños del espléndido y viejísimo árbol.

El cementerio de Bradlo, Jitka Erbenová (cheva), CC BY-SA 3.0 Unported
La atención de los visitantes la atrae asimismo el cementerio de Bradlo ciudad situada a un kilómetro de Kamenice nad Lipou. Se dice que se trata del campo santo más hermoso de Europa Central.

Se encuentra escondido en bosque, entre árboles, alrededor de la capilla de Santa Magdalena construida en el siglo XIV.

En el cementerio descansan importantes personajes de la vida cultural y científica de Kamenice nad Lipou, entre los que cabe mencionar a Stanislav Provázek - descubridor del tifus exantemático.

Al visitar la ciudad no olviden viajar en el único ferrocarril de vía estrecha en el territorio de la República Checa. La vía de 760 milímetros de ancho, fue construida a principios de siglo XX y hoy es propiedad privada.

En este tren se puede viajar de Kamenice nad Lipou a la ciudad de Nová Bystrice distante 46 kilómetros, el recorrido en los trenes históricos dura dos horas y 45 minutos, y ofrece a los viajeros hermosas vistas de la naturaleza de la región.

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Autor: Helena Karlasová
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