Jirí Wolker, poeta de muchos talentos

Jirí Wolker

En esta edición echaremos una ojeada curiosa a la vida del poeta Jirí Wolker. El autor del poema sobre el buzón azul en la esquina de la calle y del cuento de hadas sobre el millonario que robó el sol, lecturas obligatorias de los alumnos checos, murió antes de cumplir los 24 años. Marie Dokoupilová del Museo de Prostejov le contó a Radio Praga sobre los capítulos tristes y felices de la vida de Jirí Wolker.

Cuando el Museo de Prostejov renovó sus instalaciones en los años 90, el público exigió que una de las salas estuviera dedicada a Jirí Wolker. Así ocurrió, y los visitantes de Prostejov tuvieron la posibilidad de conocer el hogar del poeta. En un rincón está colgado un sable ya que Jirí se dedicaba a la esgrima. Una parte de la sala la ocupa un piano de cola y en la otra están expuestas las obras del joven autor y sus traducciones.

Jirí Wolker nació en Prostejov en el año 1900. En la ciudad también frecuentó la escuela y el liceo checo, señaló Marie Dokoupilová.

"Según afirmaba su madre, que naturalmente tenía que elogiar a sus hijos, pero pensamos que no exageraba, Wolker era un joven de muchos talentos. Dibujaba bien, componía música, tocaba piano y violín, lo cual no se sabe mucho. Desde su temprana infancia escribía poemas cortos que eran cada vez mejores. Ya durante sus estudios en el liceo logró publicar algunos. Continuó escribiendo poemas en la universidad, en Praga, donde a deseo de sus padres, estudió derecho".

¿Cómo era Jirí Wolker como persona además de poseer un gran talento?

"Aparte de lo que contaban sus coetáneos y sus padres, se puede decir que Jirí era un hombre diligente, alegre, como a muchos jóvenes en aquella época le gustaba la compañía, y visitaba restaurantes como lo hacen los jóvenes de hoy. Por otro lado, en cuanto a su actividad literaria, era muy responsable y trataba de llevar las cosas hasta el final".

Marie Dokoupilová recomienda a los que quieran conocer mejor a Jirí Wolker leer su correspondencia, la que fue editada en forma de un libro. Allí también descubrirán algo sobre sus amores.

Su primer amor fue la hija del alcalde de Prostejov María, o sea Marenka Horáková. Los jóvenes intercambiaron un montón de cartas que se han conservado, tanto de Jirí, como de Marenka. Luego se habla de su último amor, que también se llamaba María. Marenka Koldová era una jovencita a la que Wolker se aferraba en los tiempos en que estaba muy enfermo. Antes de morir escribió para ella muchos poemas hermosos.

Marie Dokoupilová
"Menos conocida es Miluska Nedelníková. A juzgar por las cartas que guardamos en el museo, me parece que fue un amor verdadero, el más serio. Sin embargo, la relación terminó de manera distinta a lo que se imaginaban los dos. Ella era un poco mayor y en aquella sociedad no era posible esperar hasta que Wolker acabara la carrera y tuviera alguna posición en la sociedad. Miluska se casó entretanto".

Durante su corta vida Jirí Wolker publicó dos poemarios y tres obras de teatro, además escribió cuentos de hadas, folletines para los periódicos, cuentos y ensayos teóricos sobre el arte.

Jirí Wolker vivió al máximo y no desperdició ni un momento, lo cual se reflejó sin duda en su estado de salud. Cuando en primavera de 1923 cayó enfermo, nadie pensaba que sería grave. Los médicos le comprobaron, no obstante, tuberculosis de pulmones recomendándole una estancia en las altas montañas.

"Se fue a Tatranská Polianka en los Altos Tatras, en Eslovaquia, donde pasó casi medio año. Al principio parecía que podría curarse, pero la enfermedad fue más fuerte e insidiosa. En Navidades de 1923 se confirmó que Wolker no viviría mucho tiempo más. La madre se llevó a Jirí Wolker moribundo a Prostejov, donde falleció el 3 de enero por la mañana".

Foto: autora

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