Jiří Menzel: el poético rebelde de la filmografía checa

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Falleció Jiří Menzel, uno de los directores de cine checos más destacados. La delicada y compasiva poética de sus películas le brindó fama nacional e internacional, coronada con un Óscar por su obra ‘Trenes rigurosamente vigilados’.

Jitka Zelenohorská y Josef Somr en la película 'Los trenes rigurosamente vigilados'

Los largometrajes de Jiří Menzel forman parte del fondo dorado de la cinematografía checa y checoslovaca y muchos de ellos se han convertido en películas de culto, adoradas y citadas por el público.

“Las cosas tienen que surgir con ligereza, hay que trabajar de manera natural, como cuando uno respira”, decía Menzel sobre el arte de hacer películas. Originalmente no planeaba convertirse en cineasta, lo atraía el teatro. No obstante, al no ser aceptado a la Facultad de Teatro de la Escuela de Cine y Televisión de Praga, terminó estudiando dirección con el famoso realizador Otakar Vávra.

Trenes Rigurosamente Vigilados, foto: Česká televize

Menzel decía que solo se dedicaba a hacer comedias, nada serio, y sostenía que se podía aprender más sobre las personas por medio del humor. El humor era algo característico para el director y, como explicó en una ocasión, terminó adorando su profesión.

Jiří Menzel, foto: ČT

“Yo no tengo el físico y no sé hablar. Hablo muy mal y nunca tuve el valor de imaginarme a mí mismo en un escenario. Pero quería convertirme en director, la dirección es una excelente profesión. Los actores hacen todo el trabajo y los directores tienen la fama. La película la hacen sus colegas y a los directores les toca viajar por los festivales”.

El director inició su carrera en el mundo de la gran pantalla en los años sesenta, como uno de los representantes de la Nueva Ola checoslovaca. Una de sus primeras películas fue ‘Las perlas del fondo del agua’ (Perličky na dně) en la que colaboró con otros directores checoslovacos. La película a menudo es considerada como el manifiesto de este movimiento vanguardista de cineastas checoslovacos que rechazaban los procesos hasta entonces considerados tradicionales. Se trató de una adaptación de los cuentos del escritor Bohumil Hrabal y terminó siendo la primera de muchas más.

Alondras en el Alambre, foto: Filmové studio Barrandov / Josef Janoušek

A lo largo de su brillante carrera, Jiří Menzel convirtió en películas varias obras del escritor checo, entre ellas la famosa ‘Alondras en el alambre’ (Skřivánci na niti). A pesar de ser filmada en 1969, el estreno se vio aplazado hasta después de la caída del comunismo en Checoslovaquia, ya que el régimen lo había prohibido. En 1990, cuando por fin se presentó al público, la película fue todo un éxito y le ganó a Menzel el Oso de Oro en el Festival Internacional de Cine de Berlín.

‘Un Verano Caprichoso’, foto: ČT

Otras de las famosas adaptaciones de los libros de Bohumil Hrabal incluyen obras como ‘Tijeretazos’ (Postřižiny), ‘La fiesta de las campanillas verdes’ (Slavnosti sněženek) y, principalmente ‘Trenes rigurosamente vigilados’ (Ostře sledované vlaky). Por este último largometraje Jiří Menzel recibió el Oscar a la mejor película de habla no inglesa de 1966.

Magda Vášaryová y Rudolf Hrušínský en la película 'Tijeretazos', foto: ČT

En Chequia son sumamente populares las comedias que realizó en los años 70 y 80 con Zdeněk Svěrák como guionista. Los títulos ‘Solitario en la linde del bosque’ (Na samotě u lesa) y ‘Mi dulce pueblecito’ (Vesničko má středisková) se han convertido en películas de culto, repetidas una y otra vez con éxito en la televisión.

Su penúltimo largometraje, ‘Yo serví al rey de Inglaterra’ (Obsluhoval jsem anglického krále), también basado en una novela de Bohumil Hrabal, se ganó éxito mundial.

'Yo serví al rey de Inglaterra’, foto: ČT

A pesar de la fama que le brindó su talento, Menzel atribuía su éxito a la buena fortuna, según contó en entrevista a la Radio Checa en 2017.

“A veces me da vergüenza. Existe una bonita anécdota en la que un artista dice ‘ahora de viejo he descubierto que no sé hacer nada, pero ya es demasiado tarde, porque me he vuelto famoso’. Y yo, cuando miro lo que he hecho, es una serie de felices coincidencias: con quién colaboré, lo que atravesó mi camino”.

‘Mi dulce pueblecito’ , foto: ČT

Jiří Menzel realizó su última película en 2013. Fue une libertina comedia llamada ‘Los don juanes’ (Donšajni), sobre la pasión por la vida, la música y las mujeres.

A pesar de sus objeciones, Menzel apareció también delante de la cámara en varias ocasiones, aportando un tono cómico y hasta de payaso a sus actuaciones.

Por su contribución a la filmografía checa, Menzel recibió en 1996 el León Checo y en 2003 el Premio a la trayectoria en el Festival Internacional de Cine de Karlovy Vary. La obra de Menzel fue entendida y apreciada por el público internacional. Fue galardonado dos veces con la Orden de las Artes y las Letras de Francia y recibió asimismo el premio Kamera Berlinale otorgado por logros extraordinarios en el mundo del cine.

En los últimos años, Jiří Menzel se enfrentó a varios problemas de salud. Falleció este sábado, 5 de septiembre, a la edad de 82 años.

Jiří Menzel, foto: Martin Špelda, ČRo
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