Jaroslav Vrchlicky

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El poeta checo del siglo 19, Jaroslav Vrchlicky, fue uno de los primeros traductores de la literatura española.

El poeta, dramaturgo, narrador y traductor, Jaroslav Vrchlicky nació el 17 de febrero de 1853 en Louny, Bohemia del Norte, falleciendo el nueve de septiembre de 1912 en Domazlice - famosa ciudad histórica de Bohemia Occidental.

El nombre de Jaroslav Vrchlicky era el seudónimo de Emil Fryda, quien nos legara una obra literaria de extraordinaria amplitud, con 270 libros en su haber. Aunque escribió también varias piezas teatrales, que aún hoy en día siguen siendo llevadas a las tablas en Chequia, en la historia literaria nacional Vrchlicky es, por encima de todo, uno de los más destacados poetas checos de las postrimerías del siglo 19 y los albores del 20.

Jaroslav Vrchlicky comenzó a dedicarse a la literatura ya durante sus estudios en el liceo de Klatovy. Tras finalizar su bachillerato se inscribió en la faculturad de teología, que al cabo de un año abandona por la de filosofía, donde se dedicaba principalmente a los idiomas romances. Luego pasó un año en Italia, y tras su regreso trabajó como secretario en la Escuela superior de técnica y posteriormente en la Academia de ciencias, literatura y artes checas. Su carrera profesional la concluye como catedrático de literatura universal en la Universidad Carolina de Praga, que entonces se llamaba Universidad Praguense.

Desde los comienzos de sus actividades literarias, Vrchlicky perseguió una sola meta: elevar la poesía checa que en el curso del siglo 19 comenzaba a registrar su renacimiento, a nivel europeo. Inicialmente, esta orientación de Vrchlicky no fue aceptada con simpatías por los hombres de letras del país, quienes consideraban que la principal tarea del día era la renovación del idioma y de la cultura nacional.

Éste fue el motivo de sus críticas contra Vrchlicky, a quien le reprochaban el supuesto cosmopolitismo. Sin embargo, alrededor del año 1880 estas polémicas se apaciguaron, y el poeta, galardonado con varios premios nacionales y extranjeros, se convirtió paulatinamente en un verdadero patriarca de las letras checas.

Es casi incomprensible cuántas obras extranjeras Vrchlicky alcanzó traducir al checo del francés, el italiano, el alemán, e incluso el español. Vrchlicky sabía muy bien que sin el conocimiento de las obras clave de la literatura mundial, la cultura nacional permanecería arrinconada en un provincialismo permanente.

En cuanto a la literatura española, Vrchlicky vertió por primera vez al checo 15 piezas o autos sacramentales de Calderón de la Barca, una pieza de Lope de Vega, tres obras de José Echegaray y una de Jacinto Verdaguer. Al mismo tiempo traducía también los romanceros españoles, incluyendo el Cantar de mío Cid. Y en los motivos hispanos se dejó inspirar en el poema épico "Satanela", la tragedia histórica "El amor y la muerte" y el drama "María Calderón".

La narrativa de Vrchlicky constituye la parte más débil del legado de este poeta checo, que en 1901 fue nombrado diputado checo en la Cámara Alta, en la cual, no obstante, pronunció durante su período de funciones sólo un discurso. Así sucedió en 1906, cuando Vrchlicky optó a favor de la aprobación del derecho de voto general e igual.

En 1908 padeció de una congestión cerebral y se retiró de la vida activa. Según ya dijimos, este patriarca de la poesía checa y primer gran promotor de la literatura de España en el medio ambiente cultural checo falleció dos años antes de estallar la primera guerra mundial.

Autor: Vít Urban
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