Inventores checos hacen volar a Albatros, la legendaria ave mecánica ideada por Julio Verne
Un modelo de la legendaria ave mecánica conocida como Albatros, que aparece en la novela Robur el Conquistador de Julio Verne, acaba de realizar su primer vuelo en un pueblo checo. Con este hito, se reescriben los libros de récords del país.
La novela del escritor francés Julio Verne Robur, el Conquistador terminó siendo asombrosamente profética para su tiempo. Muchos entusiastas de la aviación de aquel entonces se imaginaban un futuro donde los dirigibles y los globos seguirían dominando el cielo, mientras que las expectativas de Verne eran completamente diferentes. Según el novelista, unas máquinas más pesadas que el aire, propulsadas por hélices rotativas se apoderarían del espacio aéreo. En aquella novela, esta idea ya aparecía. El misterioso inventor Robur utiliza una máquina fantástica bautizada Albatros para demostrar que el vuelo mecánico, y no los zepelines llenos de gas ligero, conquistaría los cielos del futuro.
Recientemente, esa visión tomó vuelo propio en la ciudad de Pelhřimov, región de Vysočina, donde ingenieros checos se propusieron la tarea de recrear a la mítica Albatros.
Los expertos intentaron basar su réplica en las ideas originales de Verne tanto como sea posible. Este, por ejemplo, vislumbraba las naves del futuro como una mezcla entre dirigible, helicóptero y avión. Además, su novela contaba con las ilustraciones icónicas del pintor francés Léon Benett, que también se convirtieron en fuente de inspiración para los inventores checos.
La construcción del modelo tomó seis meses, no obstante, sus creadores trabajaron alrededor de unos cinco o seis años para refinar el sistema de motores y hélices tan sofisticado. Al final, un total de 64 motores y 81 hélices propulsaron la nave de tres metros de longitud y la enviaron al cielo, transformándola así de una visión literaria en un proyecto tangible.
El líder del programa ha sido el creador de modelos Jaroslav Hrášek, quien, en entrevista con la Radio Checa, explicó que el proyecto ha sido fruto del trabajo en equipo. Además, reconoció al ingeniero Milan Karšňák haber tenido la idea de llevar a cabio esta iniciativa.
“En realidad, a Milan Karšňák se le ocurrió la idea en primer lugar. Él me dijo entonces, ‘Jardo, todo el mundo sabe hacer helicópteros. Demuéstranos algo realmente especial, ¡como el Albatros de Verne! Esto sería interesante’. Así que me lancé a construir el Albatros, pero este jamás hubiera funcionado sin el apoyo del ingeniero Jindřich Šafra. Él lo perfeccionó”.
El primer vuelo de la réplica del Albatros en Pelhřimov se convirtió en una hazaña que entró al Libro de los Récords checo, 140 años después de la primera publicación de Robur el Conquistador.








