Inmigración: El Partido Cívico Democrático dramatiza el tema antes de las elecciones

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El oposicionista Partido Cívico Democrático promueve una campaña electoral en la que apuesta por imponer criterios de inmigración más rigurosos. Los problemas con los extranjeros en la República Checa, no obstante, no resultan tan alarmantes como los describen los cívicodemócratas.

El tema de la inmigración ha sido un tabú para los políticos checos y hace falta encargarse de él antes de que tome la inciativa un partido extremista, defienden los cívicodemócratas sus lemas electorales.

El Partido Cívico Democrático critica al Gobierno socialdemócrata de no ocuparse del crecimiento del número de inmigrantes ilegales y solicitantes de asilo. Sin embargo, la realidad no es tan dramática, según lo confirma el politólogo Miroslav Mares.

"La República Checa no tiene tales problemas con la inmigración como Europa Occidental. Sacar a relucir este tema ha sido una entrada pragmática en el mercado electoral por parte del Partido Cívico Democrático. Con este paso podría ganarse las simpatías de algunos electores", opina el politólogo.

El número de los extranjeros que disponen de permiso de residencia permanente en la República Checa no ha aumentado desde 1997, manteniéndose esta cifra en 210 mil personas. El asilo político fue otorgado en los últimos diez años a sólo 2 mil solicitantes.

En comparación con los países eurooccidentales, el porcentaje de los extranjeros residentes en la República Checa no es muy elevado, rondando aproximadamente el 2 por ciento.

Tampoco la tasa de criminalidad de extranjeros sobrepasa el número de delitos cometidos por los habitantes checos. Por el contrario, en los últimos años ha habido menos procesos penales iniciados contra personas foráneas.