Fallece el cantante de la mirada magnética, Waldemar Matuška

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Waldemar Matuška, falleció el sábado pasado, a la edad de 76 años. Uno de los cantantes checos más famosos sucumbió a una combinación de pulmonía y fallo cardíaco en Florida, EE.UU., donde se refugió con su familia en 1986.

Los Ruiseñores de Madrid, Las Rosas de Tejas, Teresa, Adiós, Amor, esos son sólo algunos títulos de la larga lista de éxitos musicales interpretados por Waldemar Matuška. Adorado por las mujeres y respetado por los hombres, el cantante de pelo rizado, barba negra y una mirada magnética dejó una huella profunda en la historia musical de este país. El crítico musical Jiří Černý calificó a Matuška como una de las mayores figuras de la música checoslovaca.

“Creo que Matuška fue uno de los mayores talentos del escenario local de los años 60. Tenía un don natural para los escenarios, fue un excelente cantante, al igual que Karel Gott, capaz de cantar prácticamente cualquier cosa. Es una tremenda pena que no haya grabado aún más discos, pero los que editó forman parte del capítulo de oro de la música checa”, indicó Černý.

Waldemar Matuška y Karel Gott fueron los cantantes checoslovacos más populares en los años sesenta. Los melómanos se dividían en aquel entonces en dos bandos: unos eran de Matuška, otros de Gott, igual como si los vocalistas representaran dos clubes de fútbol, recuerda el experto Miloš Skalka.

Waldemar Matuška, foto: CTK
“Al recordar a Waldemar, siempre tengo que pensar en la sana rivalidad entre él y Karel Gott. Eso fue como el Sparta y el Slavia. El que quiere el fútbol, debe reconocer que ambos equipos son excelentes, aunque cada uno a su manera. El que ama la música popular checa, debe reconocer que Matuška y Gott son unos de los mayores cantantes checos, y seguirán siéndolo, aunque ahora Waldemar cante en el cielo”, dijo.

El cantante nació en 1932 en Košice, Eslovaquia, y heredó el don musical de su madre, que era cantante de opereta en Viena.

Los principios artísticos de Matuška eran duros. En la escuela primaria recibió malas notas en canto y ni siquiera pudo ingresar en el coro escolar. Aunque desde joven sabía tocar varios instrumentos y fundó el grupo Quinteto del Mambo, nunca estudió el canto y cursó una escuela de sopladores de vidrio.

La estrella artística de Waldemar Matuška empezó a brillar en 1960, cuando grabó su primer éxito, titulado Souvenir.

Waldemar Matuška, foto: CTK
El cantante adquirió la fama a nivel nacional en el teatro Semafor, que le sirvió de trampolín a la cima de la música checoslovaca. Allí formó un dúo con la cantante Eva Pilarová.

Su canción Amor de Cielo fue proclamada en Checoslovaquia como canción del año en 1962. Ese año, Waldemar Matuška triunfó también en la primera edición del concurso musical Ruiseñor de Oro, en el que los oyentes votan por el cantante más popular del país.

Waldemar Matuška cautivó al público también como actor. Desempeñando papeles inolvidables en las comedias musicales Si los Mil Clarinetes… y Noche en el Castillo de Karlštejn, entre otros, pero nunca ha dejado aparte el canto.

En 1976, Matuška se casó con Olga Blechová. Ambos actuaron juntos en Checoslovaquia con el grupo K.T.O. hasta 1986, cuando emigraron a Florida, Estados Unidos, donde la pareja decidió permanecer incluso tras la caída del comunismo, en 1989.

Pero según adelantó la familia, el último adiós al vocalista se efectuará en los próximos días en Praga.