“En realidad somos muy simples, pero nos gusta enredarnos en la vida”

Imagen de Claudia del Rivero Núñez, foto: Dominika Bernáthová

Las múltiples personalidades en que uno se ve envuelto a lo largo de su vida aunque no parten de su naturaleza es el tema de la exposición 'Distensión Imaginaria', que presentó recientemente en Praga la,fotógrafa mexicana Claudia del Rivero Núñez.

Claudia del Rivero Núñez, foto: Dominika Bernáthová
El carácter simbólico de la complejidad de personalidades en las que se ven sumergidos los seres humanos según la situación que se imponga queda captado en las fotografías de Claudia del Rivero mediante la técnica de doble exposición y retrato. Ésta permite exponer varias escenas dentro de la misma imagen y generar insólitas composiciones con múltiples historias de fondo.

Los rostros humanos entretejidos con paisajes, alucinantes efectos de cuerpos y una surrealista transparencia y permeabilidad de los individuos transmiten complejos mensajes que representan todo un reto para la imaginación. Así es que el nombre de la serie 'Distensión Imaginaria' es nada muy acertado. La autora explica para Radio Praga la propuesta clave abarcada en su obra.

“A veces uno se enfrenta con situaciones en las que, tal vez, tu manera de ser en este momento no es la adecuada y tienes que ser de otra manera distinta, aunque no estés de acuerdo con ella. Te enfrentas a como que te estiras y aflojas de la personalidad, del sentimiento y de lo que tú eres. Eso es por parte de la distensión y el imaginario es esa parte de cuando tú crees que estás llevando a cabo las cosas de cierta manera aunque en realidad no es así. Tú en tu mente ya te creaste toda una historia y en ella te envolvieste.”

Cada imagen de la serie está inspirada en una historia real de cada uno de sus protagonistas, que son personas cercanas a la artista.

“Las personas que están allí presentadas son familiares, mi papá y mis hermanos, y también una amiga. Estamos hablando de personas que conozco por mucho tiempo y sé qué situaciones de la vida van llevando y enfrentando. Para mí fue demostrar que a veces nos volvemos tan complejos... En realidad somos muy simples, pero nos gusta enredarnos en la vida”.

Imagen de Claudia del Rivero Núñez, foto: Dominika Bernáthová
En sus imágenes utiliza colores sobrios, aptos precisamente para lo que la fotógrafa quiere expresar, según explica.

“Algo que siempre me ha caracterizado es el gusto por el color negro. Así puedes representar la elegancia, y también un misterio.”

El mundo del arte rodea a Claudia del Rivero desde su infancia, ya que su padre es escultor. Su mayor inspiración la encontró en la pintura, sobre todo en los lienzos de Salvador Dalí y Rembrandt, pero no es el único campo artístico que influye en su proceso creativo.

“El cine es para mí otra inspiración. Es como una línea muy transcendental en mi vida. No puedo dejar de ir caminando y escuchar una música, aunque sea ambiental, y no pensar que sea como un soundtrack de lo que estamos viviendo”.

Imagen de Claudia del Rivero Núñez, foto: Dominika Bernáthová
El anhelo de dedicarse en algún momento a la cinematografía llevó a Claudia a estudiar Ciencias de la Comunicación. Finalmente halló su mayor pasión en la fotografía a la que se dedica intensamente desde hace seis años.

“Descubrí que a través de un encuadre propiamente simple también permites establecer una comunicación que no necesariamente es de movimiento”.

Según la fotógrafa, la clave para realizar una obra fotográfica de calidad no consiste solamente en el conocimiento de la teoría, sino también en la posesión del sentimiento.

“Puedes ser el mejor fotógrafo del mundo pero si no tienes sentimiento por medio, tu fotografía no va a hablar por sí misma. Yo siempre he dicho que si una fotografía no te hace un recuerdo personal, no te lleva a algún momento o no te recuerda una canción o una frase, no sirve”.

Claudia del Rivero con el embajador de México, foto: Dominika Bernáthová
Un sentimiento, o más bien un anhelo, es lo que también permitió a Claudia a exponer sus fotografías en un país a casi 9.000 kilómetros de distancia. Praga era un destino que siempre ha deseado visitar.

“Terminé hacer las fotografías y se me ocurrió ponerme en contacto con la Embajada de México en Praga. Les escribí y les comenté que me gustaría presentarles mi trabajo, ya que Praga es un lugar que siempre he querido visitar.”

Gracias a la respuesta positiva, el público puede visitar la muestra 'Distensión Imaginaria', expuesta en la sede de la Embajada de México en, Praga hasta el 31 de octubre.