El tour mágico del gran pianista checo Ivo Kahánek recala en las “Tierras sin sombra”
El destacado pianista checo Ivo Kahánek actuó en la región portuguesa de Alentejo, ofreciendo al festival local Terras sem Sombra composiciones de parejas musicales. RPI habló con él sobre lo que siente al interprer la música clásica checa en el extranjero, pero también conversó con el director del festival, José António Falcão, sobre la recepción de la música checa en Portugal.
El maestro pianista checo y director del Conservatorio de Praga Ivo Kahánek fue uno de los invitados de la XXI temporada del festival Terras sem Sombra que se prolonga desde marzo hasta diciembre de este año en distintas localidades de la región portuguesa de Alentejo, al sur de Lisboa.
Después de haber tocado en las ciudades de Oporto y Amarante, esta vez Kahánek compartió su arte en la ciudad de Odemira, eligiendo su repertorio de acuerdo con el tema de la presente temporada del festival “Autoras, intérpretes, musas”. Así, según cuenta, iba en busca de historias interesantes y parejas musicales tanto conocidas como no declaradas.
“Las parejas conocidas las representaba en mi concierto quizás la pareja más conocida de todas: Clara y Robert Schumann. Después, me desvié hacia las aguas checas, tocando a los clásicos Antonín Dvořák y Bedřich Smetana. Y, finalmente, opté por una pareja checa que no se había declarado nunca, pero sabemos que sí que eran pareja: Vítězslava Kaprálová y Bohuslav Martinů. Ella era su estudiante y, posteriormente, musa. Desgraciadamente, falleció muy joven”.
“Opté por una pareja checa que no se había declarado nunca, pero sabemos que sí que eran pareja: Vítězslava Kaprálová y Bohuslav Martinů”.
Ivo Kahánek
Reconoce el músico que tocar la música clásica checa en el extranjero le enorgullece mucho. Últimamente, emprendió un largo viaje a Latinoamérica, concretamente, Perú, Chile y Bolivia y a comienzos de 2026 se dirigirá a Hong Kong. Su alma profundamente checa se manifiesta, no obstante, tanto en las grandes salas mundiales como en su propia casa, explica.
“También en casa soy un patriota porque toco ahí un piano de la marca Petrof, fabricado en 1932. El piano es de mi mujer y antes pertenecía al compositor regional de Bohemia Oriental František Kajetán Zedínek. De hecho, se trata de un ejemplar experimental de la marca, no es como los demás que se hacían en la época. Los años 30 en Petrof fueron una época dorada. No solo se trata de un instrumento muy sólido, sino también la calidad del sonido es, hasta el día de hoy, tan buena que lo sigo utilizando a nivel profesional. Lo único malo es que ensayo mucho y no tengo tiempo para pedir el servicio del mantenimiento para que me revisen el piano”.
Igual que los viajes al extranjero, el músico disfruta viajar por el territorio checo, con lo cual se le podrá escuchar hasta finales de este 2025 en las ciudades de Říčany, Benátky nad Jizerou o Veselí nad Moravou, en un formato más pequeño.
“En una sala grande hay que hacer gestos grandes y también aumentar la gradación. Los espacios más comprimidos son más íntimos, se siente cada respiro, cada pausita, y a mí me gusta mucho este tipo de comunicación con el público. No quiero decir que no me gusten las grandes salas, por supuesto que sí, pero en estos formatos más pequeños veo algo para mí personalmente muy único e importante”.
Y uno de estos formatos más íntimos fue también el concierto reciente de Odemira, celebrado en la Iglesia de la Misericordia, donde, según reconoció el maestro, disfrutó mucho el hecho de sorprender a los oyentes con la virtuosidad de Bedřich Smetana, que se puede comparar fácilmente con la de Franz Liszt. También, dice, cada vez más se divulga la obra de Bohuslav Martinů, lo cual confirmó el director general del festival Terras sem Sombra José António Falcão.
“Creo que Ivo Kahánek une un virtuosismo absoluto, una capacidad técnica muy desarrollada con una gran pasión por la música. Ha sido un concierto desde el punto de vista técnico absolutamente impecable, pelo lleno de emoción. Nosotros, en Terras sem Sombra, amamos mucho la música checa. Smetana, Dvořák y otros compositores menos conocidos como Martinů, hacen parte de nuestro cotidiano”.
Explica Falcão que cada año el festival va cambiando el país invitado de honor. A la República Checa le tocó en 2011, pero, desde entonces, se formó una estrecha alianza entre la Embajada de Chequia en Portugal y el festival alentejano para que la música, pero también la cultura y la historia checas no dejaran de sonar en las “tierras sin sombra”.
“En Terras sem Sombra, amamos mucho la música checa. Smetana, Dvořák y otros compositores menos conocidos como Martinů, hacen parte de nuestro cotidiano”.
José António Falcão
“Sentimos que Chequia es una gran patria lírica, también una gran patria sinfónica y es una cultura que abre ventanas. El concierto de ayer nos dio esa capacidad de entender lo que es la espiritualidad y el sentimiento checos. Estos grandes autores que son profundamente naturalistas, describen muy bien el paisaje. Podemos sentir los ríos. El Moldava estaba ahí. Para mí fue un poco una desilusión cuando vi personalmente el río porque, claro, en las zonas más urbanas está profundamente antropomorfizado”.
Traer nueva vida y proteger la que ya existe
El festival Terras sem Sombra nació en 2003 como un festival local que se desarrolla en la zona más amplia, pero también más despoblada de Portugal, que limita en el este con Extremadura y Andalucía. Su idea es traer nueva vida a los monumentos reconstruidos por medio de fondos comunitarios, especialmente iglesias, monasterios, conventos, pero también palacios y castillos.
“La idea ha sido, por medio de la música, atraer al público y, especialmente, garantizar a todas las personas de estos territorios un poco más ajenos a los grandes centros, que tengan acceso a una programación musical muy cuidada. En un segundo plano pensamos que sería interesante utilizar esta herramienta también para dar a conocer nuestro patrimonio cultural y no solo el material, tangible, sino también el inmaterial. Y ha sido un éxito desde el primer momento”.
Desde la música hasta la biodiversidad, desde Portugal hacia España
Otra vertiente importante del festival alentejano es el patrimonio natural, especialmente, la biodiversidad, que está amenazada desde distintos puntos de vista. Uno de ellos es la agroindustria, pero también el cambio climático. Por eso, el festival propone un programa que combina los tres puntos de interés, teniendo sus bases siempre en la música clásica.
Este año, el festival terminará la temporada con un concierto de Navidad, celebrado en Hospital Centro Vivo de Badajoz, en el que el grupo de cantantes de Vila Nova de São Bento presentará el antiguo cancionero portugués.
El próximo año, el director del festival cuenta con otra participación checa en una temporada que se dirigirá por el tema “La música, la naturaleza”. Los artistas y todos los que amamos el arte tenemos que hacer algo por la conservación de los recursos naturales. Vivimos momentos de estrés en muchas áreas de la geografía europea, incluso también nosotros aquí y necesitamos sensibilizar más a la población en general, pero especialmente a los líderes para que tengamos políticas públicas más adecuadas a la conservación de la naturaleza”, concluye José António Falcão.








