El presidente de Alemania pide perdón a los supervivientes de Lidice

Joachim Gauck, foto: ČTK

El presidente de Alemania, Joachim Gauck, realizó una visita histórica a la República Checa este miércoles. Ha sido la primera vez que un mandatario alemán va a Lidice para pedir perdón a los supervivientes de la masacre que llevó a cabo el Ejército nazi en 1942.

Joachim Gauck,  Václav Klaus,  foto: ČTK
“Muchísimas gracias, qué gran regalo nos habéis hecho. Pensábamos que solo veríamos monumentos tristes”, dijo emocionando el presidente alemán, Joachim Gauck, al escuchar al coro infantil de una escuela del lugar que le dio la bienvenida a Lidice.

En realidad, la primera visita oficial del mandatario germano a la República Checa fue una grata sorpresa en su totalidad. Los medios checos y alemanes incluso informan sorprendidos de la buena sintonía entre Joachim Gauck, partidario de una Unión Europea sólida y unida, y el presidente checo, Václav Klaus, conocido detractor de las políticas de integración europeas.

Gauck envió a Klaus una carta personal el pasado verano, en la que pedía perdón en nombre del pueblo alemán por la masacre de Lidice con motivo del 70 aniversario de la tragedia en la que las tropas nazis arrasaron el pueblo, asesinando a la mayor parte de sus habitantes, más de 80 niños incluidos, y mandando a campos de concentración a las mujeres.

Tras la misiva histórica del presidente alemán, el propósito de la visita era por encima de todo pedir perdón en persona a los pocos supervivientes que quedan, dijo.

Lidice
“Venimos a mostrar nuestro respeto y pesar a las víctimas por lo que hicieron nuestros antepasados”.

Joachim Gauck se encontró con dos mujeres y ocho ‘niños’ supervivientes de la masacre. Todos ellos, así como la alcaldesa de la localidad, Veronika Kellerová, y el director del Monumento de Lidice, Milouš Červencl, destacaron la humanidad y sinceridad del presidente, que les estuvo preguntando a las víctimas por sus recuerdos de ese trágico día y cómo transcurrieron sus vidas después. Según los que acompañaron a Gauck durante su visita, el presidente estaba muy bien informado de todo lo ocurrido, y terminó llamando por sus nombres de pila a los supervivientes.

Una de ellos, Marie Šupíková, que el día de la masacre tenía diez años, no quiso olvidar en un momento tan especial a quienes no han vivido para verlo.

Joachim Gauck,  foto: ČTK
“Acepto las disculpas, pero solo quiero decir ahora que nos han pedido perdón por lo que sucedió en 1942, que para esto hemos esperado 70 años. Que es algo que ha llegado tarde por desgracia para la mayoría de los afectados, que ya no están con nosotros, y me estoy refiriendo a las mujeres de Lidice. Pero valoro que él, como cabeza de Estado, que no tiene culpa de lo sucedido, pero la asume en parte como propia, y con este gesto se esfuerza en pedirnos perdón a los que aún vivimos”.

Gauck también recordó el valor de Jozef Gabčík, Jan Kubiš y aquellos que participaron en el atentado que acabó con la vida del protector nazi de Bohemia y Moravia, Reinhard Heydrich, acción que pagaron con sus vidas, y que tristemente provocó las tragedias de Lidice y Ležáky como venganza.

El presidente alemán también tuvo tiempo para visitar otro lugar lleno de significado histórico, pero esta vez mucho más reciente: la Embajada de Alemania en Praga. Poco antes de la caída del Muro de Berlín, la Embajada fue tomada por numerosos alemanes orientales que así lograron escapar al oeste, anticipando el momento que iba a cambiar para siempre el mapa de Europa.

La Embajada de Alemania en Praga
Antes de partir de vuelta a Alemania, Gauck se encontró, a petición propia, con seis representantes de la vida civil checa, con quienes debatió sobre el futuro de la Unión Europea, el legado del fallecido ex presidente Václav Havel, la experiencia checa con el comunismo y la lucha contra ese régimen, en la que el propio Gauck tomó parte en su país.