“El aire es nuestro mar”: la aproximación a la aviación checoslovaca

'El aire es nuestro mar', foto: VHÚ

La exposición titulada “El aire es nuestro mar” empezó este miércoles en Praga. Está enfocada en el periodo de entreguerras y en la participación de los pilotos checos en la Segunda Guerra Mundial.

'El aire es nuestro mar', foto: VHÚ
La exposición “El aire es nuestro mar” fue inaugurada en el barrio praguense de Dejvice, delante del edificio del Estado Mayor de la República Checa.

El evento fue organizado en ocasión del centenario del surgimiento de la aviación militar checoslovaca. En el marco de la exposición, los visitantes podrán observar fotografías de gran valor histórico que muestran a los pilotos checoslovacos junto con sus aviones de combate.

Una mitad de las fotografías está dedicada al periodo de entreguerras, cuando se estaban creando las fuerzas aéreas del país recién fundado. La segunda parte de la exposición muestra el momento de mayor importancia de la aviación militar checoslovaca. Se centra en los pilotos que lucharon en la Segunda Guerra Mundial y jugaron un papel destacado en la Real Fuerza Aérea Británica, explica el general Petr Hromek, Jefe de la Aviación del Estado Mayor.

“Cada panel está dedicado a un período. Se ven los tipos de aviones y la cantidad de pilotos con los que contaba Checoslovaquia. La aviación checoslovaca alcanzó su mayor importancia con mayor probabilidad en la Segunda Guerra Mundial, con la participación de los pilotos en la Real Fuerza Aérea. Queremos recordar su heroísmo”.

'El aire es nuestro mar', foto: VHÚ
Unos 2.500 pilotos checoslovacos formaban parte de la Real Fuerza Aérea británica en la Segunda Guerra Mundial.

Según sostienen los historiadores, el surgimiento de la aviación militar checoslovaca no fue fácil. En 1918 se empezó con un par de aviones y aeropuertos, y la industria aérea prácticamente no existía. Sin embargo, había cientos de técnicos con la experiencia de la Primera Guerra Mundial. Éstos, con su entusiasmo, pusieron los cimientos de la industria que se iba desarrollando rápidamente, explica Petr Hromek.

“Pasados solo 10 años desde la fundación de Checoslovaquia, nuestros pilotos volaban casi exclusivamente en aviones de producción local. El nivel tecnológico se podía comparar con lo mejor de la producción europea”.

La exposición “El aire es nuestro mar” tendrá lugar en la capital checa hasta el 19 de septiembre.

'El aire es nuestro mar', foto: VHÚ