Dos bancos cierran sucursales; corren rumores de que fracasarán otras instituciones financieras

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Tres semanas después de que el banco checo Union Banka se viera obligado a congelar todas sus operaciones financieras debido a la falta de liquidez, otra institución bancaria está a punto de declararse en bancarrota. El Banco de Pilsen cerró la semana pasada sus sucursales. En la actualidad corren rumores de que también otras casas se enfrentan a problemas financieros.

El cierre de las sucursales del Union Banka fue para la mayoría de sus aproximadamente 200 mil clientes una noticia que cayó como rayo en tiempo sereno.

"Ni siquiera se me ocurrió que podría suceder, no sabía nada. Sobre la quiebra me enteré por un amigo mío el día que declararon la bancarrota. En absoluto contaba con esa posibilidad. En diciembre recibí una carta del director general del banco que todo está en orden y que la institución quiere ampliar sus servicios ", indicó uno de los clientes del Union Banka.

A diferencia de bancarrotas sucedidas en el pasado, esta vez el Estado se opone a ayudar a las instituciones quebradas. Los clientes deberían recibir un 90 por ciento del total de sus cuentas del Fondo de Seguros de Depósitos, a menos de que la suma sobrepase 25 000 euros. A pesar de que la mayoría de los clientes del banco fracasado perderán así una parte de su dinero, algunos de ellos están de acuerdo con que el Estado no respalde a los bancos en problemas.

Después de que dos bancos cerraran sus sucursales recientemente, una persona empezó a divulgar rumores a través de los mensajes cortos de celulares, diciendo que también otras instituciones financieras están a punto de fracasar. El vicegobernador del Banco central Checo, Ludek Niedermayer, aseguró que esa información no es justificada, alegando que cualquier banco estaría casi indefenso ante calumnias de tal índole.

"Sólo podemos apelar al sentido común de la gente, que piense bien que alguna información es importante, pero otra es absurda. Naturalmente, la gente está alarmada por los problemas de los dos bancos quebrados y entiendo que los clientes se sienten menos seguros en la actualidad".

Varios clientes de los bancos inculpados ya empezaron a sacar su dinero y a anular sus cuentas. El Banco Comercial Checoslovaco, una de las instituciones que ha sido blanco de la difamación, presentó denuncia contra un criminal desconocido por ocasionar la alarma divulgando rumores sobre supuestos problemas en las instituciones financieras, según indicó Vladimír Stanura, de la dirección de ese banco.

"Esas calumnias no son problema de un solo banco, es un terrorismo electrónico que afectó a todo el sector bancario. Nosotros monitoreamos la situación y la verdad es que en algunas regiones ha crecido el número de personas que sacaron el dinero de sus cuentas, pero la situación es absolutamente normal, y los bancos funcionan sin problemas".

Los expertos coinciden en que las falsas informaciones sobre los supuestos problemas de los bancos son comparables con los anónimos que amenazan con haber colocado una bomba en un lugar público. A principios de marzo fue condenado a tres años de cárcel un joven que admitió haber tenido la intención de colocar una carga explosiva en el aeropuerto de Praga.