¿Desaparecerán los gorriones?

Foto: J. M. Garg, Creative Commons 3.0

La población de gorriones disminuye dramáticamente. Los ornitólogos aún desconocen la causa exacta de este fenónemo y más bien formulan conjeturas al respecto.

Ya que de las ciudades checas desaparece su tradicional pájaro, la Sociedad Checa de Ornitología quiere declarar al gorrión Pájaro del año 2003. Según la secretaria de esta entidad, el título de Pájaro del año suele recibirlo la especie que está en peligro y además goza de las simpatías de la opinión pública. El Pájaro del año 2002 es el cernícalo.

La Sociedad Checa de Ornitología espera que a la investigación del comportamiento y de los hábitos del gorrión puedan aportar también los ciudadanos. Juntamente con la proclamación del gorrión como Pájaro del año la entidad publicará un folleto con datos sobre la biología de esta especie e informaciones sobre su incidencia en la República Checa.

Foto: J. M. Garg, Creative Commons 3.0
La población del gorrión está disminuyendo vertiginosamente. El director de la Unión checa de protectores de la naturaleza, Petr Stýblo, estima que hoy en día hay entre un 30 y un 50 por ciento menos de gorriones. Se estima que entre 1985 y 1989 desaparecieron de 3 a 6 millones de parejas de esos ágiles pajaritos.

Los especialistas registraron tan sólo recientemente el brusco descenso de la población de gorriones. Por su aspecto nada llamativo y su presencia cotidiana estos pájaros estuvieron durante mucho tiempo marginados en la investigación científica. Sin embargo, la actitud de los científicos cambia y ellos desean averiguar por qué la población de gorriones disminuye tan rápidamente.

Los ornitólogos desconocen la causa exacta de la progresiva desaparición de los gorriones. Petr Stýblo de la Unión checa de protectores de la naturaleza opina que el descenso de la población del gorrión campestre que viven fuera de las ciudades, está estrechamente vinculada con la modernización de la agricultura.

Los gorriones pierden sus tradicionales escondites y lugares de nidificación. También los establos tradcionales, con enjambres de moscas, alimento de los gorriones, ya pertenecen más bien al pasado.

La escasez de econdites naturales influye igualmente en el descenso de la población de gorriones que tienen su hábitat en los parques citadinos. También allí se talan en los últimos años las malezas y los arbustos y se llevan a cabo remodelaciones y en consecuencia de estas obras los gorriones no tienen dónde esconderse.

Petr Stýblo se queja de que en la República Checa existen leyes que regulan la tala de árboles, pero no hay normativas sobre la tala de los arbustos.

En los parques se concentran en los últimos años las urracas, predadores naturales de los gorriones. Encontrar un nido de gorrión y comerse sus huevos es superfácil para estas aves.

Y, obviamente, la población de gorriones está diezmada también por la contaminación ambiental. Representantes de la Sociedad Checa de Ornitología consideran que otra de las causas es la desinfección de las semillas.

El problema con la disminución del número de gorriones preocupa a toda Europa Occidental donde aparecen especulaciones de que este pájaro pueda ser pronto incluido en la lista de especies amenazadas de extinción.

Según algunas fuentes, los gorriones desaparecen de las calles porque los diezman las exhalaciones de las gasolinas sin plomo.