Deliberaciones checo-austríacas en Praga

El problema de la central electronuclear de Temelín no debería ser vinculada con las negociaciones sobre la incorporación de la República Checa a la Unión Europea, reiteraron los presidentes de la República Checa y Austria, Václav Havel y Thomas Klestil, respectivamente.

La ampliación de la Unión Europea y la incorporación de los países candidatos a la misma no deberían ser condicionadas a las controversias que puedan surgir, expresó el Presidente checo, Václav Havel, tras entrevistarse en Praga con su homólogo austríaco, Thomas Klestil. Al mismo tiempo destacó que respeta los temores austríacos ante los efectos ecológicos de Temelín.

Václav Havel y Thomas Klestil comprenden las manifestaciones de los adversarios de la central de Temelín, pero al mismo tiempo rechazaron los bloqueos de protesta organizados por los ecologistas austríacos en las fronteras entre los dos países.

Ambos presidentes acogieron positivamente también los resultados de las recientes deliberaciones de los jefes de gobierno de Chequia y Austria, Milos Zeman y Wolfgang Schüssel, respectivamente. La parte checa accedió a reconsiderar la influencia de dicha planta electronuclear sobre el medio ambiente bajo la supervisión de la Comisión Europea.

El presidente austríaco calificó los resultados del encuentro Zeman- Schüssel de primer paso hacia una solución correcta, y no ocultó que la planta de Temelín representa un tema profundamente emocional, pero recalcó que el gobierno austríaco no intenta condicionar la ampliación de la Unión Europea con la solución de este problema.

Por su parte, el presidente checo, Václav Havel, señaló que el encuentro con su homólogo austríaco no fue solamente una expresión de sus lazos de amistad personales, sino también de las relaciones de buena vecindad entre los dos países.

Autor: Vít Urban
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