¿Cuál es el papel de la OTAN en el mundo?

Praga se prepara para la cumbre de la OTAN, foto: CTK

Dos días quedan de aquí al inicio de la Cumbre de la OTAN que debería definir la estrategia de dicha organización para los próximos años. Hay muchos problemas globales a los que el mundo debe hacer frente: el terrorismo, la violación de los derechos humanos, la proliferación de las armas de destrucción masiva. Pero, ¿cuál es el papel de la Alianza Noratlántica en la solución de estos problemas y cuál es la agenda de Cumbre en Praga?

Praga se prepara para la cumbre de la OTAN, foto: CTK
Los ataques terroristas del Once de Septiembre llevaron a intensos debates sobre el lugar de la OTAN en la política internacional de seguridad. El peso principal de la siguiente campaña contra el terrorismo recayó sobre Estados Unidos, explica el politólogo Jirí Sedivý, director del Instituto de Relaciones Internacionales checo.

"Ello se debe a que el gran abismo existente en el avance tecnológico entre Estados Unidos y sus aliados europeos impide una coordinación eficaz de las acciones militares. También la dimensión política juega un papel importante: Estados Unidos sacó una lección de la crisis en Kosovo donde la necesidad de llegar al consenso de los diecinueve países miembros frenaba seriamente la operación".

¿Qué significa esto para la Alianza Noratlántica?

"En los años noventa, la OTAN multiplicó sus cometidos. Amplió el número de sus instrumentos militares, de sus miembros, así como los territorios en los que opera. Está claro que todo esto hace a esta organización más heterogénea y su funcionamiento es cada vez más difícil. A diferencia de la Unión Europea, la OTAN no puede solucionar este problema profundizando la integración entre los países miembros, sino mediante la distribución de las tareas y la especialización de los países miembros".

Jirí Sedivý enfatiza que precisamente ésta es la agenda de la Cumbre en Praga, además de las pautas en la lucha contra el terrorismo.


George Robertson, foto: CTK
Chris Donnelly, asesor del secretario general de la OTAN, George Robertson, apunta que después del fin del mundo bipolar, en 1989, el carácter de la seguridad ha cambiado.

"Cuando vine por primera vez a esta ciudad hace trece años, decía a la gente que se sentiría más seguro quien tuviera más armas. Pero eso fue verdad durante la Guerra Fría. Hoy en día, la seguridad no se puede medir sólo desde el punto de vista militar, ya que las mayores amenazas, tales como el crimen organizado, la corrupción, el terrorismo y el extremismo étnico y religioso, no son de índole militar".


Robert Bradtke, especializado en la Secretaría del Estado estadounidense en asuntos europeos, precisa que la agenda de la Cumbre de la OTAN abarcará tres puntos.

"En primer lugar, la Alianza debe demostrar que tiene las capacidades suficientes para responder al nuevo tipo de amenazas que aparecen en el siglo XXI. En definitiva, la OTAN debe seguir siendo la organización militar más eficaz del mundo y ser capaz de luchar contra el terrorismo. Contribuir a ello deberían, por ejemplo, las Fuerzas Aliadas de Reacción de cuya fundación se debatirá en la Cumbre. La aceptación de nuevos miembros será el segundo tema debatido. Los dirigentes aliados buscarán también nuevas formas de cooperación con Rusia, Ucrania y otros países", concluye Robert Bradtke.