Cristiano Ronaldo y Portugal: los rivales a batir en cuartos de final

Grzegorz Wojtkowiak y Milan Baroš, foto: ČTK

La República Checa ya está entre las ocho mejores selecciones de Europa. Gracias al vibrante triunfo por 1-0 ante Polonia, el sábado por la noche en Wroclaw, bajo una insistente lluvia, los futbolistas dirigidos por Michal Bílek sellaron su pase a cuartos de final como primeros del grupo A, por delante de Grecia, que sorprendió a Rusia y terminó segunda. Portugal, el rival checo en cuartos de final.

Michal Bílek, foto: ČTK
“Ahora queremos medalla”. Eso fue lo que atinó a decir a la prensa un eufórico Michal Bílek, el seleccionador checo, tras la sorprendente clasificación a cuartos de final en el primer lugar del grupo A, por sobre Grecia, Rusia y Polonia.

Todos los expertos internacionales del fútbol daban por clasificados a Rusia y Polonia, porque habían mostrado mejor fútbol, porque contaban con el apoyo incondicional en las gradas, por coraje y garra. Por varias razones. Pero el fútbol es así, a menudo sucede lo inesperado, y las dos cenicientas del grupo avanzaron.

Foto: ČTK
Para Michal Bílek, el estratega de este triunfo del fútbol checo, quizás a los polacos les faltó experiencia en partidos clave.

“Puede haber sido una desventaja para Polonia no haber jugado la clasificación, ya que no han jugado bajo presión tanto como lo hemos hecho nosotros últimamente”, sostuvo Bílek.

Lo cierto es que a falta de Rosický, lesionado del tendón, y quizás baja para el resto del torneo, la conexión Pilsen sigue funcionándole a la perfección a la selección checa, ya que los cuatro goles que ha marcado hasta el momento en el torneo tienen sabor cervecero.

Petr Jiráček, foto: ČTK
Petr Jiráček, traspasado en el mercado de invierno al Wolfsburgo alemán, y Václav Pilař se han convertido en la columna vertebral del equipo con su rapidez, desmarque, fuerza y pasión, especialmente Jiráček, un jugador que recuerda mucho al barcelonista Carles Puyol, por el parecido físico y la ubicuidad de ambos en la cancha.

Jiráček, autor del único gol ante Polonia, sostuvo que el triunfo le pertenecía a todos.

“Ha sido un trabajo muy duro de todo el equipo, no me quiero llevar los méritos, todos jugaron muy bien, yo solo tuve la suerte de marcar. Me alegra especialmente que tras un comienzo estrepitoso contra los rusos, supimos levantar cabeza y enmendar rumbo. Hemos respondido en la cancha. Aunque debo admitir que antes del partido estaba muy nervioso ya que, sin duda, se trataba del encuentro más importante de mi carrera”.

Eugen Polanski y Václav Pilař, foto: ČTK
Václav Pilař comentó a la pasada, dándole la razón a su amigo y ex compañero de club: “No importa quién hace los goles, lo importante es ganar”. Y así sucedió.

Lo curioso es que el triunfo checo llegó justo la víspera de una efeméride notable del balompié nacional: el subcampeonato mundial logrado en Chile ’62, la medalla de plata tras un partido memorable en el que los checos llegaron a estar arriba en el marcador, gracias a Masopust, pero perdieron por 1-3 ante el Brasil de Garrincha y Vavá.

Grzegorz Wojtkowiak y Milan Baroš, foto: ČTK
Al parecer, el medio siglo transcurrido desde esa hazaña iluminó a los checos, que lo dieron todo en la cancha y hasta Milan Baroš, muy cuestionado durante el proceso clasificatorio y en los dos primeros partidos de la fase de grupos, rindió y dio el pase gol.

Los agradecimientos de Baroš, máximo goleador de la Euro 2004, sonaron como a pequeña venganza o desquite.

“Quisiera agradecerle a todas las personas, a todos los hinchas que nos apoyaron en los momentos difíciles y estuvieron siempre con nosotros. Gracias a los que no nos dieron la espalda durante el difícil proceso de clasificación y durante los partidos de la fase de grupos. Esta victoria le pertenece a ese puñado de hinchas. Muchas gracias”.

Pawel Brozek y David Limberský, foto: ČTK
El seleccionador Bílek coincidió en muchos aspectos con su centrodelantero preferido, en declaraciones a la prensa internacional.

“Después del primer partido, muchos hinchas perdieron la fe en el equipo, lo que no hace sino magnificar nuestra alegría. Merecíamos la clasificación por nuestro espíritu de equipo y porque hemos trabajado duro, que es la única manera de triunfar en estos torneos”, enfatizó.

Los checos se dejaron avasallar durante el primer tiempo del choque con Polonia, pero en el segundo salieron decididos y adelante, especialmente gracias al aporte de Jiráček, Pilař y el lateral David Limberský, también del Pilsen, quienes se convirtieron en auténticos dolores de cabeza para la zaga polaca.

 Grecia clasificó gracias a su triunfo por la mínima ante Rusia, foto: ČTK
En el otro partido del grupo A, Grecia clasificó gracias a su triunfo por la mínima ante Rusia, que se va a casa antes de lo esperado.

Ahora, que pase Portugal, que derrotó por 2-1, con dos goles de Ronaldo, a una anémica Holanda, que se desangró en luchas internas y no pudo desplegar su bello fútbol.

Ya lo dijo el propio Ronaldo, la megaestrella portuguesa, al conocer a su rival en cuartos de final: “Contra los checos nos espera un partido muy difícil”.

Este jueves, a las 20:45 horas, en Varsovia, la pelota comenzará a rodar. Ahora, a soñar. Y quién sabe, con algo de suerte, la final del uno de julio ya no suena tan disparatada.

Grupo A

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