“Chequia tiene una riqueza musical enorme: cientos de compositores que aún no son conocidos por el gran público”

El clarinetista Luis Slabý en la embajada checa

Con profundo amor por la herencia musical de la tierra de sus antepasados, Luis Slabý lleva décadas ofreciendo su energía y sus propios recursos a la difusión incansable de los compositores checos contemporáneos.

Contradiciendo el significado de su apellido checo, el clarinetista argentino Luis Slabý viene demostrando, desde hace décadas una enorme fortaleza a la hora de difundir la música de cámara de compositores checos de los siglos XIX, XX y, sobre todo, XXI. Esa misma música que corre en su sangre checa, pero que a la vez él eligió explorar con gran profundidad y compromiso.

Ensayo en HAMU | Foto: Archivo personal de Luis Slabý

“Yo vengo de padre checo y madre eslovaca y estudié el idioma con gente de la embajada checa en Buenos Aires y me interioricé con respecto a toda la cuestión de la música a partir del año 1988, cuando toqué en el salón dorado del Teatro Colón de Buenos Aires, ese fue uno de mis primeros conciertos. También di un concierto de Franz Krommer con la orquesta como solista”.

A partir de ese momento crucial en el que empezó a dar a conocer la música checa en un escenario reconocido a nivel mundial, Luis comenzó a recibir, en forma gratuita, material del fondo musical de checo, en lo que por ese entonces era aún Checoslovaquia. Ese material se centraba, sobre todo, en música de cámara y gracias a esa colaboración pudo ir armando una importante biblioteca y archivo vinculada al gran tesoro musical del país de sus ancestros.

Con su querido profesor,  el músico checo Petr Čáp | Foto: Archivo personal de Luis Slabý

“Después en el año 1995 fue mi primer viaje a Praga, donde estuve estudiando un tiempo en la Facultad de música Hamu y pude tocar un concierto también en el Palacio Nostic de Praga. Allí, en la Facultad de música conocí a Petr Čáp que fue mi profesor, y él me llevó por primera vez por diferentes regiones de Chequia, gracias a lo cual fui conociendo a todos mis parientes, de quienes yo solo tenía muy poquitos datos”.

De esa forma Luis fue conectándose también con gente de la Orquesta Sinfónica de Praga y también a visitar la Biblioteca Nacional del Klementinum donde pudo compilar una serie de partituras de compositores contemporáneos checos que utilizó en las primeras audiciones en Buenos Aires, muchas de las cuales nunca se habían tocado antes y hasta se dio el lujo de grabar un disco que incluye a varios compositores checos contemporáneos.

“Por supuesto que toqué Dvořák, Smetana, Martinů y Janáček, pero lo que siempre me interesó es hacer conocer música nueva de compositores contemporáneos y, entonces, en esta ocasión que va a ser el concierto número 50 voy a interpretar partituras que elegí de compositores que nacieron en 1925, o sea, hace 100 años y, fue una una cosa que simplemente se me antojó hacer”.

En el Palacio Nostic de Praga con Ludmila Čermáková | Foto: Archivo personal de Luis Slabý

Concretamente, en ese concierto tan redondo que dará el próximo sábado 15 de noviembre en la Casa Fernández Blanco de Buenos Aires, Luis Slabý eligió a Oldřich Flosman, Jindřich Feld y y Zdeněk Šesták, quien en diciembre va a cumplir cien años y aún sigue muy activo. Además, como cierre, prepara una sonata de Jiří Laburda, que falleció este mismo año y con el cual Luis mantuvo una estrecha relación.

Un clarinetista argentino enamorado del Moldava | Foto: Archivo personal de Luis Slabý

“En estos ya 37 años de conciertos, siendo el próximo el número 50, quería comentar que todos los conciertos fueron producidos por mí, desde conseguir la salas hasta los músicos que fueron todos profesionales muy importantes de aquí, que hacen música de cámara, desde el Teatro Colón, la Filarmónica, la Orquesta Sinfónica Nacional, todos grandes profesionales con los cuales pude compartir esta hermosa música. Por supuesto, que los compositores tradicionales son los que le dan la característica folclórica al país: Dvořák, Smetana. De Smetana toqué todo un concierto entero el año pasado, pero sigo insistiendo en que hay que hacer conocer a los compositores contemporáneos, ya que muchas veces son desconocidos para la mayoría de las personas y Chequia tiene mucha riqueza: cientos y cientos de compositores que no son conocidos por el público en general, por eso me gusta hacer esta clase de trabajo”.

Cuando Luis sacó la ciudadanía checa en Buenos Aires, su hijo Santiago siguió a tal punto su ejemplo que, desde hace una década, vive en República Checa y lo ayuda a difundir sus conciertos y material discográfico.

Con los compositores checos Ivana Loudová y Václav Riedlbauch | Foto: Archivo personal de Luis Slabý

“Es realmente muy emocionante poder ver cómo él está llevando toda su vida ahí en la República Checa con su pareja, acomodándose a una idiosincrasia totalmente diferente a la que él tuvo aquí en la Argentina. Lo interesante, también, aparte de que cada vez que voy, estoy con él todo el tiempo, es que voy a visitar a mis parientes: algunos están en un pueblo que se llama Poníkla cerca de Vrchlabi en Krkonoše, al norte, y otros están en Moravia en Uherské Hradiště y son gente siempre muy acogedora que me recibe muy bien y yo con mi checo básico me hago entender bastante bien”.

Nada mal, entonces, ese checo básico pero efectivo para alguien que encontró nada menos que en el lenguaje universal de la música la mejor manera de homenajear a sus raíces checas.