Chequia tendrá un nuevo logo: “No es ninguna revolución”
La República Checa lanza un nuevo logo: un león blanco sobre fondo rojo. Así se moderniza el símbolo heráldico tradicional con el objetivo de homogeneizar la identidad visual de todas las instituciones estatales y fortalecer el reconocimiento nacional e internacional.
Después de años de debate y planificación, la República Checa ha presentado oficialmente su nuevo logo nacional, un diseño que busca unificar la imagen visual de todas las entidades del Estado. Creado por el reconocido Studio Najbrt, el emblema representa un león blanco simplificado sobre un fondo rojo, manteniendo la esencia combativa y heráldica del símbolo tradicional, pero adaptado a los tiempos modernos. Aleš Najbrt, fundador y jefe del estudio, explicó a la Radio Checa los orígenes del proyecto.
“La idea de un logo unificado ha sido durante años un gran tema de discusión dentro de la comunidad profesional de diseñadores gráficos. En muchas ocasiones, en los años anteriores, parecía que algo así iba a suceder, pero nunca ocurría, hasta ahora. Nosotros veíamos una clara fragmentación entre todos los ministerios y otras organizaciones, cada una con su propio logo, lo cual no tiene mucho sentido si se quiere representar al Estado en su conjunto. También teníamos ejemplos positivos del extranjero, países que ya habían recorrido este camino antes que nosotros”.
A este ritmo, República Checa sigue los pasos de países como Canadá o Reino Unido, y busca proyectar una imagen nacional fuerte y unificada. Para ello, el diseño debió seguir pautas estrictas.
“Las directrices fueron bastante rígidas, por lo que el espacio creativo no fue muy grande. Teníamos que hacer un león blanco sobre fondo rojo. Creamos un escudo relativamente simple en forma de rectángulo, mientras seguíamos ciertas reglas heráldicas. Nos basamos en el escudo pequeño diseñado por el heráldico Jiří Louda, pero lo simplificamos porque era importante que el león funcionara a nivel visual incluso si se reducía gráficamente. Y, por supuesto, queríamos mantener un cierto espíritu combativo en el león… las garras pronunciadas, la lengua visible, hasta agrandamos la corona en su cabeza. El movimiento general del león fue importante para nosotros”.
El nuevo logo se complementa con una tipografía personalizada creada por el tipógrafo Tomáš Brousil, que “en algunos aspectos se inspira en formas clásicas, pero está pensada para sentirse relativamente contemporánea”, según afirmó Najbrt, que considera que el logo puede desempeñar un papel que va más allá de lo visual.
“En cierto modo representará a la República Checa, y si todo funciona y se convierte en un estilo visual verdaderamente unificado para la administración estatal, entonces la marca debería cubrir un ámbito bastante amplio. De esta forma, al ver esa misma marca una y otra vez, creo que puede permanecer en la mente de las personas, incluso en el extranjero, por ejemplo. Y aquí en casa también puede ayudar a fomentar cierta confianza en la gente. Por lo tanto, diría que no es algo que vaya a generar dinero directamente, pero puede influir en nuestro propio sentido de confianza”.
La implantación del logo en las instituciones individuales y en el espacio público será gradual, iniciándose en tarjetas de presentación, membretes y documentos oficiales.
“Habrá muchas aplicaciones; por supuesto, debería aparecer también en sitios web, algo que ya estamos discutiendo y negociando. Naturalmente, será un proceso gradual; no todo se reemplazará de un día para otro. Tendremos que ir paso a paso. El trabajo y la cooperación apenas comienzan, así que veremos cómo se desarrolla”.
Una encuesta realizada recientemente por NMS Market Research mostró una valoración del público de 7 puntos sobre 10, lo que el equipo de diseño consideró alentador.
“Es una buena puntuación. La gente siempre se sorprende con algo nuevo. Pero siento que las reacciones han sido relativamente positivas, quizás también porque trabajamos con el león que todos conocen. No es una revolución, no hemos inventado algo completamente nuevo”.
Con este paso, República Checa se suma a una tendencia global de gobiernos que apuestan por una identidad visual coherente, moderna y significativa, reflejando así su historia, valores y aspiraciones a través de un símbolo emblemático renovado.








