Carne argentina con hueso: un esperado regreso a la mesa checa

Cortando

La Embajada argentina y Piantado Wines organizaron una particular velada en la que el vino, la carne y la calidez hicieron frente al frío para anunciar el regreso oficial de los cortes con hueso a Chequia. Un gesto que busca acercar a los comensales checos a la esencia más auténtica de la gastronomía argentina.

“Me pareció que era una oportunidad para mostrar esa capacidad que tenemos los argentinos de juntarnos alrededor de la carne y el vino en una especie de rito”.

Claudio Rozencwaig

Si el asado es parte fundamental de la cultura argentina, su aroma vendría a ser algo así como la quintaesencia del país: un pasaje directo e inmediato a su idiosincrasia, a través de la memoria colectiva y gustativa de toda una sociedad. El jueves pasado, ya a unos quinientos metros de la residencia de la embajada argentina en el plácido barrio de Bubeneč, podía percibirse ese aroma único, muy ajeno a Praga y, al mismo tiempo, tan pero tan seductor.

El embajador argentino en Praga Claudio Javier Rozencwaig  | Foto: Juan Pablo Bertazza,  Radio Prague International

La excusa era comercial: la presentación en sociedad de una serie de carnes argentinas que, a partir de ahora, pueden conseguirse en Chequia. No obstante, en la embajada quisieron darle al evento una impronta bien cálida, haciendo parte del convite a un nutrido grupo de embajadores, empresarios y medios de comunicación checos, tal como cuenta el embajador Claudio Rozencwaig.

“Me pareció que era una oportunidad para mostrar lo que es la Argentina y esa capacidad que tenemos los argentinos de juntarnos alrededor de la carne y el vino en una especie de rito, y creo que funcionó muy bien, estoy muy contento con eso”.

Primer amor, últimos ritos

Listo | Foto: Juan Pablo Bertazza,  Radio Prague International

Con dos años y medio de mandato en Praga, agrega el embajador que nunca había tenido un evento tan especial y explica que lo que lo alegró tanto fue darse cuenta de que personas tan ocupadas se iban quedando en la residencia hasta el final del evento.

“Gente de otros países, checos fundamentalmente, embajadores extranjeros sintieron la posibilidad y las ganas de sumarse al rito. Si yo sacara una conclusión, me parecería que lo más importante fue la recreación de esa cosa argentina: la familia, los amigos, estar juntos alrededor del asado y del vino, todo eso que, de alguna forma, transmite una parte de nuestra cultura”.

El embajador argentino degustando el asado | Foto: Juan Pablo Bertazza,  Radio Prague International

El embajador dice que, como les pasa a tantos argentinos, el asado lo retrotrae a los domingos de su infancia y luego a su juventud porque es algo que suele estar muy presente en distintas épocas de la vida de una persona. Y aunque asegura que sabe hacer excelentes empanadas, no se considera, sin embargo, un gran asador.

“Soy un mediano asador y es una cosa que me pesa: no soy malo, pero no soy un gran asador como era mi papá o mis tíos, pero todavía puedo aprender, tengo tiempo. No mucho, pero tengo”.

Volver al hueso

Patagonia | Foto: Juan Pablo Bertazza,  Radio Prague International

Lo que no necesitó nada de tiempo fue el clima distendido, que enseguida comenzó a tomar forma con el humo de las brasas y el tintinear de las copas de vino. Tras dar la bienvenida a todos los presentes, el embajador cedió la palabra a Tristán Marek, de Piantado Wines, la firma que hará posible el acontecimiento cuya difusión motivó este encuentro: la llegada a Chequia, después de muchos años, de los cortes argentinos con hueso.

“Por la aftosa, hace unos veinticinco, se dejó de exportar de Argentina, o sea, de importar acá en Europa, todo lo que es carne con hueso, legalmente era imposible. Ahora hay una sola importadora en Europa, que está en España, y va seleccionando a diferentes distribuidores en cada país y a Piantado Wines le dio la exclusividad en República Checa y otros países vecinos”.

Tristán Marek de Piantado Wines | Foto: Juan Pablo Bertazza,  Radio Prague International

Según explica Marek, esa importadora que ya selló el acuerdo con República Checa está asociada con el único productor en toda Argentina que tiene la posibilidad de exportar carne con hueso, justamente porque sus animales se encuentran libres de fiebre aftosa.

“Se encuentra en la Patagonia, debajo del paralelo 46, se llama Tierra de campeones. Los precios son un poco más elevados y, como ahora envían todo por avión, los costos se vuelven más elevados también, pero la verdad es que yo en Argentina no había probado nunca el sabor de esta carne. No es fácil conseguirla fuera de Patagonia y en Buenos Aires es imposible”.

“Son animales sin vacunas que consumen agua de glaciar y casi no tienen contacto con el hombre”.

Tristán Marek

De hecho, explica Tristán que esos animales también presentan algunas diferencias anatómicas y de crianza respecto a los que se encuentran en otras provincias productoras de Argentina como Córdoba, Santa Fe o La Pampa.

“Son animales un poquito más petisos, con piernas más cortas, cuello más largo y, lo más importante de todo, es que no tienen ningún tipo de vacuna, consumen agua de glaciar y casi no tienen contacto con el hombre, viven a solas, pastorean y después se faenan”.

Carne de bandera

Carbón | Foto: Juan Pablo Bertazza,  Radio Prague International

En concreto, a partir de ahora, Piantado Wines les venderá a los restaurantes checos cortes como T‑bone, ojo de bife con hueso, bife ancho, bife angosto, Tomahawk y todo un emblema argentino: el asado banderita, un corte muy fino de la costilla de la vaca, ideal para la cocción a la parrilla. Durante el evento, el propio Tristán señaló que no se trata simplemente de la presentación de un producto, sino de todo un concepto con el que pretende conquistar paladares checos a través de la empresa que fundó hace ya ocho años.

Entrada | Foto: Juan Pablo Bertazza,  Radio Prague International

“Tiene que ver con que me mudo a República Checa, me mudo porque mi hijo empezó a vivir acá y, para estar más cerca de él y no viajar constantemente, viviendo tres meses acá y tres meses allá, me instalo acá. Y empecé con vinos, hace un poco más de un año estoy con carnes, empecé ahora con carbón y nada de lo mío es industrializado: los vinos bien boutique, carne lo más natural posible y el carbón tiene certificado de sustentabilidad que implica que para recoger la madera luego hay que plantar”.

Una coincidencia curiosa es que el carbón que vende proviene de Chaco, la provincia argentina donde se encuentra la comunidad checa más grande de ese país. De hecho, el propio Tristán Marek, antes incluso de tener a su hijo checo, estaba en cierto modo vinculado al mundo eslavo debido a lo que es su variopinto árbol genealógico.

Chimichurri | Foto: Juan Pablo Bertazza,  Radio Prague International

“Mi abuela italiana se casó con un holandés y mi abuelo polaco, Marek, se casó con una indígena guaraní de la provincia de Corrientes”.
Con esa curiosa fusión de raíces europeas e indígenas, Tristán Marek procura imprimir en su marca un sello propio que permita a los comensales checos acercarse a lo más genuino de la carne argentina.

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