Beata Hlavenková, con la mirada en el jazz escandinavo

Beata Hlavenková (Foto: YouTube)

En el programa de hoy hablaremos de la pianista y compositora checa Beata Hlavenková, que fue abriendo sus iniciales influencias jazz a tros géneros, sobre todo el pop y la música experimental, hasta llegar a un estilo muy particular, que ha llegado a la cumbre con su último trabajo, ‘Scintilla’.

Beata Hlavenková, foto: YouTube
La pianista, cantante, compositora y productora checa Beata Hlavenková se caracteriza por una carrera siempre ascendente, llena de vericuetos, en la que ha atravesado tanto los terrenos del jazz, de donde proviene, como el minimalismo o el pop más sofisticado.

La artista se dio a conocer sobre todo por el proyecto S´aight y el álbum del mismo nombre de 2004, creado a medias con su marido, el compositor guitarrista y productor Patrik Hlavenka, y en el que participaron colaboradores del prestigio del contrabajista Jaromír Honzák, el baerista Daniel Sóltys y el saxofonista Rastislav Fraš.

De hecho, en la baraja de Hlavenková siempre ha habido reyes, reinas y ases. Un año más tarde S´aight unió sus fuerzas al conocido Vertigo Quintet, con el que ganó el primer premio del Festival de Jazz Internacional de Montreal. Entre 2005 y 2006, la pianista formó parte integrante del trío de Honzák, Face of the Bass. Ya en 2006 Hlavenková formó su propio trío, junto al contrabjista Rastislav Urík y el baterista Martin Novák.

Su primer disco de autor no llegó sin embargo hasta 2009, con ‘Joy for Joel’, que grabó en Norteamérica junto a músicos locales, en concreto el saxofonista Rich Perry, el trompetista Ingrid Jensen y el guitarrista Dave Easley. De hecho Beata Hlavenková es también partícipe de la rica escena de Estados Unidos, donde completó sus estudios en 2004 con un master de composición jazz y arreglos en la Universidad de Massachussets.

Del jazz al pop

Lenka Dusilová, foto: Kristýna Maková
El coqueteo de Beata Hlavenková la música con el pop comenzó básicamente con el trabajo realizado para la cantante Lenka Dusilová, especialmente en el álbum ‘Eternal Seekers’, de 2008, premiado con un premio Ángel de la Academia de Música Checa y ‘Baromantika’, de 2011 galardonado con el mismo premio y en el que intervino más bien como productora. Ese mismo año, compuso junto a Dusilová y Michal Rataj la banda sonora para la película ‘La Familia es la Base del Estado’ (‘Rodina je základ státu’).

La ampliación de los horizontes del jazz hacia nuevos géneros, en este caso la música de autor más experimental, continúa con su labor en el disco ‘Campana’ (‘Zvon’) de Iva Bittová, donde se encarga de los arreglos de las canciones de esta música checa para orquesta sinfónica.

Foto: Animal Music
Otras colaboraciones que demuestran su amplitud de miras son por ejemplo las realizadas con la cantante de folk Věra Martinová, con la que ha grabado dos discos, con Yvonne Sánchez, o con el grupo de rock Toxique, entre muchos otros. Es autora incluso de música litúrgica para un cancionero evangelista y de un disco para el público infantil, Historias de Pišlice (‘Pišlické příběhy’).

En 2013 publicó su segundo disco de estudio, ‘Theodoros’, formado por 13 piezas para piano, y con el que obtuvo el premio Ángel en la categoría de blues y jazz.

Con la mirada puesta en Escandinavia

El último trabajo de Beata Hlavenková salió a la luz a finales de 2015 con el título de ‘Scintilla’ y rápidamente fue nombrado álbum de la semana por la emisora de jazz de la Radiodifusión Checa. Si en su primer disco la influencia era sobre todo norteamericana, en esta ocasión la lista de colaboradores proviene especialmente de la escena de jazz escandinava.

Jiří Bárta, foto: Alžběta Švarcová, Radiodifusión Checa
Encontramos así la participación del pianista noruego Anders Aarum en calidad de principal colaborador de la checa y coproductor. El equipo se completa con los también noruegos Kenneth Ekornes a la batería y Julie Dahle Aagard como vocalista, que además participa como coautora en un tema.

De forma puntual colaboran también en el disco el contrabajista checo Jiří Bárta, la trompetista canadiense Ingrid Jensen o el compositor y clarinetista estadounidense Evan Ziporyn. El resultado es un elegante y suave jazz alternativo que se difumina con el minimalismo y cierta textura pop.