Alana Portero: “Soy una mujer trans, orgullosa de serlo, pero lo mío no es literatura trans ni queer”

Alana Portero es una escritora española, apadrinada por Pedro Almodóvar y Dua Lipa, que fue una de las estrellas invitadas a la Feria del Libro de Praga (Svět Knihy). Vino a hablar de su novela, que ya es best seller, La Mala Costumbre, y se llevó una gran sorpresa: los lectores checos la conocen y la quieren y tuvo que firmar muchos libros y posar para muchas fotografías. De todo eso y mucho más platicó con Radio Praga.

Foto: Gonzalo Núñez,  Radio Prague International

Al final de Átame (1990), uno de los filmes más emblemáticos de Pedro Almodóvar, los tres protagonistas (Antonio Banderas, Victoria Abril y Loles León) van en un automóvil cantando Resistiré, del Dúo Dinámico, en un hermoso acto de complicidad que sugiere que juntos podemos aguantar cualquier aguacero.

Ese es un poco el mantra de la escritora Alana Portero: con amor podemos resistir los embates de la adversidad. El amor de sus lectores, que la leen. El amor de su familia, que la cobija y respeta. El amor de sus amigos, que la apoyan en todo.

Y hasta el amor del público checo, que la escuchó y aplaudió en la larga jornada del domingo en la Feria del Libro de Praga (Svět Knihy).

Foto: Gonzalo Núñez,  Radio Prague International

“Sí, la fila era muy larga, ¿no? Nunca calculo bien estas cosas, porque procuro estar presente con cada una de las personas, pero una de las mejores partes de estos viajes y de lo que significa promocionar un libro o atender la edición de uno de tus libros, es el contacto con la gente. A mí es lo que más me gusta. Porque siempre alguien tiene una historia que contar, siempre incluso te descubren algo de tu propio libro en lo que tú no habías reparado y a mí me gusta mucho eso. Cansa, pero es un cansancio bastante liberador, es un poco catártico”.

Autoficción

Alana Portero nos dice de partida que La Mala Costumbre es una novela, no es su biografía ni son sus memorias.

Foto: Gonzalo Núñez,  Radio Prague International

“Yo creo que es una novela o yo la escribí como tal. Mira, te voy a citar a alguien tan poco woke como Borges que dijo que todo libro es una autoficción. Que todo escritor escribe siempre en realidad sobre sí mismo, sobre sí misma, aunque utilice muchas metáforas para contarse a sí mismo, ¿no? Bueno, yo he utilizado muchos aspectos que tienen que ver con mi propia vida porque necesitaba un suelo firme sobre el que construir una buena historia. Y entonces, mi barrio, mis relaciones personales, la ciudad en la que nací y crecí, mi mundo me han proporcionado ese suelo para poder ficcionar. Digamos que hay una parte que es autoficcional, pero es un poco una vuelta atrás para cambiar las cosas. Una especie de universo alternativo de mi propia vida, es decir, ¿qué hubiera pasado con mi vida si hubieran sucedido otras cosas? Mezclo cosas que son reales con cosas que no lo son. En realidad creo que como cualquier novelista. Y al final si se leen con atención los libros de Philip Roth o de Juan Carlos Onetti y Javier Marías, utilizan sus propias vidas para escribir maravillosas historias. Yo hago lo mismo”.

Literatura sin apellidos

Tanto Philip Roth, como Onetti y Marías son escritores a secas, lo suyo es literatura sin apellidos, no es literatura masculina ni machista ni de hombres ni nada de eso, entonces Alana Portero no entiende por qué a ella la quieren catalogar de escritora para minorías.

Alana Portero y Jakub Pavlovský | Foto: Gonzalo Núñez,  Radio Prague International

“No me molesta, pero rechazo esa etiqueta por una razón muy sencilla, porque creo que responde a una estrategia para hacer nuestro trabajo más pequeño, para estrechar los límites de nuestro trabajo. Yo no rechazo la etiqueta trans en este caso, porque soy una mujer trans, estoy orgullosa de serlo y lo defiendo con cada cosa que hago. Pero yo no sé qué es la literatura queer, no sé qué es la literatura trans. Yo soy una escritora, yo soy una mujer trans que escribe o una escritora que es trans. Pero no voy a permitir que a través de una etiqueta mi trabajo se estreche o solo pueda ser leído o solo llegue a personas que se parecen a mí de alguna manera. ¿Por qué no es justo? Porque yo tengo derecho a ser universal. Y esto lo voy a defender siempre. Yo tengo derecho a ser universal. Mi literatura tiene derecho a ser universal y yo no voy a permitir que hagan mi literatura estrecha y pequeña porque no lo es, porque mi literatura no lo es porque me cuesta mucho escribirla y no es una literatura menor. Yo no voy a ser la hermana menor de ningún gran escritor ni de ninguna gran escritora porque, bueno, simplemente porque sea una mujer trans, porque me he formado toda mi vida para para no ser la hermana menor de nadie”.

España

Durante una de sus tres actividades del domingo, organizadas con la invaluable ayuda del Instituto Cervantes de Praga, Alana Portero dijo sentirse muy feliz y protegida en España, un país que todavía respeta los derechos de las minorías.

Foto: Gonzalo Núñez,  Radio Prague International

“En cuestiones de derechos feministas y LGTBQ plus es muy frágil, siempre es muy frágil, cada conquista es fragilísima, descansa en hilos, en hilos muy finos y muy fáciles de cortar. Ahora hay un viento universal que nos viene a la contra. Yo tengo la esperanza de que en España hayan fraguado lo suficiente esos derechos, no solo como derechos en sí, sino como una actitud de la sociedad como para poder resistir ese mal viento que sí que viene. Entonces, yo estoy muy orgullosa de cómo España se ha comportado últimamente y cómo la sociedad realmente sí ha entendido que la vida es múltiple y que todo el mundo tiene derecho a tener una vida digna, pero también tengo mucho miedo. También tengo mucho miedo porque sí es verdad que eso empieza a cambiar de alguna manera. Todavía creo que menos que en otros lugares, pero hay un mal presentimiento”.

Derechos fundamentales

Foto: Gonzalo Núñez,  Radio Prague International

Todos los logros de las minorías podrían irse al garete en un hipotético triunfo de la ultraderecha, favorita en las encuestas en su país en las próximas elecciones y con un partido gobernante muy desgastado por escándalos de corrupción.

Foto: Gonzalo Núñez,  Radio Prague International

“Sí, es algo incomprensible porque además se ha producido una escisión, una ruptura entre lo que la gente piensa, cree y hace y lo que la gente vota. Porque yo he tenido conversaciones extraordinariamente cariñosas con personas que son votantes de Vox y no les entra en la cabeza que si ellos votan a un partido de ultraderecha toda esa complicidad que se ha generado entre nosotras, se rompe porque minan mis derechos fundamentales como ser humano. Y hay algo en la propaganda, en cómo han sido muy inteligentes, realmente las ultraderechas del mundo han sido muy inteligentes porque han sabido llegar muy bien al corazón de las personas y han roto cualquier capacidad de casi de respuesta. Creo que hay algo que ellos han hecho muy bien y creo que desde posiciones progresistas, desde posiciones de izquierdas hemos hecho mal. Hemos perdido esa comunicación y tenemos que recuperarla y tenemos que hacernos entender mejor. Yo en lugar de culpar a los demás y en lugar de culpar que la gente se decante por opciones de ultraderecha, me gustaría abrir la conversación y decir: ¿Por qué no intentamos recuperar la conversación? Entiendo que tienes miedo. Entiendo que desde la tradición, lo que te propone la derecha te hace sentir seguro, te hace sentir segura. Vamos a conversar sobre ello, vamos a intentar entendernos de otra manera y vamos, tengo que saber comunicar a los demás que el que yo tenga unos derechos concretos, no menoscaba los derechos de los demás, que podemos avanzar juntos. Creo que eso es algo que desde el desde la izquierda o desde posiciones progresistas no hemos hecho bien”.

Milagro

Radovan Beneš y Alana Portero | Foto: Gonzalo Núñez,  Radio Prague International

Alana Portero está muy contenta con la edición checa de La Mala Costumbre, traducida como Zlozvyk por Radovan Beneš, lo que le ha permitido conectar con un nuevo público, como pudo comprobar el domingo en Praga.

“Es que creo que la lectura es uno de los actos más íntimos del mundo, uno de los actos más íntimos posibles. Y los autores y las autoras no deberíamos interponernos entre nuestro libro y sus lectores. Está bien que los lectores entiendan otra cosa quizá diferente a la que tú pretendías, que lo hagan suyo, que lo lleven a algún lugar de su de su emoción y de su conocimiento en el que tú no habías pensado. A mí eso me parece el verdadero milagro de la literatura y de en realidad de toda creación es eso, que algo sucede que no está en manos de quien lo crea, ¿no? Y eso a mí eso me parece me parece maravilloso, me parece una cosa hermosísima”.

Fórmula del éxito

El secreto del éxito de Alana, de cualquier escritor o artista, es algo insondable, pero quizás John Lennon no esté tan lejos de la respuesta más acertada cuando le dijo a David Bowie: di lo que de verdad quieres decir. Lo que significa honestidad y consecuencia.

Foto: Gonzalo Núñez,  Radio Prague International

“Creo que eso si lo supiéramos, pues lo haríamos más a menudo. Leila Guerriero dice que a la obra hay que dárselo todo. Que lo más importante cuando estás escribiendo es la obra, más importante que cualquier otra cosa. Y yo creo que cuando le das todo lo que tienes y cuando tú le das a tu propia obra una emoción poderosa y tú te emocionas también, eso permanece en el libro. Algo sucede, hay una transferencia emocional o una transferencia que sale de quien lo está escribiendo y aterriza en los lectores. Es decir, creo que hay algo de eso, creo A mí me llegan reacciones muy emocionales respecto al libro. Y yo creo que, bueno, es que a mí me emocionó mucho escribirlo. Es quizá ese éxito tiene que ver con conectar con la emoción de los demás, pero la verdad es que no lo sé, es muy difícil responder a eso. Creo que hay algo, bueno, yo he puesto todo lo que tenía, yo puse todo lo que tenía adentro, eh le di todo lo que me pidió a la obra y entiendo que bueno, que eso llega a alguna parte, eso yo creo que aterriza de un modo auténtico en los demás, pero realmente no sé por qué suceden las cosas”.

Padrinos

Dos de los mayores fans de Alana Portero son Pedro Almodóvar y Dua Lipa, que la han apadrinado desde los comienzos de esta aventura con La Mala Costumbre.

Foto: Gonzalo Núñez,  Radio Prague International

“Pedro ha sido muy generoso conmigo desde el principio. Pedro escribió una nota en el periódico dedicada a la novela, en El País, una nota en la que le recomendaba al jefe de la oposición en España que leyera el libro para entender cuestiones de género y él ha sido muy generoso conmigo y allá donde ha ido ha hablado de la obra y de hecho nos ha permitido conocernos en persona y trabar una amistad muy bonita y, efectivamente, pues a través de él llegó a Dua Lipa, que fue también muy generosa, lo recibió con mucha inteligencia, además, para mí ha sido una de las mejores entrevistas que me han hecho. Ella es muy buena haciendo lo que hace y me dio un espacio que claro, imagínate el lugar que ocupa ella en la cultura popular es gigantesco, es un lugar que las escritoras no podemos ni soñar, porque ya llega a millones de personas colgando una foto. Entonces, claro, a mí me ha abierto puertas tremendas en este sentido. Yo estoy muy agradecida, me han pasado cosas muy bonitas, la gente ha sido extraordinariamente generosa conmigo, gente muy conocida y gente menos conocida, pero yo he recibido mucha generosidad”.

Miedo

Pero también ha recibido mucho rechazo, agresiones y violencia, por el solo hecho de existir, de ser como es.

“Yo eso lo he intentado entender desde cualquier punto de vista y me cuesta mucho porque es muy doloroso, porque que otras mujeres te rechacen pues duele especialmente más que el rechazo de otras personas, al final una lleva buscando en la aprobación de otras mujeres toda la vida y es así, no sé si es muy activista decirlo, pero yo lo yo te lo digo con sinceridad, yo busco la aprobación de otras mujeres. Creo que tiene mucho que ver, esa, ese problema tiene mucho que ver con algún miedo, con un miedo, con un miedo a la masculinidad, con un miedo, con, no sé, quizá con malas experiencias y creo que estaría bien que aprendiéramos a relacionarnos desde el miedo. Que yo pueda escuchar sin que me afecte, sin que me sin que me aleje de esas mujeres, que yo pueda escuchar sus miedos y los miedos que tienen, contra mí, y ellas puedan escuchar los míos, puedan escuchar que me da miedo, que me hagan daño, que me da miedo, que me quiten mis derechos, que yo no tengo lugar en el mundo sin su complicidad, que yo he intentado más que nadie ser un hombre y no lo he podido conseguir, eso me ha llevado casi a la muerte intentarlo. Creo que si nos relacionamos desde la fragilidad y desde ese miedo, quizá nos entendamos, pero las posiciones se han vuelto muy agresivas. Ahora es muy complicado entenderse, ojalá podamos”.

palabras clave:
audio

Relacionado