A sus 70 años Eva Pilarová no mira atrás

Eva Pilarová, foto: ČTK

Louis Armstrong dijo de ella: “Es una gran cantante”. Tiene una voz de soprano que abarca más de tres octavas y una entonación perfecta. Eva Pilarová, la primera dama del swing checo, cumplió este domingo 70 años.

Eva Pilarová, foto: ČTK
El próximo año Eva Pilarová celebrará medio siglo en los escenarios. Hace poco editó un álbum de tres CDs con una selección de canciones de toda su carrera, pero no quiere hacer un balance de su vida. “Ahora mismo vivo un período genial”, confesó la intérprete a Radio Praga.

“Para decir la verdad no miro mucho atrás. Vivo más bien con el presente y miro para adelante. En los últimos meses he tenido mucho trabajo, digo trabajo, pero es un hobby muy agradable. Tuve conciertos con mi orquesta, canté a Karel Gott en su cumpleaños y me causó mucha alegría poder cantar con el coro ruso Alexandrov. El público me aceptó muy bien, así que estoy contenta”. En los años 60 Eva Pilarová gozaba tanta popularidad como Karel Gott. Juntos brillaron en el musical fílmico ‘Mil Clarinetes’, con la canción ‘Es peligroso tocar las estrellas’. Sin embargo, sus dúos más famosos los cantó con el recién fallecido Waldemar Matuška. Cuando el cantante escuchó a Pilarová por primera vez, huyó de la sala por su acento típico de la ciudad de Brno. Posteriormente la eligió, no obstante, para interpretar el tema ‘El amor celestial’. Nació un éxito inolvidable y una popular pareja artística.

Eva Pilarová cumplió 70 años, foto: ČTK
“Una vez transmití algo para la radio, puse ‘El amor celestial’ y me llegó una carta preciosa. Una señora me escribió que al escuchar esta canción conoció a su esposo, con quien está ya 35 años. Adoptó el apellido de su marido, Nebeská, que en español significa Celestial. No lo inventó un novelista, es la vida misma”.

Eva Pilarová estudió canto lírico. En 1960 llegó al teatro Semafor, en Praga. El escritor Josef Škvorecký escribió para ella un papel en la película ‘Un crimen en el cabaret’ y la bautizó ‘Fitzpilarka’, porque le recordaba a Ella Fitzgerald. Oliwer Twist

Después de que en 1962 emigrara su esposo, Eva Pilarová tenía vedados durante años los viajes a Europa Occidental, pero podía hacer conciertos, por ejemplo, en Cuba. En la isla estuvo nueve veces, recuerda.

Eva Pilarova con Waldemar Matuška y Karel Gott en ‘Mil Clarinetes’ (Kdyby tisíc klarinetů)
“Me gusta recordar a Cuba porque un público tan cálido como allá es difícil de encontrar. Una vez terminó un concierto, me subieron a los hombros, me llevaron al autobús en el que viajábamos de Matanzas a La Habana y me colocaron por encima rosas. Es algo que no me ha pasado nunca antes y nunca después”.

En los festivales de Varadero Pilarová conoció a la cantante española Massiel que la invitó a Madrid.

Su amor por Cuba casi le resulta fatal. En febrero de 1973 los miembros de su orquesta abandonaron la isla en un avión anterior al de ella y todos fallecieron en un accidente durante el aterrizaje en Praga.

A finales de los años 80 Eva Pilarová se enfermó de cáncer. Le pronosticaron un año y medio de vida, pero ella logró vencer la enfermedad. Ama los gatos y adora a Elvis Presley. Cuando no canta, trabaja en su casa de campo, cocina y saca fotos. El 28 de agosto aparecerá en las tiendas un DVD con sus actuaciones titulado igual que su último álbum, ‘Metamorfosis’.