A je to! Pat y Mat, los manazas más famosos de la tele checa, celebran medio siglo de desastres y chapuzas

Pat y Mat

Aparecieron por primera vez el 12 de agosto de 1976 en un cortometraje de marionetas titulado Manitas (Kuťáci), aunque de manitas no tienen nada. Todo lo contrario. Manazas. El corto fue dirigido por Lubomír Beneš, quien creó los personajes en conjunto con el ilustrador Vladimír Jiránek. Pat y Mat celebran medio siglo de vida juntos y siguen estrenando películas.

Chapucero es un término popular en la península, en Latinoamérica se usan varias acepciones, todas igual de acertadas: torpe, desangelado, desmañado, patoso, descuidado, manazas y hasta ganso, pero en Chile tienen una expresión sacada del quechua que lo resume mejor: maestro chasquilla.

Pat y Mat | Foto: ČT

Eso son Pat y Mat, dos maestros chasquilla entrañables que intentan arreglarlo todo a su manera única y variopinta, incluso cuando algo no necesita arreglo alguno, y todo lo estropean y arruinan y por eso se meten en líos y siembran el caos allá donde estén. Pero así es la vida y ya está: A je to! Que es la frase checa con que terminan todos los cortometrajes de Pat y Mat, diciendo que están conformes con el resultado, sea el que sea.

Siempre contentos. Siempre felices. Y lo mejor es que se trata de marionetas mudas, no hay diálogos, así que pueden ser disfrutadas por todo tipo de público, no solo el checo, y así ha sido y sigue siendo. Y ya está.

Pat es el que viste de amarillo, Mat el que viste de rojo (color que causó controversia en su momento), un poco más alto que su amigo. Ambos usan unas gorras características. Siempre están juntos, viviendo aventuras impensables, que siguen cautivando al público de todos los continentes.

Imposible confundirlos

En una entrevista reciente con la Televisión Checa, para celebrar el medio siglo de Pat y Mat, Marek Beneš, hijo de Lubomír y el actual jefe de la franquicia, dice que cuando en casa quiere ayudar y hacer algo útil, su mujer lo regaña siempre.

Pat y Mat | Foto: ČT

“Este es Pat, este es Mat, fácil. Imposible confundirlos. Lo divertido y curioso es que cuando en casa quiero ayudar o hacer algo, mi esposa me advierte: ‘Mira, por favor, que no acabe como Pat y Mat, ¿OK?’. Pero tengo la ventaja de que, si algo sale mal, si alguien se equivoca, pues ya tengo una historia que puedo usar para la serie, así que estoy contento. Casi como Pat y Mat, que siempre están contentos con lo que hacen, aunque nunca arreglan nada. Sea cual sea el resultado, ellos siempre están contentos”, dice Marek Beneš.

Las ideas de los fans de la República Checa y del extranjero, también son de gran ayuda, comenta Marek Beneš.

“Es interesante que, a pesar de su juventud, rechacen la inteligencia artificial. Cuando aparece una imagen creada por IA en esa comunidad, nos animan a seguir con la animación clásica”, agrega Beneš en esa entrevista.

Y cumple con ese deseo: sigue filmando con marionetas reales, que pueden dañarse, a diferencia de la animación 3D por computadora, por ejemplo, pero precisamente por eso tienen el cariz y el matiz que tienen. Eso no se puede crear artificialmente.

Marek Beneš | Foto: Prokop Havel,  Český rozhlas

Son mudos pero hablan con su creador

El ilustrador Vladimír Jiránek sostuvo en 1993, en un documental para la Televisión Checa, que aunque Pat y Mat nunca pronuncian palabra, se los imaginaba conversando siempre.

Pat y Mat | Foto: ČT

“Cuando los regaño, se inicia un diálogo entre nosotros. Pero, por supuesto, quien no forma parte del proceso creativo no puede oírlo. Entonces me responden y, finalmente, llegamos a un acuerdo que funciona para todos”.

La inspiración para los personajes provino de los dibujos animados anteriores de Lubomír Beneš sobre aficionados al bricolaje. Manitas tuvo gran éxito entre el público en 1976, cuando fue estrenado, y tres años después, Pat y Mat obtuvieron su propia serie de televisión, siempre acompañados por esa pegajosa melodía que creó el compositor Petr Skoumal especialmente para ellos.

Censura al color rojo

La serie se realizó durante el período de normalización comunista, y la producción fue asumida por el estudio Bratislava de la Televisión Checoslovaca. Al parecer, una de las razones fue alejar el proyecto de la censura en Praga.

Pero ni siquiera esto significó que la serie escapara por completo a la censura. Uno de los manitas perdió temporalmente su característico suéter rojo porque los censores consideraron que el color elegido deliberadamente era una burla hacia el Partido Comunista, tradicionalmente conocidos como rojos.

Pat y Mat | Foto: Bioscop

Al principio, los dos manitas no tenían nombre. Se convirtieron en Pat y Mat en 1989, en parte porque los nombres facilitaban la venta de la serie en el extranjero. Llegaron a ser populares mucho más allá de Checoslovaquia, desde Alemania, Austria y Polonia hasta Brasil e Irán.

Sus nombres también han cambiado de un país a otro. En los Países Bajos, por ejemplo, se les llama Buurman en Buurman, o Vecino y Vecino.

Sinónimo de torpeza

Marek Beneš, el aventajado hijo de Lubomír Beneš, siguió los pasos de su padre y tomó las riendas de Pat y Mat. En una entrevista con la Radio Checa hace diez años, recordaba hasta dónde habían llegado los personajes.

“Los nombres Pat y Mat incluso se han incorporado al idioma persa o farsi como sinónimo de torpeza. Así que en Irán la gente dice que alguien es como Pat y Mat, si son torpes de manos. Son más populares allí que en nuestro propio país”.

En la actualidad, algunas cosas han cambiado, pero la fórmula sigue siendo la misma: dos maestros chasquilla demasiado confiados en sus limitadas capacidades, una reparación supuestamente sencilla o innecesaria o ambas y el caos que se apodera de la pantalla.

Un nuevo largometraje, Pat a Mat: zpátky na venkově (Pat y Mat: de vuelta al campo), se estrenará en los cines checos el 8 de octubre, para celebrar el medio siglo de estos chapuceros y manazas de fama mundial.

A je to! ¡Y ya está!

Autores: Ruth Fraňková , Gonzalo Núñez | Fuente: Česká televize
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