Zoo de Zlín: un palacio convertido en casa de elefantes, rayas y buitres leonados
Dentro del TOP10 de destinos turísticos más visitados en la República Checa, se encuentra el zoo de Zlín, un parque que atrae a 800.000 visitantes al año con sus programas de cría, unos espacios únicos, un palacio y actividades como las visitas nocturnas del zoológico.
Al norte de la ciudad de Zlín, entre las ciudades de Brno y Ostrava, se esconde uno de los parques zoológicos más visitados de la República Checa. El zoo, que cuenta con un palacio, recintos abiertos donde los visitantes pueden pasear con aves y roedores, y muchas actividades complementarias, destaca a su vez por sus espacios, como describe la portavoz del parque, Romana Mikešová.
“El zoo de Zlín se hizo famoso por un espacio en particular que llamamos la Bahía de las Rayas, que ahora, por cierto, está en su undécima edición, sólo once años después de su inauguración. Y lo que hace especial a esta exposición es que no sólo se pueden ver las rayas, sino que incluso se les puede dar de comer. Y eso no lo ofrece ningún zoológico de Europa”.
En otro ámbito, pero relacionado también con el agua, la portavoz destaca otra exposición singular.
“Otro espacio singular es el de los jaguares, se trata del mayor recinto para jaguares de Europa. Y tenemos una sorpresa especial para los visitantes, ya que los alimentamos durante las horas de apertura con peces que arrojamos a un estanque natural. Los visitantes tienen la oportunidad de ver a los jaguares atrapando los peces e incluso buceando. Y creo que es algo que, al verlo, causa impresión”.
El zoológico, que hoy en día es considerado prácticamente un tesoro nacional, tiene una historia de casi cien años, y es que sus orígenes datan a los años 30 del siglo XX, cuando el aristócrata Josef Seilern empezó a acumular en los alrededores del palacio Lešná lo que podría llamarse una colección personal de aves y otros animales.
“Es cierto que el zoo abrió oficialmente para el público en 1948, pero la historia del zoo comenzó en 1930, porque el entonces propietario de toda la zona y del castillo de Lešná, que los visitantes pueden visitar en el área del zoo, era un ornitólogo apasionado que por aquel entonces, en 1930, trajo varios animales exóticos de todo el mundo y puso en marcha un pequeño zoo privado”.
Fue a raíz de esa colección privada que surgió el zoológico de Zlín de hoy día. Con todo, el desarrollo tardó varias décadas, ya que, según la portavoz, no fue hasta después de la Revolución de Terciopelo en 1989 y la apertura de las fronteras del país que el zoo empezó a florecer realmente. Pero en Zlín presumen de ser pioneros en varios aspectos de los jardines zoológicos.
“Fuimos los primeros en tener la idea de dividir la zona por continentes, para que la gente pueda recorrer África, Asia, Australia y América en un día, y no nos basamos sólo en los animales, sino que todo el continente se complementa siempre con un montón de objetos etnográficos, esculturas diversas, objetos de arte, etc.”
Este modelo, que hoy en día es muy común en los zoológicos de la República Checa, permite a los zoos mostrar los continentes en una cierta complejidad que va más allá de las exposiciones de animales, aunque esa sea la parte central de su actividad.
Los elefantes: un antes y un después
Además de la apertura de fronteras, la portavoz recuerda como otro hito importante en la historia del zoológico el año 2003, cuando trajeron al parque un trío de elefantes de Sudáfrica e iniciaron un programa de cría. Según Mikešová, la llegada de estos animales marcó un antes y un después.
“Tienen un prado y un pabellón interior repartidos en casi 4 hectáreas. Todo ese recinto está cubierto de hierba, tienen refugios, árboles, un gran estanque donde pueden bañarse, un lugar donde jugar con el barro... Es un espacio increíblemente hermoso, y muy a menudo los visitantes nos escriben diciendo que sienten que los elefantes son realmente felices aquí. Y cuando uno los ve correr por la hierba y quita parte del entorno con su imaginación, como los robles, siente que está en África. Así que esa es nuestra visión del jardín zoológico de Zlín. Montamos espacios para que los animales gocen de unas condiciones de cría absolutamente superiores. Hemos dedicado una enorme cantidad de espacio para que dispongan de fuentes de agua naturales, para que haya rincones con sombra. Y creemos en la filosofía de que si un visitante viene y ve un animal feliz y contento en el recinto, también estará feliz y contento y volverá”.
Los elefantes de Zlín son parte del proyecto Karibun (bienvenidos, en suajili), uno de los proyectos más grandes del zoológico, y también uno de los más grandes a nivel europeo, que cuenta con numerosas etapas. La primera tiene que ver justo con los elefantes, que se reprodujeron en Zlín por primera vez en 2021, pero el zoológico está apostando por la construcción de un nuevo centro de cría y rescate de leones.
Con todo, el proyecto Karibun quiere ampliar el zoológico en casi un 50% de su área actual, en lo que serían 21 hectáreas dedicadas únicamente a África.
Al rescate de los buitres
Volviendo a Europa, en concreto al área del Mediterráneo, es importante mencionar también el exitoso programa de buitres leonados del zoológico. Estas aves, en grave peligro de extinción hace unas décadas, habitan en el jardín desde 1994, donde están a salvo del impacto de la actividad humana con la idea de devolverlos a su hábitat natural. El programa lo describió para RPI Vladimír Daněk, inspector del cuidado de aves.
“Con la primera cría de estos buitres nos unimos al proyecto Green Balkan, que es un proyecto de larga duración con el cual ya hemos llevado más de 20 buitres a los Balcanes, donde continúan adaptándose en centros y luego los liberan a la naturaleza. Una vez liberados, estos animales son monitorizados con radio para ver dónde están, si realmente se han asentado, etc. Por eso fue un gran éxito para nosotros cuando descubrimos que los animales de nuestro zoológico en concreto han anidado y están sanos y salvos”.
Una noche entre animales o cuidador por un día
El zoo de Zlín no solo destaca por su riqueza animal y sus innovadores programas de conservación, sino también por ofrecer a sus visitantes experiencias únicas que van más allá de la mera observación.
Dentro del recinto, es posible explorar el histórico palacio de Lešná, un verdadero tesoro cultural que complementa la visita al zoológico.
Para quienes buscan una aventura aún más especial, el parque propone la opción de pasar la noche entre sus animales, con cena incluida, o la posibilidad de convertirse en cuidador por un día, para ganar una perspectiva mucho más cercana a los animales. Con todas estas actividades, el zoológico de Zlín se reafirma en la lista de los diez lugares turísticos más visitados en la República Checa.
Relacionado
-
La protección de especies amenazadas en los zoológicos checos
Los zoológicos checos son un refugio para especies en peligro de extinción, a las que ayudan a su supervivencia.















