Zoo de Jihlava: el hogar del cocodrilo que se pasó por alto la genética y se inscribió en el Libro de Guinness de los Récords checo

Curiosos roedores endémicos de Madagascar, el crocodilo enano más grande conocido del mundo, y hasta animales “sexy” son algunos de los habitantes más notorios del zoológico de Jihlava, que visitamos en el marco de nuestra serie sobre los proyectos de rescate de zoológicos checos.

Entrada al zoológico | Foto: Zoo Jihlava

El zoológico de Jihlava es la atracción turística más visitada de toda la región de Vysočina, con más de 250 especies de animales y una historia de más de medio siglo a sus espaldas, tal como describe para RPI su portavoz, Simona Kubíčková.

Simona Kubičková | Foto: Barbora Navrátilová,  Radio Prague International

“Desde nuestros inicios, estamos aquí en el valle del río Jihlava, prácticamente en el centro de la ciudad. Todo comenzó en 1957, cuando se empezó a fundar el zoológico. En aquel entonces solo había unos pocos animales, así que con tres personas era suficiente para gestionarlo, algo que hoy sería impensable. Actualmente contamos con unos 1500 animales de más de 260 especies. Hoy en día, el zoológico es el lugar más visitado de la región de Vysočina, con más de 350.000 visitantes al año. El pabellón más nuevo y más grande que hemos construido es el pabellón tropical, donde hay diversas especies de serpientes, lagartijas, dos tipos de cocodrilos, y otras especies exóticas y raras”.

Foto: Zoo Jihlava

Entre los habitantes de dicho pabellón destaca el crocodilo enano, un animal icónico que incluso se inscribió en el equivalente checo al libro de los Guinness World Records gracias a su tamaño. Y es que, a pesar de su nombre, se trata de un reptil que decidió pasarse por alto la genética. Así lo describe en detalle su cuidadora, Lubomíra Ševčíková.

Foto: Barbora Navrátilová,  Radio Prague International

“Según la información disponible, el cocodrilo enano suele alcanzar entre 150 y 170 centímetros de longitud. Pero el nuestro, al parecer, se olvidó de leer eso y ha crecido hasta dos metros con diez, por lo que hoy figura en el Libro de Guinness de los Récords checo. Llevan aquí unos 40 años. Antes estuvieron un tiempo en el zoológico de Dvůr Králové. Allí llegaron ya adultos, directamente desde la naturaleza, así que en realidad nadie sabe cuántos años tenían. Según los datos disponibles, suelen vivir unos cincuenta o sesenta años. Pero los nuestros ya pasaron los sesenta y aún este año se han estado reproduciendo, la hembra incluso parece que pondrá huevos, es posible que vivan mucho más”.

No es de extrañar que un cocodrilo con tal récord se haya convertido en uno de los animales icónicos del zoológico de Jihlava, y es por eso que la portavoz del zoo pone el foco también en aquellas especies que pueden llegar a pasar algo desapercibidas.

Foto: Barbora Navrátilová,  Radio Prague International

“Siempre digo que hay animales que son como los ‘sexy’ del mundo animal, como el tigre o el oso. Es decir, todo lo que es grande, peludo y con ojos grandes, siempre tiene ventaja, porque son como los consentidos del público. Pero muchas veces, los más raros son precisamente los que pasan desapercibidos. En nuestro caso, definitivamente es la babyrousa, somos los únicos en tener una en toda la República Checa. Luego tenemos, por ejemplo, ratas nebulosas de las Filipinas, ratas gigantes malgaches, loris perezosos que mantenemos en áreas de cría fuera de exhibición, y que también son una especie muy rara. Además, contamos con la mayor colección de titíes y tamarinos del país. Y también nos especializamos en la cría de felinos salvajes, de los cuales tenemos bastantes aquí”.

Marek Dohnal | Foto: Olga Štrejbarová,  Zoo Jihlava

Hablando de esas especies menos “sexy”, Marek Dohnal, cuidador de roedores en el jardín zoológico, se explayó sobre la rata gigante malgache, una especie de roedor conservada solo en 13 zoos en el mundo, de la cual en Jihlava tienen 14 ejemplares.

Foto: Zoo Jihlava

“La rata gigante malgache es como una especie de rata sobredimensionada o un conejo grande: tiene una cola parecida a la de una rata y orejas como las de un conejo. En el zoológico tenemos 14 ejemplares; son endémicos de la isla de Madagascar y no se encuentran en ningún otro lugar del mundo. Llevamos criándolos aquí desde hace aproximadamente ocho años. Su dieta incluye zanahoria, raíces de perejil... siempre un poco de todo. Son animales nocturnos, por eso los alojamos en nocturnarios, donde el ciclo de luz está invertido para que los visitantes puedan verlos activos durante el día”.

Foto: Daniela Oberreiterová,  Zoo Jihlava

A pesar de contar con esos recintos que permiten a los visitantes ver a los roedores en su momento de esplendor, Dohnal confirma que no se trata de un animal muy popular.

“La gente a veces ni siquiera se detiene frente al recinto para ver a las ratas gigantes malgaches, aunque estén muy activas. La mayoría simplemente pasa de largo diciendo: ‘¡Ay, un ratón! Bueno, sigamos’. Y eso que se trata de una especie en peligro de extinción. Nosotros estamos muy contentos de tenerlas en el zoológico y de poder reproducirlas”.

Foto: Barbora Navrátilová,  Radio Prague International

Por desgracia, ese desinterés del público hacia especies menos llamativas no supone un problema para el zoológico como sí ocurre con ciertas conductas de los visitantes, cuando llegan a saltarse las reglas. Un caso específico tiene que ver precisamente con los titíes y tamarinos, que hace unos años se encontraban en un recinto abierto por el cual los visitantes podían pasar y observar a los monos de cerca, cosa que hoy ya no es posible, por motivos que explica Kubíčková.

Foto: Barbora Navrátilová,  Radio Prague International

“Era una actividad que funcionó aquí durante años. Lamentablemente, nuestros visitantes no respetaban la norma de no alimentar a estos animales. Y después de que falleciera el tercer tití, decidimos cancelarla y ahora se encuentran en un recinto delimitado. Era una experiencia maravillosa, ofrecía una perspectiva diferente sobre estos animales, pero la gente simplemente no supo respetar las reglas, ni siquiera cuando añadimos carteles explicando lo mal que podían terminar si se les alimentaba. Son demasiado valiosos para nosotros como para dejarlos así, expuestos al comportamiento irresponsable del público”.

Foto: Barbora Navrátilová,  Radio Prague International
Boda en el zoo | Foto: Zoo Jihlava

A pesar de estos desafíos, el zoológico de Jihlava mantiene su compromiso con la educación y la conservación, buscando siempre que los visitantes comprendan la importancia de respetar a los animales y sus hábitats. Por ello, ofrecen también una serie de actividades que fomentan dicha curiosidad y respeto, como visitas nocturnas guiadas o la posibilidad de que las parejas se casen dentro del recinto. Dichas actividades confirman también que el zoológico es un lugar en el que cualquiera puede llegar a disfrutar y pasarlo bien.

Foto: Zoo Jihlava

“Existe un mito bastante común de que el zoológico es solo para familias con niños, o exclusivamente para los niños. Yo siempre digo: si alguna vez quieren disfrutar de verdad un zoológico, dejen a los niños en casa al cuidado de alguien y vengan solos, porque será la primera vez que realmente presten atención a los animales, no solo a dónde vendemos helado o dónde está el parque infantil. Por supuesto, nos alegra que los niños vengan, porque creemos que solo quienes conocen la naturaleza y los animales pueden aprender a valorarlos y protegerlos. Desde pequeños tratamos de fomentar en ellos esa conexión con la naturaleza y el respeto por los animales”.

De ese modo, la portavoz del zoológico invita a grandes y pequeños a conocer este rincón del valle del río Jihlava.

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