Vertiginosa carrera política de Stanislav Gross

Stanislav Gross spolu s Pavelem Němecem, Janem Kasalem, Miroslavem Kalouskem a Zdeňkem Škromachem (vzadu zleva), foto: ČTK

La República Checa tiene el primer ministro más joven de su historia. El líder socialdemócrata, Stanislav Gross, de 34 años, fue nombrado para el cargo este lunes por el presidente de la República, Václav Klaus. Ahora le espera la difícil tarea de formar el nuevo gabinete.

Stanislav Gross y los líderes de la coalición (Foto: CTK)
Según politólogos, Gross es un "maestro de la táctica", al que le gusta deliberar entre bastidores. Sabe comunicarse con sus socios políticos. Tiene buenas relaciones con los medios de comunicación que le ayudan a mantener su buena imagen y popularidad estable entre la sociedad checa.

Los observadores le reprochan a Stanislav Gross la ausencia de un programa concreto, el desconocimiento de idiomas extranjeros y también una insuficiente orientación en economía y política exterior.

El politólogo, Rudolf Kucera, opina que el potencial político de Stanislav Gross es bastante reducido.

Stanislav Gross (Foto: CTK)
"Stanislav Gross carece de una visión clara y de capacidad para imponerla. Además, no es un buen dirigente. Lo demuestran los escasos resultados logrados por él como ministro del Interior en el saliente gobierno de Vladimír Spidla. No creo que Stanislav Gross pueda convertirse de un día para otro en una nueva persona, capaz de formar un gobierno estable".

El camino de Stanislav Gross hacia la elite política checa no fue fácil. Estudió en la Escuela Técnica y por corto tiempo trabajó como electromecánico en la Compañía de Ferrocarriles checa. Después de la caída del régimen totalitario en 1989 ingresó en el Partido Socialdemócrata y en 1992 fue elegido al Parlamento. Por recomendación de su partido terminó estudios en la Facultad de Derecho de la Universidad Carolina, de Praga.

Stanislav Gross es amante de los musicales. También le gusta escuchar música folk y country. Entre sus escritores predilectos figuran Frederick Forsyth y Erich Maria Remarque. En lo que se refiere al arte cinematográfico, prefiere las comedias. Su deporte favorito es el fútbol. Le gusta pasear por los bosques y se empeña en proteger la naturaleza.