Todos los países europeos, incluso Chequia, exportan todavía a Rusia

A pesar de las sanciones, las exportaciones checas y europeas han aumentado hacia países como Kirguistán o Uzbekistán. Investigadores advierten que estas rutas indirectas permiten que productos clave terminen llegando nuevamente a territorio ruso.

A pesar de las sanciones impuestas tras la invasión rusa a Ucrania en 2022, los productos occidentales siguen llegando a Rusia, aunque de forma indirecta, a través de terceros países. Así lo afirmó recientemente Karel Svoboda, investigador del Instituto de Estudios Internacionales de la Universidad Carolina de Praga, quien explica que casi todos los países europeos están implicados en esta dinámica que afecta especialmente a la República Checa y Alemania, pero no les es exclusiva.

"Esto no es solo un problema de la República Checa; afecta a casi todos los países europeos. Si observamos las exportaciones a ciertos territorios, se dispararon de forma absolutamente milagrosa después de 2022. Los gráficos son radicalmente diferentes a la situación anterior", señaló Svoboda.

Svoboda explica que las exportaciones europeas destinadas a Rusia se canalizan principalmente a través de países geográficamente cercanos o con vínculos económicos estrechos, como Turquía y varias naciones de Asia Central. Estos destinos han experimentado un aumento “absolutamente milagroso” en las importaciones desde Europa desde 2022, año en que comenzó la guerra en Ucrania.

Precisamente, los datos de la Oficina Estadística Checa confirmarían este hecho, reflejando un fuerte crecimiento en las exportaciones checas a países como Kirguistán, Uzbekistán, Tayikistán y Kazajistán. Por ejemplo, las exportaciones a Kirguistán pasaron de 6,78 millones de euros en 2021 a 156 millones en 2024. Uzbekistán recibió bienes valorados en 192 millones de euros el año pasado, un aumento del 300% respecto a 2021, mientras que Tayikistán y Kazajistán registraron incrementos superiores al 200%. Turquía, por su parte, aumentó sus importaciones en un 86%, alcanzando los 3.084 millones de euros.

Estos países actúan como escalas de trasbordo, desde donde las mercancías reexportadas pueden llegar a Rusia, aprovechando la cercanía geográfica y distintos acuerdos económicos, como el espacio económico único que comparten Rusia y Kazajistán. Svoboda subraya que, aunque las autoridades locales afirman supervisar estas operaciones, en la práctica permiten que las empresas sigan trabajando para Rusia, dado el beneficio económico que ello supone.

Foto ilustrativa: Kateryna Babajewa,  Pexels,  CC0 1.0 DEED

La principal mercancía exportada a estos países de tránsito son maquinaria y equipos de transporte, que también son los principales productos de exportación de la República Checa en general. En 2024, solo a Kirguistán se enviaron máquinas y equipos valorados en unos 100 millones de euros, frente a poco más de 3 millones en 2021. Estas mismas categorías lideran las exportaciones a Turquía y otros países de Asia Central, que aparentemente luego reexportan los bienes a Rusia, país dispuesta a pagar esas mercancías esenciales para su industria armamentística y militar.

La noticia llega precisamente en un contexto de polémica por las declaraciones del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, quien afirmó que compañías de varios países, incluidas ocho checas, continúan vendiendo maquinaria para la producción de armas a Moscú, algo que el ministro de Relaciones Exteriores checo, Jan Lipavský, negó en las últimas horas.