Supersticiones checas: lentejas, deshollinadores y hojas de laurel

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Mientras que en algunos países el pasar por debajo de una escalera es sinónimo de mala suerte, en otros, toparse de frente con un deshollinador es un buen augurio. Hoy en un mundo de diferencias hablamos de supersticiones.

Kateřina Šečková
Entendemos por superstición la creencia de poder alterar el destino, la suerte propia o la de otra persona. Esta es la definición más extendida de una manera de pensar que según países cambia de aspecto, color y forma. Un ejemplo lo tenemos aquí en la República Checa, donde a diferencia de España y Latinoamérica pasar por debajo de una escalera o casarse en martes trece no trae consigo mala suerte.

Kateřina Šečková, una checa que tuvo la oportunidad de vivir en España durante un tiempo, nos cuenta una superstición muy arraigada en su país natal.

“Si te encuentras por la calle a un deshollinador, hay personas que dicen que deberías tocarle a él y otras que dicen que te tocas tú un botón y pides un deseo y se te cumple“.

Pero además de ésta hay otras supersticiones que en ocasiones pueden resultar muy sorprendentes, por lo menos para la gente que no las conoce. Kateřina nos habla sobre las lentejas.

“El primer día del año la gente suele comer lentejas porque hay un dicho que dice que como lo hagas el primer día del año, así será todo el año. Porque la lenteja es como el símbolo de la moneda“.

Y agrega las de las hojas de laurel.

“La superstición de las hojas de laurel en la sopa, si encuentras una hoja entera, no puede estar partida, y eso significa que te casas en un año”.

Ya ven amigos, deshollinadores, lentejas, hojas de laurel, diferencias que al fín y al cabo tienen un mismo significado, pero distinta forma.