Se pagará más por la atención médica

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Cambios radicales supone la reforma del sistema de la Salud. Su proyecto fue presentado este martes por el ministro de esa cartera, Tomás Julínek, a los diputados de la facción parlamentaria del Partido Cívico Democrático. El Gobierno pretende poner el proyecto en práctica a partir del próximo año.

El ministro de Salud, Tomás Julínek, asegura que la reforma de la Salud persigue mejorar el nivel de la atención médica y racionalizar su financiamiento, al tiempo que recalca que los cambios no afectarán los presupuestos de las familias checas. Los economistas sostienen, no obstante, que el desarrollo desfavorable de las finanzas públicas repercutirá también en el sector Salud y, por ello, en las canastas familiares.

Václav Smatlák
Mientras que hasta el presente la atención médica la cubría el seguro, de ser aplicaba la reforma, los ciudadanos pagarían por ejemplo, 60 coronas, o sea dos euros, por un día en un hospital, un euro por cada receta médica y la misma cantidad por cada consulta. El proyecto supone que deberían pagar todos los ciudadanos, incluyendo los ancianos y los niños mayores de tres años de edad. Según explica Václav Smatlák, presidente de la Asociación de Médicos Internistas, los pagos adicionales persiguen que los ciudadanos acudan a los consultorios sólo cuando verdaderamente lo requiera su estado de salud.

"El objetivo de los pagos adicionales es que los ciudadanos dejen de acudir con tanta frecuencia a los consultorios médicos. Actualmente son los checos los que más se enferman en Europa. Muchas personas suelen abusar del sistema vigente cuando todo se paga del seguro de enfermedad".

El límite de los pagos adicionales sería de cinco mil coronas anuales, equivalentes a 179 euros. Las personas que alcancen ese límite y cuyo estado de salud requerirá de ayuda médica, no estarán obligadas a pagar más.

El proyecto del ministro de Salud, Tomás Julínek, supone a la vez que cada ciudadano tendrá su propia cuenta dentro del sistema de Salud y las personas que menos gasten, podrían incluso cobrar y aprovechar para otros fines cierta parte de la suma ahorrada.

Aunque semejantes medidas puedan ser atractivas para muchos, la oposición insiste en que la reforma dañará a las familias de escasos recursos y, en especial, a las familias con hijos pequeños. Los niños suelen enfermarse con frecuencia y si cada ciudadano tiene su propia cuenta, una familia con muchos hijos puede llegar a pagar anualmente más de mil euros en atención médica, lo que repercutiría marcadamente en el presupuesto familiar.