Revive la época Biedermeier en el Castillo de Praga

r_2100x1400_radio_praha.png

Biedermeier como un estilo artístico, pero también como una filosofía de la vida cotidiana: así lo presenta una nueva exposición inaugurada el pasado 28 de mayo en Praga. Con más de 700 piezas expuestas, se sitúa entre las exhibiciones más amplias que jamás se han realizado en el Castillo de Praga.

Cristal, porcelana, vestimenta, pinturas, alfombras y muebles: todos estos objetos pueden ser admirados por los visitantes de la exposición ‘Biedermeier – Arte y cultura en las tierras checas entre 1814 y1848’.

Su objetivo es presentar al público el estilo de vida Biedermeier, en el más amplio sentido de la palabra, destacó Radim Vondráček, autor del concepto de la exposición.

“La exposición tiene por finalidad demostrar que Biedermeier, además de un estilo decorativo, era una filosofía de la vida. La creación artística de la primera mitad del siglo XIX tenía su fundamento en la ideología de aquella época”, sostuvo Vondráček.

El estilo Biedermeier surgió en los países de habla alemana a principios del siglo XIX. Al principio era exclusivo de la aristocracia, pero pronto se extendió entre la burguesía que lo desarrolló plenamente. De allí deriva su nombre: Biedermeier es una combinación de las palabras Biedermann y Bummelmeier, dos apellidos típicos de la burguesía alemana. En las tierras checas apareció por primera vez en los años 30 del siglo XIX.

Igual que todos los estilos artísticos, también Biedermeier dejó su huella en la moda de la época, señaló Helena Köenigsmarková, directora del Museo de Artes Aplicadas, de Praga.

“El estilo de vida y la moda siempre han estado vinculados estrechamente. Para la vestimenta de la época Biedermeier eran característicos colores vivos y tallas que acentuaban las curvas femeninas. Se usaban grandes escotes, plisado y encajes”, indicó Köenigsmarková.

Los objetos artísticos de la época destacaban por sus formas sencillas y elegantes, sin decoración excesiva. Reflejaban la atmósfera en la sociedad europea, que tras los disturbios de la guerra de los 30 años, ponía énfasis en la tranquilidad, la estabilidad y la vida familiar.

Prueba de ellos son los paisajes de los pintores Antonín Mánes y Josef Navrátil, la poesía de Adalbert Stifter, la prosa de Božena Němcová, y también, por ejemplo, el famoso libro de cocina de Magdalena Dobromila Rettigová, sostuvo Helena Köenigsmarková.

“La sociedad de la primera mitad del siglo XIX adoraba el buen gusto, la naturaleza y la vida familiar. Magdalena Dobromila Rettigová es un claro ejemplo de la importancia que entonces se adjudicaba al hogar y a la cocina”, acotó Köenigsmarková.

La exposición surgió de la cooperación entre el Museo de Artes Aplicadas y la Administración del Castillo de Praga. Las piezas expuestas provienen de la Galería Nacional, de los diferentes castillos y palacios checos, así como de los museos de las ciudades de Viena y Padua.

Los visitantes de la exposición pueden participar también en un programa especial relacionado con la época Biedermeier, destacó Kateřina Horníčková, de la Administración del Castillo de Praga.

“El programa incluye conciertos de música que se tocaba en los salones de la época como es el ‘Paseo con Sombrilla’. El Museo de Arte e Industria organiza una serie de conferencias relacionadas con Biedermeier y nosotros ofrecemos visitas guiadas a la exposición”, sostuvo Horníčková.

La exposición ‘Biedermeier – Arte y cultura en las tierras checas entre 1814 y 1848’ se prolongará en el Picadero del Castillo de Praga hasta finales de septiembre próximo.

Foto: Museo de Artes Aplicadas de Praga