¿Regresará el lobo?

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Después de cien años, en la sierra de Jeseníky, situada en la frontera de la República Checa y Polonia, apareció esta primavera un lobo, al parecer un tránsfuga de este último país. Desde hace ocho años se registra la presencia de lobos en la boscosa sierra de Beskydy, en la frontera checo- eslovaca, en el extremo oriental del país. ¿Regresará el lobo a las florestas checas?

El lobo había vivido originariamente en toda Eurasia y América del Norte, desde la tundra hasta las regiones semidesérticas. Sin embargo, el hombre obligó a la fiera a retirarse a las escarpadas sierras.

En Europa el lobo vive en una franja continua que se extiende desde el norte de Escandinavia pasando por Finlandia, Rusia y los Cárpatos y terminando en los Balcanes. Los lobos viven todavía en las Penínsulas Ibérica y de los Apeninos.

En Europa Central se registra la presencia del lobo en el sur de Polonia y en el norte de Eslovaquia: se estima que en las sierras eslovacas hay una población de 150 lobos. Fieras de esta región migran en los últimos años hacia el oeste y llegan a la sierra de Beskydy, en el territorio checo.

El lobo cruza la frontera checo- eslovaca desde hace ocho años. Sin embargo, en ese lapso de tiempo las fieras han sido abatidas ilegalmente de manera que su número en la sierra de Beskydy nunca sobrepasó una decena.

Desde que el lobo reapareciera en 1994 en las montañas de Beskydy, empezó la guerra entre los protectores de la naturaleza y los cazadores. Los primeros desean que el lobo permanezca en las florestas de Beskydy, mientras que los segundos quieren exterminarlo.

Los protectores de la naturaleza estiman que en los últimos cuatro años fueron abatidos ilegalmente en la sierra de Beskydy una veitena de lobos. Esta primavera han aparecido en Beskydy dos lobos, y hasta podría tratarse de una pareja. ¿Sobreviriá el acoso de su enemigo- el hombre?

a Dana Bartosová, experta de la Administración de la región protegida de Beskydy, opina que el destino de los lobos en la sierra de Beskydy es inseguro. Hay muchos cazadores y pocos lobos. La ley prohibe abatir al lobo que figura en la lista de animales en peligro de extinción, pero los cazadores checos no la respetan.

Los protectores de la naturaleza desearían que aumentase el número de lobos en las florestas del país, pero últimamente la situación más bien empeora ya que se ha estancado la migración de estas fieras de la vecina Eslovaquia. Desde 1999 en Eslovaquia está permitido abatir lobos durante casi tres meses al año. Entonces ya no hay lobos excedentes dispuestos a migrar a la República Checa.

Recientemente se han iniciado por iniciativa checa negociaciones bilaterales con el fin de persuadir a Eslovaquia que proteja al lobo por los menos en la zona fronteriza. El problema no está todavía solucionado a nivel oficial, aunque los protectores de la naturaleza en ambos lados de la frontera son partidarios de la protección del lobo.

También el Estado Checo apoya el regreso del lobo. Para disminuir la hostilidad de los criadores de ovejas contra el lobo, una ley estipula una indemnización por cada oveja u otro animal doméstico abatido por la fiera.

Ocurren también casos curiosos. Recientemente un lobo destrozó en una granja de la sierra de Beskydy un avestruz. El dueño no recibió la indemnización ya que la ley no contempla recompensas por un ave tan exótica.

El lobo abate también la caza mayor, como los corzos. En este caso el Estado no indemniza a los dueños de los cotos de caza ni a quienes los alquilen. La caza es considerada propiedad del Estado.

Los cazadores checos consideran al lobo como un animal dañino y contra su intransigencia se estrella el esfuerzo de los protectores de la naturaleza de hacer regresar al lobo a las sierras checas. Para que el lobo regrese definitivamente al territorio checo es necesario un cambio de mentalidad.