Piloto sobre avión que casi se estrelló: “Creo que ha sido error humano”
Mientras las causas del casi accidente de avión cerca del castillo de Křivoklát, a 30 kilómetros al oeste del aeropuerto de Praga, se siguen investigando, un experimentado piloto comercial, entrevistado por la Radio Checa, se inclina por un error humano y agrega que solo una maniobra desesperada de último segundo evitó la inminente tragedia.
A escasos segundos de la tragedia. Y ya se conoce como el incidente aéreo más grave de los últimos diez años en el país. Se trata del Airbus A320neo de TAP Air Portugal que cubría el trayecto Lisboa-Praga y que casi se estrelló el pasado 17 de enero, a 30 kilómetros al oeste del aeropuerto Václav Havel de Praga, en las cercanías del castillo de Křivoklát.
Solo una rápida maniobra de evasión de último segundo del piloto del avión, a 590 kilómetros por hora y a una altura de solo 300 metros, impidió la inminente y casi segura tragedia.
La investigación para determinar las causas de este incidente sigue su curso, la caja negra del avión está a disposición de las autoridades de transporte checas y está siendo analizada.
Y mientras se investigan las causas, la Radio Checa entrevistó a un piloto comercial de vasta experiencia, Michal Souček, quien sostiene que la teoría más realista es que se trate de un error humano.
“No creo que haya sido un error del sistema. Resulta que los sistemas suelen funcionar bien, afortunadamente, pero son las personas las que cometen errores. Así que el controlador aéreo podría haberse equivocado, el piloto podría haber cometido un error, podría haber perdido la orientación, había mucha neblina, poca visibilidad. Podría haber sido también un error del sistema de navegación del avión. Alguien podría haber configurado mal el piloto automático para descender a cierta altitud, lo que sería error humano también. Pero son solo teorías, solo estamos especulando, que es lo único que podemos hacer por ahora”.
Respecto a la seriedad de este incidente, el piloto comercial Michal Souček no tiene dudas: fue de una gravedad extrema, a pocos segundos de la tragedia estuvo el avión, a un tris de estrellarse contra el suelo.
“300 metros es una altura muy crítica, ya que la altura mínima sobre obstáculos para evitar tragedias debería ser de 600 metros. A medida que el avión se acerca al aeropuerto, por supuesto, la altura mínima segura disminuye. Sin embargo, en el lugar donde ocurrió este incidente, a 30 kilómetros del aeropuerto de Praga, obviamente el avión no tenía nada que hacer a una altitud de 300 metros”.
Y en relación a la desesperada maniobra de último segundo realizada por el piloto del avión de TAP Air Portugal, Michal Souček sostiene que es una maniobra de evasión de manual, y que todos los pilotos están entrenados para hacerla.
“Claro que se puede hacer la maniobra que hicieron. Se llama maniobra de evasión de terreno. El sistema te avisa cuando hay peligro, gracias al Sistema de Alerta de Proximidad al Suelo (Ground Proximity Warning System). Primero, entre 40 y 60 segundos antes del impacto con el terreno o con un obstáculo en la dirección del vuelo, el sistema te advierte: Atención, el terreno está muy cerca, ten cuidado, haz algo al respecto. Y luego hay una advertencia, entre 20 y 30 segundos antes del impacto con el obstáculo, cuando el sistema le alerta al piloto: Peligro. Eleva inmediatamente el avión en un ángulo de 20 grados y acelera a fondo”.
Michal Souček agrega que este sistema de advertencia fue el que finalmente hizo reaccionar al piloto, ya que es un sistema muy bien diseñado que no pasa inadvertido, afortunadamente.
“Es imposible no captar esta advertencia. Hay una señal audible muy ruidosa, con luces rojas intermitentes, para decirlo en términos sencillos, y la señal le avisa casi gritando al piloto: ¡Empieza a hacer la maniobra de evasión ahora mismo o acabaremos estrellados en el suelo!”.
Michal Souček termina diciendo que la caja negra de la aeronave ha sido recuperada intacta, lo que significa que todos los datos están ahí. Y los investigadores descubrirán con exactitud qué estaba sucediendo en ese momento en la cabina del avión. Descubrirán qué se configuró en el piloto automático, incluso descubrirán qué se decían los pilotos entre sí, se sabrá absolutamente todo lo que debe saberse sobre este gravísimo incidente.
Una tragedia inminente que pudo ser evitada en el último segundo, gracias a la reacción del piloto, pero que, dada su gravedad, seguirá dando que hablar, al menos mientras la investigación siga su curso.
La peor tragedia aérea checa sigue siendo el accidente de Suchdol de 1975, cuando el vuelo 450 de Inex-Adria Aviopromet, que hacía la ruta Tivat (Montenegro) Praga con 115 pasajeros y 5 tripulantes se estrelló en ese suburbio de la capital, durante su aproximación y descenso al aeropuerto de Ruzyně (así se llamaba entonces el hoy Aeropuerto Václav Havel). 75 personas murieron en el lugar, en Suchdol, y cuatro más fallecerían más tarde en el hospital, debido a las heridas recibidas.








