La profesora de checo a la que paran por la calle en Praga gracias a sus videos de Instagram
Desde errores que transforman a una novia en prostituta hasta debates sobre las connotaciones políticas detrás del uso de una preposición, la profesora Vendula Čepica comparte en esta entrevista las situaciones más curiosas que vive al enseñar checo a extranjeros. Convertida además en una popular divulgadora en redes sociales, sus videos son tan populares que hay personas que la paran en la calle para agradecerle y pedirle clases privadas.
Vendula Čepica teme decepcionar a nuestros oyentes. Aunque esta profesora de checo gana cada vez más popularidad gracias a una serie de videos en los que ofrece lecciones tan útiles como entretenidas, insiste en que ella es apenas la punta del iceberg del proyecto.
“Lo que pasa es que trabajo para la escuela de idiomas Kover, donde siempre hay que grabar una breve presentación para los nuevos estudiantes. Y cuando grabé esa presentación, en Kover vieron que tenía cierta capacidad para transmitir información de una manera atractiva. Así que juntos creamos esta cuenta de Instagram. Sin embargo, todo el trabajo que hay detrás lo realizan los empleados del departamento de marketing. Yo, en realidad, soy más bien la cara visible del proyecto”.
Tener que bailar sola
Múltiples formas de responder a la pregunta «¿cómo estás?», los nombres de los dedos de la mano, anagramas formados con nombres de países, expresiones para referirse al clima y a distintas dolencias, sinónimos, antónimos, refranes y modismos de casi cualquier tema. En sus variados videos, la profesora Vendula brilla por su espontaneidad y capacidad didáctica
“Para mí los videos más difíciles son siempre aquellos en los que tengo que participar en algún concurso o mostrar mis propios conocimientos. Por ejemplo, cuando hacemos un cuestionario con otra compañera porque no soy nada competitiva y, entonces, siempre termino dejándola ganar. Por eso me siento un poco incómoda en ese tipo de situaciones. Y también me resulta difícil cuando tengo que bailar en un video porque soy bastante seria en mi forma de expresarme y de presentarme ante los demás, así que cuando me piden bailar frente a la cámara, me cuesta bastante”.
¡Gracias por los videos!
Sin embargo, esa incomodidad no se refleja en sus videos, que suelen conectar de manera muy intensa con el público, tal como ella misma señala.
“A veces estoy sentada en el metro, miro por casualidad la pantalla del teléfono de alguien y descubro que está viendo uno de mis videos”
“Sí, me encuentro bastante a menudo con personas por la calle que me paran y me dicen: ‘Gracias, estoy aprendiendo checo con usted’, y cosas por el estilo. Así que sí, en cierto modo ocurre. Hace poco, por ejemplo, un señor me detuvo para preguntarme si podría darle clases particulares porque me conocía precisamente por Instagram. Recibo comentarios muy agradables incluso de personas que me cruzo por casualidad. A veces estoy sentada en el metro, miro por casualidad la pantalla del teléfono de alguien y descubro que está viendo uno de mis videos, eso también me ha pasado. Y los estudiantes reaccionan de una manera muy positiva: les gusta verme en los videos y muchas personas quieren estudiar conmigo porque me conocen de las redes sociales”.
El placer de enseñar checo a extranjeros
Tal como reflejan sus videos, Vendula se define como una profesora enérgica, que se entrega por completo a cada una de sus explicaciones. Además de impartir clases de checo para extranjeros en Kover, también enseña a alumnos checos en una escuela primaria.
“Muchas veces, al enseñarlo, yo misma me doy cuenta de que el checo es realmente una lengua muy difícil”.
“Los hablantes nativos dominan de forma natural la gramática del checo: saben declinar palabras y utilizan correctamente las distintas formas. En la escuela se concentran más bien en cuestiones de ortografía. Aprenden cuándo se debe escribir ‘i’ y cuándo ‘y’, cómo se analizan las oraciones, qué tipos de oraciones existen, cuáles son las categorías gramaticales y los distintos complementos sintácticos. Para los extranjeros, en cambio, todo eso suele ser un terreno completamente desconocido. De hecho, muchas veces ni siquiera es lo que más les preocupa. Ellos tienen que aprender, ante todo, a declinar sustantivos, conjugar verbos y manejar otras estructuras básicas del idioma. A su vez, lo que les resulta especialmente difícil es comprender que el checo tiene un sistema de casos y que una misma palabra puede adoptar varias formas diferentes según su función dentro de la oración. Y muchas veces, al enseñarles, yo misma me doy cuenta de que el checo es realmente una lengua muy difícil”.
Pánico al checo coloquial
En ese sentido, Vendula asegura que lo que más la entusiasma es enseñar a extranjeros. No solo porque eso le permite difundir su lengua entre personas de todo el mundo, sino también porque le emociona ver el interés de sus estudiantes por aprender el idioma, motivados, en su mayoría, por la necesidad de dominarlo para vivir en Praga o en cualquier otra ciudad checa.
Y aunque el contenido de sus videos no lo crea ella, sino el departamento de marketing de la escuela de idiomas, muchas veces aporta ideas surgidas de su propia experiencia en las clases, especialmente en relación con las principales dificultades que enfrentan los extranjeros al aprender checo, entre las que destaca, en su opinión, el checo coloquial.
“Creo que así es. Porque aunque los manuales están muy bien hechos y son realmente profesionales, y aquí me refiero sobre todo a la serie Krok za krokem ("Paso a paso"), el checo hablado en la vida cotidiana difiere bastante de la lengua estándar, y por eso creo que los extranjeros a menudo se encuentran con expresiones o palabras que no entienden, y eso también me resulta muy interesante para debatirlo con ellos en clase”.
Una profesora de la gorra
Vendula proviene de Zlín, en Moravia, ciudad asociada históricamente a la marca Baťa. Según explica, el hecho de haber crecido en una zona donde predomina un checo muy cercano al estándar le proporciona una especial plasticidad para enseñar las diferentes variantes del idioma.
“La región tiene su propio dialecto, lo que significa que presenta algunos cambios fonéticos. Por ejemplo, en lugar de „já jsem“ (“yo soy” o “yo estoy”), dicen „ja su“. También aparece la llamada metafonía de la é a á, de modo que en vez de „vejce“ (“huevo”) dicen „vajca“. De hecho, incluso mi apellido, Vendula Čepica, lleva una terminación morava. En checo estándar sería „Čepice“, (“gorro”), pero yo soy „Čepica“ porque el apellido conserva precisamente ese origen moravo y ese cambio vocálico”.
Hacer de Švejk
En cuanto a los checos en general, Vendula afirma que uno de los conceptos que mejor define su cultura e idiosincrasia es el término “švejkovat” (“hacer de Švejk”).
“Švejk es el famoso personaje del libro de Jaroslav Hašek, Las aventuras del buen soldado Švejk. Aquí aparece por todas partes: en restaurantes, tabernas y otros lugares, y también es una figura bastante conocida entre los extranjeros, aunque sea porque la ven mencionada en esos establecimientos. Y eso de "švejkovat" significa, más o menos, intentar salir lo mejor parado posible de cualquier situación, pero sin mostrar abiertamente que uno es más listo que los demás. Es una actitud que consiste en arreglárselas con astucia, esquivar los problemas con habilidad y buscar la manera de sacar ventaja de las circunstancias, por decirlo de alguna manera. También implica cierta ironía y una forma muy checa de enfrentarse a las autoridades o a las reglas sin confrontarlas directamente”.
Novia prostituta, morir en el cine y otros falsos amigos
Como buena parte de sus estudiantes proviene del ámbito eslavo, Vendula conoce bien las trampas de los llamados falsos amigos, esas palabras engañosamente parecidas que abundan entre lenguas como el checo, el ucraniano y el polaco.
“La verdad es que suelo divertirme mucho con los llamados homónimos interlingüísticos. A veces incluso dan lugar a situaciones un poco vulgares. Por ejemplo, en lugar de la palabra checa „nevěsta“ ("novia" o "prometida"), algunos estudiantes dicen nevěstka, porque en su idioma esa palabra significa "novia", mientras que en checo significa “prostituta”. También ocurre cuando no saben declinar o conjugar correctamente alguna palabra. Por ejemplo, en lugar de decir půjdu ("iré"), dicen pojdu, que significa "moriré". Así que cuando alguien dice "pojdu do kina" ("moriré en el cine"), se producen situaciones bastante divertidas. Con ese tipo de errores me río mucho”.
Todo idioma es político
No obstante, además de hacerla reír mucho, la enseñanza del checo también la impulsa a Vendula a reflexionar en muchos aspectos políticos implicados en el uso del idioma.
“Eso me pasa, por ejemplo, cuando se utiliza una preposición con una carga histórica determinada. Es el caso de na Ukrajině ("en Ucrania") frente a v Ukrajině. En checo, tradicionalmente se dice jedu na Ukrajinu ("voy a Ucrania"), y la preposición “na” se ha utilizado históricamente para hablar de algunos territorios que no siempre fueron considerados Estados plenamente independientes. Por eso, para algunos estudiantes, esta forma puede representar un conflicto interno, ya que les recuerda ese pasado de falta de independencia de su país. Al menos para quienes conocen ese trasfondo histórico, puede ser un tema sensible”.
Vendula agrega que, cuando el uso de las preposiciones adquiere determinadas connotaciones históricas y sus estudiantes son conscientes de ellas, algunos optan por decir v Ukrajině en lugar de na Ukrajině, precisamente porque esa forma no lleva asociada la misma carga simbólica. De este modo, la protagonista de los excelentes videos didácticos de la escuela de idiomas Kover demuestra que incluso cuestiones aparentemente gramaticales pueden abrir la puerta a debates más amplios sobre la historia, la identidad nacional y la forma en que los pueblos se nombran y se perciben a sí mismos.








