Znojmo cumple 800 años: una ciudad real con buen vino moravo y un pepinillo legendario

Znojmo

Gracias a su ubicación entre Brno y Viena, la ciudad de Znojmo constituyó, durante siglos, un punto de encuentro de distintas culturas, lenguas y rutas comerciales. Este año la histórica ciudad conmemora el momento en que el rey checo Přemysl Otakar I la elevó al rango de ciudad real.

Znojmo se encuentra en el sur de Moravia, a pocos kilómetros de la frontera austríaca. Gracias a su ubicación entre Brno y Viena, fue durante siglos un punto de encuentro de distintas culturas, lenguas y rutas comerciales. Las primeras menciones del nombre de la ciudad datan del siglo XII y, en 1226, el rey checo Přemysl Otakar I la elevó al rango de ciudad real. Ese momento histórico es el que Znojmo conmemora este año.

Un laberinto subterráneo

Foto: Zdeněk Truhlář,  Český rozhlas

Uno de los mayores atractivos para los visitantes es el subsuelo de la ciudad de Znojmo: una extensa red de pasadizos bajo el centro histórico, considerada una de las más grandes de Europa Central. Se fue formando desde la Edad Media como conjunto de bodegas, refugios y sistema defensivo. Hoy ofrece recorridos clásicos y también circuitos de aventura, mostrando, al mismo tiempo, la ingeniosa estructura con la que la ciudad fue construida.

La torre del ayuntamiento como símbolo

Foto: Radio Prague International

La torre del ayuntamiento, una construcción gótica tardía del siglo XV, es una de las dominantes más reconocibles de la ciudad. Tras una reciente restauración volvió a abrirse al público y, desde su galería a 32 metros de altura, ofrece vistas sobre los tejados de Znojmo, el valle del río Dyje e incluso los Alpes en días despejados. Una nueva exposición explica su historia y su importancia para la identidad local.

El ícono del pepinillo

Znojmo es famoso también por sus deliciosos pepinillos en conserva, introducidos en la región en el siglo XVI. En realidad, se transformaron en un verdadero fenómeno en el siglo XIX, cuando los productores locales comenzaron a exportarlos a Austria y Suecia. Aunque hoy ya no se fabrican industrialmente en la ciudad, su leyenda permanece, y los organizadores de los festivales y celebraciones lo adoptaron como símbolo lúdico. La identidad visual de las “Znojemské nakládačky” ha adoptado con una mezcla de humor y orgullo el motivo del pepinillo y la tradicional forma de sus frascos.

Foto: Šimon Franc,  Český rozhlas

Celebraciones que devolvieron vida a la ciudad

La mayoría de las celebraciones por este gran aniversario tuvo lugar en junio, cuando Znojmo se llenó de desfiles, banquetes y actividades culturales. La ciudad mostró así que sus ochocientos años de historia no son solo pasado, sino parte viva de una interesante ciudad morava que vale la pena visitar.

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