Perderse y encontrarse en Praga: 15 mujeres expatriadas cuentan su historia gracias a una muestra de arte
Hasta finales de septiembre se puede visitar en el Dorado Coffee de Praga la exposición Lost and Found, en distintos formatos, en la que 15 mujeres expatriadas, que se sentían un poco perdidas, muestran cómo gracias al arte pudieron encontrarse.
Aunque ahora tiene la exhibición Lost and Found, en sus inicios el Dorado Coffee no tenía ninguna intención de convertirse en una galería de arte. El dueño del lugar, el colombiano Amilkar Mendoza, cuenta que tenían algunas obras para decorar la cafetería, pero no era nada especial. El proceso para exhibir periódica y sistemáticamente obras de arte se dio tiempo después y casi al azar.
“Cuando abrimos el café no teníamos la intención de mostrar arte. Todo inició porque decidimos tener la exposición de una amiga. Ella quería mostrar su arte y empezó muy orgánicamente esto de tener exposiciones regulares. Tengo muchos amigos y amigas que son artistas y entonces me fueron preguntando si podían exponer, porque generalmente los ‘expats’ o los artistas que no son muy conocidos es más difícil que tengan un espacio”.
Actualmente, Dorado Coffee tiene dos sucursales en Praga: la original en Betlémské náměstí, en el centro histórico, y otra más reciente en los jardines de Kinsky. Este mes ambas cuentan con exposiciones.
En la primera se muestra la colección Beyond the curtain of reality: feel what you see (más allá del velo de la realidad: siente lo que ves), del artista checo Bartoloměj Kulakovský. En la más nueva, por su parte, se inauguró en septiembre la colección Lost and Found.
Perderse y encontrarse siendo migrante
Lost and Found muestra 15 obras de 15 mujeres expatriadas en Praga. Hay pinturas, un poema, una obra textil, una escultura de papel y fotografías. Cada pieza de la colección cuenta cómo se siente cada una de las artistas en Chequia. El título Lost and Found (literalmente, “perdidas y encontradas”) viene de la idea de que muchas veces la gente se siente desorientada cuando está en un nuevo espacio.
Amilkar habló con Radio Praga Internacional para explicar exactamente cómo surgió el concepto de la exposición.
“Esto fue más que todo idea de Karina Steinrich, porque ella está aquí en Praga, es rusa, y se sentía un poco perdida, especialmente por lo de la guerra. No se sentía muy bienvenida de cierta forma, al principio, y pues se le ocurrió que podía hacer este tipo de exposición para mostrar lo que están sintiendo los ‘expats’, especialmente las mujeres”.
A partir de eso, empezó a contactar a distintas artistas extranjeras que pudieran colaborar en la exposición y luego se encargó de la curaduría. Esto incluye a mujeres de Ucrania, Vietnam, México, Eslovaquia, entre otros. Algunas otras artistas, como Alejandra Núñez, de México, la contactaron a ella y mandaron su portafolio. Lo más importante es que todas habían pasado por un proceso de “perderse y encontrarse”, lo que significa que ya habían hecho obras de arte al respecto en el pasado.
Mil significados
Alejandra Núñez cuenta que cada una tenía una perspectiva completamente distinta sobre lo que implica el concepto Lost and Found.
“Perder y encontrar puede tener mil significados, ¿no? Desde perder, no sé, un arete, a perder la vida, a perder dinero, el trabajo. O sea, hay tantas cosas que se pueden perder y tantas interpretaciones. Y creo que tener mucha gente de diferentes países lo hace, lo vuelve más interesante al concepto”.
Todas las participantes tenían en común que son mujeres y son artistas que ya habían trabajado esa temática. Sin embargo, todo lo demás tenía variaciones. Aunque el tema era el mismo, los materiales y sentimientos no eran iguales.
“Y no pensamos igual, porque no tenemos los mismos rasgos culturales unas de las otras. No tenemos la misma edad. Por ejemplo, una de las artistas está embarazada. Ella está viviendo un proceso completamente distinto. Hay otras que no tienen tantos años en el país. Otra tiene muchísimos años más que yo aquí”.
Alejandra Núñez habló con Radio Praga sobre su propia obra y la manera en que exploró el tema de Lost and Found antes, incluso, de que se organizara la exposición.
“Mi obra es una pintura con técnica de acrílico sobre bastidor, mide ochenta por ochenta centímetros y es una monocromática de rosas y azules con un corazón de anatomía humana. Se llama I just don't know y es una pintura que hice cuando perdí a mi papá".
"Entonces, no sabía qué hacer. Tenía un trabajo nuevo, estaba aquí, fui a verlo morir. Y lo único que me daba paz era pintar. Entonces, pinté. Y me gusta mucho tener un texto, porque creo que cuando tienes un texto te da como una mejor visión de lo que quieres decir y por eso se llama I just don't know, porque no sabía qué hacer”.
Mostrarle el mundo a los checos
Aunque la exposición habla de extranjeras, Dorado Coffee no quiere que su público sea solamente de migrantes. A veces muestran obras de checos, como en el caso de Bartoloměj Kulakovský y su colección en la sucursal del centro de Praga. Además, la mayor intención detrás de las exhibiciones y eventos que organizan es mostrarle a los checos las diferentes formas de vida que hay en Latinoamérica, África o Asia.
“Nuestra idea muchas veces también es atraer al público checo, porque lo que queremos es mostrarles a los checos qué es lo que tenemos, ¿sí? Qué es lo que hacemos o qué significa esto, por qué nos comportamos de cierta forma, ¿no? Entonces, digamos que nuestro target es que los checos vengan a ver. Que los checos vengan a ver otras formas, qué otras formas existen de ver el mundo y de sentir las cosas, que no solamente hay una forma centroeuropea de ver las cosas o de pintar. Que entiendan, por ejemplo, el maximalismo latinoamericano, por qué somos tan maximalistas, por qué nos gusta tanto el color y lo todo recargado. Entonces, también [el café] tiene que mostrar que eso también es una belleza o es una forma de cultura o de arte que se puede apreciar”.
Más allá de Lost and Found
Como Dorado Coffee es un espacio para que los artistas se den a conocer, las exposiciones cambian con regularidad. A partir del 15 de octubre, la temática cambiará y será el turno del Día de Muertos mexicano. Eso significa que, muchas veces, los temas ya vienen dados por fechas que son especiales para algún país latinoamericano y no dependen siempre de la creatividad de alguien que quiere hacer su propia exposición.








