Igual que los humanos: en Chequia, los perros comen helado para sobrevivir al calor
En un albergue para perros checo se están preparando nuevamente para los días calurosos del verano. Los cuidadores se dieron cuenta de que limitar los paseos no es suficiente y que necesitan ayudarlos a refrescarse con helado para perros.
Con el calor del verano, los animales también necesitan refrescarse de alguna manera. Por ejemplo, en un albergue para animales del pueblo Trutnov, los trabajadores preparan golosinas congeladas para los perros, una alternativa que, además de ser original, tiene varios beneficios para los animales.
Lucie Semeráková, una de las cuidadoras del albergue, explicó cómo se elaboran estos helados especiales, en conversación con Radio Checa Hradec Králové.
“Agregamos los gránulos, o tal vez alguna verdura o fruta, vertemos agua, lo ponemos a congelar y luego ya podemos servírselo. Esto los refresca, les aporta algo de agua y, sobre todo, les divierte, porque lo persiguen por todo el corral”.
Debido a las altas temperaturas, el refugio también ha restringido los paseos. Según la trabajadora, algunas personas no siguen las recomendaciones y salen con sus perros a dar largos paseos por las calles, en momentos que pueden resultar perjudiciales para la salud de los animales.
“A causa de las altas temperaturas, que siguen persistiendo, el refugio decidió restringir los paseos. Lamentablemente, mucha gente no nos hace caso y, aunque estamos justo al lado del bosque y del agua, la gente no lleva a sus mascotas ni al bosque ni al agua, sino que las llevan por la avenida y van a la plaza a comer helado. Lo cual, por supuesto, no nos gusta, porque el perro camina todo el tiempo bajo el sol”.
Según Semeráková, también es importante acortar la duración del paseo durante los días de altas temperaturas. Por eso, los trabajadores del refugio pasean a los perros principalmente por la mañana. Además, explica que prefiere que los voluntarios les avisen de antemano para poder coordinar las horas en las que sacarán a los perros a pasear.
“Preferimos que la gente nos avise con al menos un día de anticipación para que podamos coordinarnos. Intentamos que casi todo esté resuelto por la mañana, antes de que empiece a hacer tanto calor”.








