“María Luisa Bombal, como una alquimista de Praga, reescribe la historia de Checoslovaquia”

El Canciller

Acaban de publicar en Chile, por primera vez en español, la obra de teatro El canciller, de María Luisa Bombal. Está inspirada y basada en la figura del diplomático checo Jan Masaryk, a quien la escritora chilena conoció en persona durante la Segunda Guerra Mundial, en Nueva York, donde ambos coincidieron.

María Luisa Bombal | Foto: public domain

Como preámbulo, para quienes no lo sepan, María Luisa Bombal (1910-1980) es una afamada escritora chilena precursora del realismo mágico (no lo digo yo, lo dicen Rulfo y García Márquez). Fue amiga personal de Borges y Neruda y sus dos narraciones más importantes, La última niebla (1934) y La amortajada (1938), ambas novelas cortas o nouvelles, han sido profusamente antologadas desde su aparición y se siguen leyendo en las escuelas de su país, por varias generaciones de chilenos. Es decir, no es una autora perdida, olvidada ni maldita, es una escritora clásica muy presente y querida todavía.

El canciller es una obra de teatro escrita originalmente en 1954 por María Luisa Bombal en inglés (The foreign minister), ya que la escritora vivía en ese entonces en Nueva York y tenía la ambición de triunfar en Broadway. Pero la obra nunca fue estrenada, fue guardada en el cajón de un escritorio y estuvo perdida en los anales de las extravagancias literarias por más de siete décadas, hasta que finalmente aparece publicada en español, gracias a una edición del Fondo de Cultura Económica.

El traductor de El canciller al español, y verdadero motor de este proyecto, es el académico e investigador chileno Felipe Toro (especialista en María Luisa Bombal), de la Universidad Católica de Chile, quien tuvo la gentileza de atender a Radio Praga Internacional.

“El año 2020, mientras investigaba el paso de María Luisa Bombal por la industria de Hollywood, encontré en la Library of Congress de Estados Unidos los mecanuscritos de The Foreign Minister y Dolly Jekyll and Miss Hyde. Se trata de dos obras de teatro que Bombal escribió en la década de los cincuenta para insertarse en Broadway, pero que finalmente nunca publicó. Hasta la fecha solo se conocían sus títulos y algunos aspectos mínimos de la anécdota que Bombal adelantó en algunas entrevistas, sobre todo para el caso de The Foreign Minister, pero no se sabía su paradero, por lo que se puede decir que ambas obras estuvieron perdidas por casi setenta años. Una vez recuperados los textos y con el apoyo de la familia Bombal, me embarqué en la edición y traducción de la primera de estas obras, con la colaboración de la académica Gwen Kirkpatrick, de la Universidad de Georgetown. El año 2025 presentamos al Fondo de Cultura Económica El canciller, la traducción anotada de The Foreign Minister, y ellos se animaron con el proyecto”.

Curiosidad y entusiasmo

Publicada recientemente en Chile, como decíamos, por el Fondo de Cultura Económica, la primera edición de El canciller ya está prácticamente agotada y ha recibido muy buenas críticas de la prensa especializada, nos comenta Felipe Toro.

Felipe Toro | Foto: archivo personal

“María Luisa Bombal es una escritora muy querida, que ha marcado muy profundamente a varias generaciones de lectores y lectoras de todo el continente con sus clásicos La última niebla o La amortajada, por lo que la aparición de un texto inédito de ella, sobre todo considerando lo breve de su producción narrativa, ha generado gran curiosidad y entusiasmo. Hace poco menos de un mes salió una reseña muy generosa del crítico Felipe Joannon titulada Un acontecimiento mayor en las letras chilenas, en la revista Átomo, y el programa Compañía inestable de Radio Universidad de Chile y Teatro Nacional Chileno dedicó un episodio completo a presentar y discutir sobre El canciller con todo detalle y de manera muy rigurosa. Además, su conductora Catarina Vásquez Latorre y el dramaturgo Tomás Henríquez realizaron una maravillosa lectura dramatizada de la primera escena del texto al final del programa”.

Broadway

¿Cómo encaja El canciller en la obra de María Luisa Bombal, si es que podemos decir que encaja de algún modo?, le preguntamos a Felipe Toro.

El Canciller | Foto: editorial Fondo de Cultura Económica

“La gran novedad de este texto es que Bombal aparece explorando un territorio que estaba completamente fuera de los confines de su literatura publicada a la fecha. El canciller es un texto dramático escrito originalmente para Broadway, en un género hasta ahora desconocido de su repertorio, y donde aborda la crisis política de un país extranjero. Es también el momento en que sus heroínas, con la irrupción de la narradora en escena Ekaterina Teodosi, experta en Ciencias Políticas, abandonan la clausura doméstica para comenzar a intervenir directamente en la esfera pública y la historia. Dicho eso, me atrevería a decir que El canciller es también la reescritura teatral de un texto previo de su narrativa, titulado La historia de María Griselda, que gira en torno a una mujer secuestrada por su marido en el sur de Chile. En El canciller, ese secuestro rural aparece expandido hasta alcanzar las dimensiones de un Estado policial y también aparece reformulado a partir de la historia reciente de Checoslovaquia (como si en la imaginación bombaliana la opresión doméstica sufrida por las heroínas de su narrativa previa pudiera traducirse a la experiencia política de vivir bajo un gobierno totalitario”, sostiene el traductor.

Conexión checa

Retrato de Jan Masaryk | Foto: Klára Stejskalová,  Radio Prague International

¿Nos podrías hablar un poco de la conexión checoslovaca de El canciller? Desde Radio Praga Internacional nos parece muy interesante y curioso que una escritora como ella se haya inspirado en un político checo para escribir una obra de teatro. (Cabe añadir que el 10 de marzo de 1948, Jan Masaryk fue encontrado muerto, vestido con su pijama, en los jardines del Ministerio de Exteriores, el Palacio Czernin de Praga, Černínský palác, bajo la ventana del cuarto de baño desde la que cayó o fue empujado).

Růžena Šlemrová en la película 'Haškovy povídky ze starého mocnářství' | Foto: Československý státní film

“Bombal conoció a Jan Masaryk en Nueva York durante la Segunda Guerra Mundial por medio de las conexiones de su marido francés el conde Fal de Saint-Phalle, y El canciller está profundamente basado en los últimos días de Masaryk como Ministro de Relaciones Exteriores de Checoslovaquia. Y si bien en el texto de Bombal no se menciona nunca Checoslovaquia directamente, sino más bien se refiere a un país de la región de Bohemia, las señas y acontecimientos no dejan lugar a dudas: Bombal nombra al siniestro Ministro del Interior de su obra como Václav Kosek, en abierta alusión al Ministro del Interior checoslovaco, Václav Nosek, que seguramente los auditores checos recordarán mejor que yo", puntualiza Felipe Toro.

František Smolík en la película 'Haškovy povídky ze starého mocnářství' | Foto: Československý státní film

"Del mismo modo, hay un presidente que renuncia dos veces, primero ante la invasión alemana y luego ante la presión de las manifestaciones del Partido Comunista, en clara referencia al Presidente Edvard Beneš. Por si fuera poco, para crear a sus personajes Bombal usa los nombres de los actores checos František Smolík y Růžena Šlemrová, a quienes probablemente vio actuar en la película Haškovy povídky ze starého mocnářství (Las historias de Hašek de la antigua monarquía), de Hubáček", indica el traductor de El canciller.

Edvard Beneš | Foto: APF Český rozhlas

"Y, por supuesto, el protagonista del texto de Bombal es un canciller (llamado Georg Teodosi) socialmente encantador, con algo de bon vivant y músico, hijo del fundador del país, quien poco después de optar por permanecer en un gobierno alineado con la Unión Soviética decide en señal de protesta arrojarse al vacío desde la ventana de su departamento en el palacio ministerial (cuyo nombre aquí no es el palacio Černínský, sino el ficticio palacio Hagelberg)", agrega.

Palacio Černínský en Praga | Foto: Ondřej Tomšů,  Radio Prague International

"Por lo que he podido ir descubriendo, Bombal siguió muy atentamente las noticias de la caída de Checoslovaquia por la prensa estadounidense y, como muchos otros en la comunidad internacional, debe haber sentido una gran admiración por la figura política de Tomáš Masaryk y, sin duda, por el legado de su hijo el canciller Jan Masaryk. En el texto de Bombal, Tomáš Garrigue Masaryk se transforma en Teodor Teodosi –un nombre de fuerte connotaciones espirituales, como si fuera Dios Padre de la República– seguramente en referencia a su famosa frase “Jesús, no César” o a su proyecto de crear para Checoslovaquia una democracia “sub specie aeternitatis”, vista desde la perspectiva de la eternidad. En ese sentido, Bombal, como una alquimista de Praga, reescribe la historia de Checoslovaquia de acuerdo al mito del Génesis: si Teodor Teodosi (Tomáš Masaryk) es Dios Padre, su hijo Georg (Jan) sería Adán, y un Adán cuya caída física por la ventana del palacio sería en último término una Caída metafísica al Este del Edén y al Este de Europa”, afirma.

Hipotético lector

¿Te gustaría que El canciller se tradujera al checo y sea leída y representada acá? ¿Te hace ilusión? ¿Crees que la obra aguantaría el escrutinio del público checo? Felipe Toro responde con muchas ganas:

Pablo Neruda  (1966) | Foto: Library of Congress

“Sería un sueño realizado ver El canciller publicado en checo, y quizá un sueño que estuvo cifrado en la misma escritura de Bombal desde el momento en que decidió imaginar su universo transportado a la geografía de Bohemia. Desde luego, es imposible anticipar cómo esos hipotéticos lectores y lectoras checos entrarían en diálogo con un texto que invoca de manera directa episodios de su historia reciente. Mi intuición, sin embargo, es que El canciller les podría producir el mismo efecto onírico –de extrañamiento, desorientación o ilusión óptica– que le provoca a los lectores chilenos caminar por la ulice Nerudova y enterarse de que su nombre no hace referencia a Pablo Neruda (en ese sentido, El canciller se presenta como un capítulo más de la recepción de Praga por parte de las vanguardias históricas hispanoamericanas). En el mejor de los casos, pienso que El canciller podría presentarse para lectores de la traducción checa como la oportunidad de desdoblarse e imaginar la nación y su historia desde fuera del tiempo y el espacio de la nación”.

García Márquez, Rulfo, Borges

Gabriel García Márquez dijo de ella:

“No leí la obra de María Luisa Bombal sino mucho después. La encontré buscando las propias lecturas e influencias de Juan Rulfo. Ella es la adelantada de lo que se ha dado en llamar realismo mágico”.

Gabriel García Márquez | Foto: Profimedia

Rulfo indicó en algún momento que La amortajada le causó impresión en su juventud, y que fue una influencia clave en la escritura de Pedro Páramo. Se conocieron en México, en 1940 y reencontraron en Chile, en 1972.

"Ahí recordamos cómo nos habíamos conocido, y le agradecí su apreciación de mi obra. Le dije que sus páginas habían inspirado varias calles de Comala y dijo sentirse honrada”, recordó Rulfo.

Borges dijo de La amortajada, de María Luisa Bombal, en 1938:

“Libro de triste magia, libro de oculta organización eficaz, libro que no olvidará nuestra América”.

Jorge Luis Borges | Foto: Grete Stern,  Wikimedia Commons,  public domain

Profético, Jorge Luis. Casi cien años después, seguimos leyendo, descubriendo y admirando a María Luisa Bombal, ahora en versión dramática, gracias a El canciller. Y América la sigue recordando.