El futuro de los Centros Checos bajo su nueva dirección: ¿llega un “modelo de franquicias”?
La red de Centros Checos se encamina hacia su transformación más profunda en años. Su nuevo director, Ivan Jukl, presentó los objetivos de la organización de cara al futuro.
Los Centros Checos, una organización financiada por el Estado que depende del Ministerio de Relaciones Exteriores, son uno de los principales instrumentos de diplomacia cultural y pública del país. A través de 26 oficinas repartidas por el mundo, promueven la cultura, el idioma, la ciencia, la innovación, la educación y la cooperación empresarial checas, y trabajan junto a las embajadas checas para presentar al país ante audiencias extranjeras.
Nuevo director, nuevos objetivos
Ivan Jukl, quien asume el cargo tras haberse desempeñado como embajador checo en Egipto y haber encabezado previamente la agencia estatal de promoción comercial CzechTrade, fue designado por el ministro de Relaciones Exteriores, Petr Macinka, luego de meses de debate sobre el futuro de la organización. A principios de este año, las repercusiones financieras de la participación checa en la Expo 2025 de Osaka pusieron en duda el futuro de la red, mientras el ministerio anunciaba además planes para revisar las prioridades de la organización. Finalmente, llegó la conclusión de esos análisis, con el ministro anunciando en conferencia de prensa que ya ha descartado el cierre de las oficinas existentes en el exterior. Sin embargo, señaló que la red deberá volverse “más efectiva”.
En declaraciones a Radio Praga poco después de su nombramiento, Jukl confirmó que el futuro de los Centros Checos no pasa por reducir su presencia internacional, sino por aprovechar mejor los recursos disponibles.
"Nuestra visión es fortalecer la red en el exterior. Queremos preservarla y, de ser posible, encontrar formas de darle a la República Checa todavía más visibilidad internacional. Al mismo tiempo, necesitamos una sede central austera que sostenga esa misión. Todavía no puedo decir con exactitud qué cambios organizativos hará falta implementar, porque recién ahora asumo oficialmente el cargo."
Similar a un modelo de franquicia
Además, Jukl planteó que, en lugar de depender exclusivamente de oficinas estatales permanentes, el país podría ampliar su presencia internacional mediante una cooperación más estrecha con asociaciones de checos en el exterior, cónsules honorarios y otros socios locales.
Describió el concepto como algo similar a un modelo de franquicia, en el que organizaciones de confianza en el exterior podrían representar a la República Checa bajo la marca de los Centros Checos, siempre que mantengan los estándares profesionales acordados. Según Jukl, este enfoque permitiría al país llegar a lugares donde sostener una oficina permanente resultaría poco práctico, sin dejar de reforzar su visibilidad internacional.
Para llevar a cabo sus tareas, el nuevo director señaló que una de sus prioridades será consultar a los embajadores checos en distintas partes del mundo, en busca de proyectos piloto que permitan probar este enfoque. En este sentido, explicó que la expansión futura no debería definirse en función de la geografía, sino de la demanda local y de la voluntad de los socios de promover activamente a la República Checa.
"El modelo debe basarse en la demanda. Dondequiera que haya gente genuinamente interesada en ayudar a representar a la República Checa, ya sean asociaciones de connacionales, cónsules honorarios o amigos de nuestro país; deberíamos explorar formas de trabajar juntos. Una de mis primeras tareas será conversar con los embajadores checos sobre posibles proyectos piloto e identificar dónde podría funcionar mejor esa cooperación."
¿Cierres? Por ahora, no
El nuevo director sostiene que el futuro de los Centros Checos no está en acotar su misión, sino en lograr que sus distintas actividades se refuercen entre sí. Aunque la organización se asoció tradicionalmente con exposiciones, conciertos y cursos de idioma, su mandato también incluye promover la ciencia, la innovación, la educación y los negocios checos en el exterior. Jukl sostiene que estas líneas de trabajo ya no deberían funcionar en paralelo, sino como parte de una estrategia más amplia que presente una imagen moderna de la República Checa.
"Si uno revisa el acta fundacional de los Centros Checos, va a encontrar que sus responsabilidades van mucho más allá de la cultura. Incluyen informar sobre la República Checa, apoyar oportunidades de negocios, promover la ciencia y la innovación, y trabajar con las comunidades checas en el exterior. Mi tarea es encontrar un modelo en el que todas estas actividades se apoyen entre sí en lugar de funcionar por separado."
Ese enfoque también responde a la trayectoria profesional de Jukl. Antes de volver al servicio diplomático, estuvo al frente de CzechTrade, la agencia estatal de promoción comercial, una experiencia que, según confiesa, lo convenció de que la diplomacia cultural y la diplomacia económica deben complementarse en lugar de competir por atención.
Mucho por definir
Aunque el nuevo director reconoció que algunos Centros Checos ya lograron ese equilibrio, dijo que primero quiere identificar los mejores ejemplos antes de decidir si hacen falta cambios en el resto de la red.
El tono cauteloso se mantuvo también frente al debate políticamente sensible en torno a la organización. Al anunciar el nombramiento de Jukl, el ministro de Relaciones Exteriores, Petr Macinka, había dicho que algunos Centros Checos se fueron alejando gradualmente de la diplomacia cultural para acercarse a lo que calificó como "guerras culturales", y planteó que la red debería volver a centrarse en promover la cultura, la ciencia, los negocios y la reputación internacional del país.
Sin embargo, Jukl evitó respaldar esa crítica. Dijo que antes de sacar conclusiones prefiere reunirse con los directores de cada uno de los Centros Checos.
"Hasta ayer, yo estaba como embajador en Egipto. Necesito tiempo para hablar con cada director de cada Centro Checo y formarme mi propia opinión sobre su trabajo. Lo que más me importa es cómo encaja cada centro dentro de la misión para la que fue creada la organización. Hay muchos aspectos para tener en cuenta, así que no quiero juzgar a nadie a partir de un solo criterio."
Ese mismo tono mesurado apareció cuando se le preguntó por posibles cambios de personal. Jukl reconoció que reformar la organización implicará inevitablemente comparar la red actual con la visión que planteó el ministerio. Aunque sugirió que algunas personas van a continuar en sus puestos y otras no, prefirió no anticipar nombramientos concretos antes de terminar su revisión.
Por ahora, muchos detalles siguen sin definirse. Pero de la primera entrevista de Ivan Jukl como director entrante para Radio Praga surgió un mensaje claro: el Gobierno ya no concibe a los Centros Checos como una red para achicar o, al menos, eso han expresado. Su objetivo será, según se desprende de la conferencia de prensa, seguir promoviendo la cultura checa dando mayor espacio a la innovación, negocios, ciencia y alianzas con las comunidades checas en el exterior.








