La previa de la gran final, según el checo más futbolero del mundo
Hincha apasionado de Boca Juniors, del Barcelona y de la selección argentina, medios de todo el mundo empiezan a hablar de Miloslav “Čurby” Urbanec, este fascinante checo que vive con Radio Praga la previa de la finalísima del domingo: entre los nervios y la ansiedad ante semejante partido, analiza el cruce entre Messi y Yamal, el duelo táctico entre Scaloni y De la Fuente y los factores que, según él, pueden definir el encuentro. Además, repasa cómo llegan ambos equipos, comparte sus cábalas y revela qué promete hacer si Argentina se consagra bicampeón.
“El duelo entre Leo Messi y Lamine Yamal es simplemente un sueño, algo maravilloso. Se ha esperado mucho por esto y tengo muchísimas ganas de verlo. Son chicos del Barcelona, y la manera en que dominan la pelota y gambetean es perfecta”.
Cuando el domingo empiece a rodar la pelotita, se van a poner en juego una serie de simetrías que ni Borges ni Cervantes hubieran podido imaginar: la segunda estrella de España o el bicampeonato de Argentina; la delantera más goleadora del Mundial frente a la valla menos vencida; el entrenador Lionel Scaloni se medirá con Luis de la Fuente, quien fue su profesor de táctica, mientras que en el campo de juego habrá un duelo muy especial entre el mejor futbolista del mundo y quien está llamado a ser, en muchos sentidos, su sucesor. De hecho, existe una sesión de fotos de 2007 que con el tiempo se volvió casi profética: allí se ve a un joven Messi de 20 años bañando a un Lamine Yamal bebé, en el marco de un calendario organizado por el Barcelona y Unicef. Y aunque pareciera que Chequia ni pincha ni corta en todo esto por haber quedado eliminada hace mucho del Mundial, hay un checo que, aunque cueste creerlo, va a vivir la final con tanta intensidad como los hinchas de los dos países protagonistas. Se llama Miloslav Urbanec y probablemente ya lo conozcan: su casa argentina y su Bombonera personal hace tiempo recorren los medios del mundo.
“El duelo entre Leo Messi y Lamine Yamal es simplemente un sueño, algo maravilloso. Se ha esperado mucho por esto y tengo muchísimas ganas de verlo. Son chicos del Barcelona, y la manera en que dominan la pelota y gambetean es perfecta. Creo que será algo espectacular”.
La edad es lo de menos
En cuanto a Messi, considera Miloslav que el gran mensaje que vino a dar a este mundial es que la edad no necesariamente es un problema si un deportista se prepara bien. Y asegura que esa preparación especial que hizo durante un año entero le recuerda mucho a Diego Maradona, quien justamente antes del mundial de Estados Unidos 94 se había preparado como un loco porque jugar para su país era lo más importante. Y aunque está convencido de que Messi va a tener un gran partido, expresa al mismo tiempo su preocupación por la joven estrella de España.
“Creo que nosotros tenemos que resolver qué hacer con Lamine porque puede ser muy peligroso, así que veremos qué táctica se elige. Personalmente creo que habrá algún refuerzo por nuestra banda izquierda, algún mediocampista rápido que ayude a los defensores y permita redoblar la marca sobre Lamine. Tácticamente, vamos a ver una exhibición. Creo que la preparación es fundamental, y estoy seguro de que nadie en Argentina va a subestimar nada. Tengo muchísima ilusión y, por supuesto, lo voy a disfrutar al máximo, porque me hace inmensamente feliz vivir una época en la que Leo Messi juega al fútbol. Como hinchas del fútbol deberíamos estar profundamente agradecidos por eso”.
El duelo táctico
En cuanto al duelo de los entrenadores dice Miloslav que también va a ser fundamental porque, a diferencia de muchas personas que subestiman ese rol, Miloslav considera que el entrenador determina no solo el estilo de juego del equipo sino también muchas alternativas y emociones del partido ya que, por ejemplo, con los cambios puede ofrecer una inyección anímica o, por el contrario, obligar a su equipo a replegarse.
“Luis de la Fuente es un entrenador realmente interesante; creo que lo tiene todo muy claro, sabe exactamente cómo quiere jugar, pero, bueno, ahora estamos en el punto cumbre del Mundial: dos entrenadores extraordinarios, y eso me parece fantástico, porque no siempre pasa algo así en los mundiales. Obviamente, los mejores equipos suelen avanzar, pero no siempre hay garantía de que eso suceda porque en un partido pueden pasar mil cosas: te sacan una roja enseguida y todo cambia; un mal movimiento, una falta mal hecha y estás afuera”.
Cómo llegan los finalistas
En ese sentido, afirma Miloslav que este mundial ofreció, sin dudas, la mejor final posible.
“En mi opinión, España y Argentina son los dos mejores equipos del Mundial. Ya lo pensaba antes de que empezara, así que no me sorprendió en absoluto que España llegara a la final, y mucho menos que estuviéramos nosotros ahí. Está claro que en España juegan muchos chicos del Barcelona, un club que adoro, que me ha gustado desde siempre, incluso antes de Leo Messi. Es mi club, y es un club que realmente es ‘más que un club’, así que les deseo lo mejor, juegan de manera muy organizada, muy técnica, manejan la pelota de forma preciosa. Es un equipo increíble. Creo que antes de la semifinal los franceses eran muy favoritos y hasta ese momento parecían absolutamente invencibles, como si fueran a ganar el título sin necesidad de jugar demasiado. Pero yo estaba convencido de que España iba a pasar, y así fue: hicieron una actuación perfecta. Aprovecharon ese error enorme al principio con el penal, porque un jugador tan experimentado no puede cometer una falta así; fue totalmente innecesaria. Y creo que en ambos equipos las fortalezas están en el colectivo: el equipo, el control del balón, el dominio del juego, el cambio de ritmo, saber cuándo acelerar y cuándo frenar. Lo que hace Rodri en España es impresionante. Los franceses ni siquiera pudieron acercarse a él; distribuía la pelota y fue una exhibición total. Aunque no es un jugador tan visible, creo que el partido de semifinales contra Francia se sostuvo sobre él más que sobre nadie. Fue increíble ver que jugadores tan grandes como Mbappé, Dembélé y otras superestrellas no pudieron destacarse ni ofrecer nada en ese partido. Increíble”.
De la selección argentina destaca, sobre todo, la fuerza que consigue sacar en los momentos más difíciles, haciendo que cada partido sea extremadamente emocionante hasta el final.
“Me da muchísima curiosidad ver cómo se desarrollará la final. Sigo pensando que el equipo, la garra y todo lo que mostramos como equipo es algo extraordinario y va a ser un partido muy emocionante, y también creo que puede decidirse por un error. España siempre avanzó gracias a errores del arquero rival. Creo que estuvieron cerca de quedar eliminados contra Bélgica, lo cual fue sorprendente porque Bélgica no era favorita, pero planteó una táctica perfecta y jugó increíblemente bien para su nivel, haciéndoles mucho daño hasta que el entrenador belga tuvo que sacar a Courtois y entró el arquero suplente, al que se le escapó el balón de manera desafortunada. Los belgas estuvieron sorprendentemente bien, y ese fue quizá el único momento débil de España. Yo partiría de ahí. Pero personalmente creo que Scaloni, Walter Samuel, Aimar y todos los muchachos llevan preparando el partido contra España desde hace mucho tiempo, incluso desde marzo, cuando se iba a jugar la Finalissima. Así que creo que los tenemos bien estudiados, y esa será nuestra gran ventaja. Tengo mucha curiosidad por ver qué táctica se elige, porque ahora en la semifinal, cuando Scaloni puso a Simeone en el once, funcionó perfecto. Hasta ese momento casi no había jugado, y es increíble que Scaloni sea capaz de hacer movimientos así: muy sorprendentes, pero muy efectivos para nosotros. Eso es el máximo nivel del trabajo de un entrenador; es un fenómeno. A mí personalmente me encantaría ver jugar a Nico Paz, y me da pena que no tenga minutos en este Mundial, porque en el partido en el que jugó estuvo espectacular. Es genial que Argentina tenga otra superestrella en camino. Y como hincha de Boca, también me alegra que estén Paredes y Barco, aunque es una lástima que el colo no haya jugado ni un minuto. Es que esta generación de campeones es tan fuerte que es muy difícil entrar en el equipo. En fin, tengo muchísimas ganas de que llegue el domingo y ver qué pasa, pero por supuesto, yo elijo creer”.
Vacaciones con Messi
Justamente, cuenta Miloslav que su ritual es ver cada partido con una bandera en la que tiene escrita la frase “Creo en Messi”. Ese trapo lo ayuda a enfrentar los nervios. Cuenta que ve siempre solo los partidos en la parte de arriba de la casa, en una tele grande, y en la planta baja de la casa lo ven sus hijos con sus amigos, que son muy jóvenes y a los que también les encanta el fútbol y, por supuesto, la magia de Lionel.
“Yo creo en Leo desde hace muchos, muchos años. Nunca me ha decepcionado; siempre he estado orgulloso de cómo juega, siempre he sido feliz cuando lo veía jugar. Y sigo en lo mismo, así que por supuesto pongo la bandera sobre la mesa. También tengo aquí un muñequito de Leo Messi que compré hace décadas en Barcelona. Y siempre decimos que nos vamos de vacaciones con Leo Messi porque estuvo con nosotros en Australia, estuvo con nosotros en Argentina, estuvo con nosotros en todos lados; nos hacemos fotos con él, es como una broma familiar. Así que básicamente Leo Messi se va de vacaciones con la familia Urbán, es genial”.
No obstante, si bien en teoría le gusta ver los partidos solo, confiesa Miloslav que en el segundo tiempo de la semifinal contra Inglaterra no pudo soportar más la tensión y bajó para sentirse un poco acompañado para terminar gritando todos como locos los goles de Enzo Fernández y Lautaro Martínez, y asegura que fue genial poder compartir esos festejos.
El pie de D10s
“Muchos amigos me escriben diciéndome que bese el pie de Diego antes del partido para que no suframos tanto, pero no sé si eso funcionaría. En los peores momentos simplemente corro y beso el pie de Diego, así de maravilloso es”.
De todas formas, más allá de esos pequeños rituales, insinúa Miloslav que hay una pequeña gran cábala que, de a poco, está empezando a surgir.
“El partido contra Egipto fue realmente algo increíble, no lo esperaba para nada. Pensé que sería un partido bastante sencillo, pero lo que pasó fue impresionante. Cuando hicieron el primer gol, yo dije: ‘hay tiempo de sobra, no pasa nada’. Pero cuando metieron el 2–0, pensé: ‘mierda, esto ya es serio, casi límite’. Y ahí me dije: ¿qué puedo hacer yo?, ¿qué más puedo aportar desde mi casa? Porque antes del Mundial creo que hice todo: decoré la casa, la fachada, todo… como hincha de Argentina ya no podía hacer más. Entonces vi la estatua que tengo acá de Diego, y pensé: ‘¡Diego! Eso es algo de verdad milagroso’. Así que cuando metieron ese primer gol para el 2–0, en ese contraataque rápido, bajé corriendo, le besé el pie y, luego, imaginate: subo de nuevo las escaleras en esta casa enorme… y de repente seguía estando el partido solo 1-0 porque el VAR había anulado la jugada por una falta clarísima que generó una controversia totalmente innecesaria. Después los egipcios volvieron a hacer el 2–0 y ahí todo se veía trágico, estábamos muy tristes en casa. Pero luego llegó ese final increíble, otra vez la fuerza del equipo, esa fuerza de seguir adelante, esa fuerza de poder darle a Leo otro trofeo grande. Fue algo impresionante. Y ahora lo hacemos siempre. Incluso después me enteré de que mi hijo mayor también fue a besarle el pie a Diego, así que ya tenemos un ritual. Muchos amigos me escribieron diciéndome que debería besar el pie de Diego antes del partido para que no suframos tanto, pero no sé si eso funcionaría. En los peores momentos simplemente corro y beso el pie de Diego, así de maravilloso es”.
La culminación del fanatismo
Y a propósito de estatuas, Miloslav ya tiene muy clara su promesa para el caso de que su amada Argentina logre imponerse en la durísima final del domingo.
"Deseo muchísimo que ganemos por Leo, para que yo pueda luego realizar el proyecto de levantar aquí otra estatua y disfrutarla hasta el final de mis días”.
“Ya he estado pensando seriamente en una segunda estatua que me gustaría colocar aquí. Está claro que si alguien se la merece, es Lionel, sin ninguna duda, porque su rendimiento, la manera en que se presenta, su humildad… eso es, para mí, pura perfección futbolística. Es algo increíble. Soy feliz de que juegue para Argentina, soy feliz de poder alentar a un jugador así. Es maravilloso; disfruto cada toque suyo con la pelota, es algo que ni siquiera se puede expresar con palabras. Es algo extraordinario, es fantástico. Y pienso que esto debería ser la culminación de mi fanatismo por Leo, cuando ya tengo en casa un hijo que desde hace 17 años se llama Lionel. Así que nos encantaría pasar cada día junto a esa estatua, mirarla y recordar todos esos momentos maravillosos que vivimos con él. Y creo que la estatua lo transmitiría perfectamente. Así es con Diego: cuando por la mañana miro desde la cocina, ahí lo veo, y creo que casi nadie en el mundo tiene una vista así. Es literalmente impagable, es increíble. Por eso deseo muchísimo que ganemos por Leo, para que yo pueda luego realizar este proyecto, levantar otra estatua aquí y disfrutarla hasta el final de mis días”.
Por el contrario, en el caso de que Argentina pierda, asegura Miloslav que su pasión y agradecimiento con el equipo no va a cambiar en lo más mínimo.
“Vivo nuestros partidos al máximo, como cualquiera. Es algo maravilloso ver a este equipo, ver a Scaloni, ver a todos esos cracks y cómo van juntos por un mismo objetivo. Es una belleza total. Estoy tremendamente orgulloso de ser hincha de Argentina, es algo celestial. Es un sueño y una maravilla. Hasta ahora este Mundial está siendo espectacular. Prácticamente en cada partido aparece algún obstáculo grande y aun así lo superamos, lo sacamos adelante y seguimos. El último partido contra Inglaterra fue algo increíble. Ese final fue absolutamente demoledor, impresionante, una cosa hermosa. Toda nuestra familia se lleva de este mundial recuerdos increíbles, para toda la vida, es simplemente una maravilla”.









