Mi gran estreno griego: la película con sexo explícito que premió el Festival de Karlovy Vary

Efthimis Kosemund-Sanidis

El director griego Efthimis Kosemund-Sanidis, premiado en la sección Proxima del KVIFF, habla de Almost a Whole Person (Casi una persona completa), una película que mezcla herencia, cuerpo y emoción, y que impactó al público con su mirada honesta sobre la fragilidad humana.

“El punto más explícito de la película llega en el momento en que la pareja llega a la idea de que, juntos, casi… forman una persona completa”.

En uno de sus ensayos, Ernesto Sabato lanzó una idea tan provocadora como luminosa: solo una sociedad como la griega, tan obsesionada con el cuerpo, podía inventar una filosofía tan abstracta. Esa tensión entre lo físico y lo conceptual late con fuerza en Almost a Whole Person (Casi una persona completa), la película del griego Efthimis Kosemund-Sanidis que acaba de ganar el premio a Mejor Director en la sección Proxima de la 60ª edición del Festival Internacional de Cine de Karlovy Vary. Estrenada mundialmente en el imponente Teatro Municipal, la película sacudió al público no solo por su atmósfera inquietante, sino también por algunas escenas de sexo explícito, algo poco habitual en el festival y que generó sorpresa inmediata en la sala.

Efthimis Kosemund-Sanidis tras el estreno mundial de su película  | Foto: Juan Pablo Bertazza,  Radio Prague International

“Es una película que trabaja mucho con lo físico y los cuerpos. Y creo que el acto sexual en sí es una culminación de lo físico o, al menos, puede serlo. Considero que la desnudez es algo muy cotidiano para todos, en realidad: nos duchamos cada día, tenemos relaciones sexuales una vez cada no sé cuánto, orinamos, hacemos… ya sabes, cuidamos a nuestros padres enfermos y a nuestras parejas. Y es algo muy cotidiano. Y me gusta cuando tratamos los cuerpos y la desnudez de una manera más casual. Pero también el punto más explícito de la película llega en el momento en que la pareja de la historia llega a la idea de que, juntos, casi… casi forman una persona completa, lo cual es, además, el título de la película. Y pensé que representar eso físicamente iba a tener sentido”.

La odisea 

Agrega Sanidis que esa exposición de lo físico y la intención de mostrar cómo los cuerpos se conectan, se sostienen y se mueven tuvo un correlato en el rodaje, ya que sufrió una seria lesión en la espalda. La película sigue la historia de Ilias, un joven endeudado que viaja a una isla remota para reclamar la herencia de su padre, con quien estaba distanciado. Lo que considera un trámite sencillo lo lleva a descubrir verdades profundas sobre su padre, sobre sí mismo y sobre la necesidad de conectar con los otros; una idea que tuvo buena resonancia en Karlovy Vary.

“Estar aquí me hace súper feliz, es un festival fantástico, siempre tienen películas muy arriesgadas en su programación. Karel y todo el equipo realmente confiaron en la película, y estoy muy agradecido. Es mi primera vez aquí, mi gran debut. La proyección fue muy emotiva, y el teatro es increíble. Me gusta mucho la vibra del festival. Estoy aquí desde ayer, así que no he visto nada más todavía, pero estoy encantado de estar aquí”.

“La proyección fue muy emotiva, y el teatro es increíble. Me gusta mucho la vibra del festival”.

Un momento entretenido sucedió antes de esa proyección cuando prácticamente casi todo el staff que participó del rodaje subió al escenario a saludar al público, se sacaron una foto grupal y luego se quedaron todos viendo la película, lo cual les permitió percibir en vivo cada una de las reacciones de la sala.

Efthimis Kosemund-Sanidis con su padre a la salida de la proyección | Foto: Juan Pablo Bertazza,  Radio Prague International

“Podía sentir que, de alguna manera, estaban participando en la película. Y me sorprendió porque algunos chistes… creo que la película tiene humor, o al menos esa también era mi intención. Y no estaba seguro —porque es la primera proyección pública que hacemos— de que el humor pudiera conectar con el público, y especialmente con un público que no es griego. Así que me sorprendió bastante ver eso, para ser honesto. No lo esperaba. Y me gustó. Pero no solo el humor: sentí que el público estaba involucrado en muchas escenas diferentes. Y entendí que no mucha gente se fue del cine, lo cual me pareció algo bueno”.

Ser y tiempo

En entrevista con Radio Praga, la jurado mexicana Estrella Araiza comentó que le había gustado mucho cómo esta historia griega va enlazando de una forma bastante inesperada los distintos episodios del viaje que emprende el protagonista; mientras que el propio director asegura que le gustan las películas en las que el espectador quizás no termina de entender ni conectar todos los elementos, como sucede, por ejemplo, en este film cuando entre escenas de velorio y de sexo, se cuela una referencia erudita al filósofo Martin Heidegger.

Afiche de la película  | Foto: Juan Pablo Bertazza,  Radio Prague International

“Solía amar a Heidegger. En algún momento estaba obsesionado con él, es muy interesante y muy controvertido, y me gusta la idea de traer algo así a la película porque él tiene esta idea de que solo puedes vivir plenamente el tiempo presente cuando tienes un recordatorio constante de tu futura muerte. O algo así… me gustaba trasladar algo de esa idea a la película, que también es una puesta en escena de un casi fin del mundo”.

Ganador en el prestigioso festival de Karlovy Vary, Sanidis no pierde de vista que está en el país de Franz Kafka y de su célebre Carta al padre. Y es justamente en esa clave que él resume su película para quienes aún no la vieron pero podrían sentirse atraídos por hacerlo.

“Diría que es una historia de padre e hijo que finalmente se transcribe en una eventual historia de amor o algo así”.

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