No hay peor ciego que el que no quiere ver: Koubek dice que los checos merecieron la victoria
El único que piensa que los checos jugaron un buen partido ante Sudáfrica es el seleccionador nacional, Miroslav Koubek, quien dice incluso que el empate uno a uno fue mezquino, que merecieron ganar. La verdad es que los checos no jugaron a nada y hasta dieron pena. Y así lo tendrán muy difícil ante México si quieren avanzar.
La buena noticia es que México ya ha clasificado como primero del grupo A, pase lo que pase el próximo jueves 25 de junio (a las tres de la madrugada) ante los checos. Y merecen avanzar, son anfitriones, este Mundial 2026 se juega en México, además de Canadá y EE.UU.
Esto significa que Javier Aguirre, el seleccionador mexicano, le podrá dar descanso a todas sus estrellas y presentarse con su equipo B, que es una práctica habitual en el fútbol de alta competitividad, para evitar lesiones o tarjetas amarillas y hasta rojas.
La mala noticia es que los checos no están jugando a nada. Mal, muy mal. El seleccionador sudafricano, Hugo Broos, un belga de 74 años (los mismos que Koubek, pero unos meses más joven) lo dijo sin ambages en la conferencia de prensa.
“Lo único que hizo la República Checa fue patear el balón hacia sus delanteros de dos metros, que intentaban controlarlo para sus compañeros más bajos. Eso es lo único que los hacía peligrosos. Creo que merecíamos más que un punto”, opinó Broos.
A Miroslav Koubek, el seleccionador checo, no le hizo mucha gracia ese comentario, ya que se supone que Sudáfrica era el equipo más débil del grupo A, y discrepó con su colega belga, visiblemente molesto.
“Esa es su opinión, tiene derecho a opinar lo que quiera, pero yo no estoy de acuerdo para nada. Es más, pienso lo contrario. Por supuesto que estamos decepcionados con el resultado, porque creo que tenemos derecho a creer que, con las ocasiones que creamos, estuvimos más cerca de la victoria, y jugamos bien, lo intentamos, pero fallamos el segundo gol. Es una lástima, pero tenemos un punto y otro partido por delante”.
Mal fario
Pavel Šulc, que había sido el talismán y la mejor figura en la repesca doble contra Irlanda y Dinamarca, ni siquiera entró en el once inicial. Ingresó a los diez minutos del segundo tiempo, para intentar poder controlar el balón un poco, y jugar a algo, pero no tuvo suerte. Vaya si no la tuvo.
Anda alicaído, como poseído por un mal fario, ya que entre lo poco que hizo fue cometer un penalti infantil, tonto, involuntario pero penalti al fin y al cabo, que significó el empate sudafricano.
Pues porque de nuevo, casi sin hacer nada ni merecerlo, los checos comenzaron ganando, y muy tempraneramente.
Saque de banda
Saque de banda de laboratorio marca de la casa, de Vladimír Coufal largo para el contragolpe. La toma Adam Hložek que desborda un poco y centra atrás y abajo, con intuición y peligro. Le llega a Alexandr Sojka quien de primera se la cede elegantemente a Michal Sadílek que queda solo frente al arquero, dispara y gol.
Simple, efectivo, elegante, gol checo. Y como ante Corea, a raíz de un saque de banda. Y como ante Corea, a ceder el balón, aguantar, esperar, especular con la ventaja, que eso sí lo hacen bien los checos, especular y especular.
Mucho teatro
Y hacer teatro ante el menor roce del rival, lo que llega a ser enervante. Dan ganas de decir: déjense de tonterías y empiecen a jugar al fútbol de una vez. Pero nada, todavía nada. Quizás, con suerte, ante México, el próximo jueves 25 de junio. Será la última oportunidad. A las tres de la madrugada, hora checa.
La selección checa se enfrenta al desafío más importante de sus últimos 20 años: se juegan el todo o nada, la clasificación o el desastre inminente. Chequia versus México, hagan sus apuestas.








