Mario Lubetkin, canciller de Uruguay: “Europa va despacito, en América Latina nos movemos ahora como pocas veces antes”

Mario Lubetkin y Petr Macinka

El ministro de Relaciones Exteriores de Uruguay viajó a Praga para asistir a la conferencia República Checa e Iberoamérica: nuevas formas de cooperación en el actual contexto geopolítico, con la reciente activación del acuerdo UE-Mercosur en la cabeza de todos. Sobre el papel de Chequia en el complejo engranaje internacional actual y el cambio de estatus de Latinoamérica en los mercados internacionales, habló con RPI.

El periodista Mario Lubetkin, hijo de inmigrantes judíos del este de Europa, asumió como canciller de Uruguay hace poco más de un año y se afilió al Frente Amplio del presidente Yamandú Orsi.

Mario Lubetkin | Foto: Ministerio de RR.EE. Checo

Junto a su homólogo checo, el ministro de Relaciones Exteriores Petr Macinka (Automovilistas), en sus antípodas ideológicas, mantuvieron una reunión antes de abrir la conferencia internacional celebrada en el Palacio Černín.

Macinka habló de la aportación histórica de los emigrantes checos a Latinoamérica, destacando al empresario Jan Antonín Baťa, el “rey del calzado”, que eligió Brasil en su huida de la Checoslovaquia ocupada por los nazis, donde no solo siguió fabricando calzado que se exportaba al mundo entero, sino que fundó ciudades enteras que seguían sus preceptos.

Foto: Ministerio de RR.EE. Checo

El ministro Macinka subrayó su apoyo el fortalecimiento de las relaciones comerciales de Chequia con Latinoamérica, y hacerlo de forma activa: “Chequia no quiere solo mirar, sino también participar” en un momento en el que el acuerdo de la UE con Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) que acaba de entrar en vigor.

Mario Lubetkin, por su parte, destacó el hecho de que el acuerdo crea la mayor zona de libre comercio en el mundo, librando del 90% de los aranceles dentro de un espacio en el que habitan 700 millones de personas en decenas de países de dos continentes que suman un PIB total de 22 billones de dólares. Pero también habló del contexto internacional: "Sin paz, no podemos tener desarrollo económico", dijo.

Con respecto al acuerdo UE-Mercosur, apuntó que “todos tienen que participar y nadie se quedará atrás”, y reconoció que el reto ahora es crear una hoja de ruta para empezar a usar esta poderosa herramienta, como contó en entrevista para Radio Praga Internacional, una conversación en la que comenzó valorando la propia conferencia en Praga.

Foto: Ministerio de RR.EE. Checo

Mario Lubetkin: “Me han dicho que es una conferencia que se ha realizado durante muchos años, pero yo creo que esta tiene un valor muy importante porque es en un cuadro, primero, de transformaciones en el mundo, en el cual cada uno preguntamos quiénes son nuestros socios de presente y futuro; y, segundo, en el cuadro de los nuevos acuerdos, particularmente el que hizo la Unión Europea con Mercosur. Por lo tanto, para mí es una gran oportunidad.

Por lo que he escuchado aquí, no se concentra solo en entender dónde estamos, sino hacia dónde vamos. Porque el dónde estamos, de una u otra manera, lo podemos entender y conocer, pero la gran pregunta es hacia dónde vamos, dado el proceso de transformación en el que nos encontramos, la transformación de Europa, la transformación de la República Checa, la transformación de cada uno de nuestros países, por el desafío que tenemos ante los cambios gigantes y tan rápidos que se están dando en todos lados.

“Hasta ahora era normal que los representantes latinoamericanos vinieran a Europa y era excepcional que los europeos fueran a América Latina, y eso es lo que le decimos a nuestros amigos europeos: de la misma forma que nosotros podemos venir acá, ustedes pueden ir allá. Eso es parte de la nueva concepción del cambio cultural que tenemos que lograr”.

A veces Europa va despacito, va sólida, aunque despacito, pero creo que ahora ya no están los tiempos de ir tan despacito, porque el mundo está corriendo a una velocidad extraordinaria, con actores que se están moviendo por todos lados. Y, entre ellos, nosotros en América Latina nos estamos moviendo de una forma dinámica como pocas veces antes. Por lo tanto, hacer una conferencia de este tipo, un diálogo de este tipo, es sumamente importante para que haya un intercambio, para que nos escuchemos, para saber dónde están las potencialidades, las áreas de complementariedad, las facilitaciones, porque nos tenemos que llevar de este tipo de reuniones ideas bien claras, bien concretas, bien tangibles, para irlas construyendo en los próximos meses.

RPI: ¿Y para usted cuál sería el papel de la República Checa en el contexto actual?

Foto: Ministerio de RR.EE. Checo

Pues yo lo establecería midiendo lo de hoy, en el sentido de que la República Checa, que no es de los países de la Unión Europea con mayor tradición en la relación con América Latina, haga este debate en este momento, es una señal de modernidad, de frescura, al entender que la República Checa tiene que ser un actor también para realidades que hasta ahora, sobre todo, la llevaban adelante los italianos, los españoles, los portugueses, y en cierta forma los franceses y los alemanes. Pero nosotros firmamos el acuerdo de Mercosur con toda la UE, con los Veintisiete, no con cuatro. Y eso es lo que estuvimos discutiendo con el ministro de Relaciones Exteriores Petr Macinka hace un rato, que tenemos que activar el mecanismo público-privado, activar los privados, estimularlos... Las posibilidades, las potencialidades son extraordinarias; ahora hay un marco que te permite operar al 0% y esa es la diferencia sustancial para múltiples productos, eso permite cambiar los ritmos y, sobre todo, darle un horizonte al privado, al productor europeo, diferente a como estaba planteado antes, que estaba limitado a otras realidades.

Por lo tanto, si efectivamente construimos y concretamos, creo que ese puede ser el mejor resultado del intercambio de los centenares de personas que están participando en esta conferencia.

¿Qué más trató con el ministro Macinka?

“Tenemos que hacer un cambio cultural profundo, tenemos que tener un escenario de agresividad muy superior, tenemos que tener un criterio en el cual no hay uno poderoso y uno pequeñito, porque son dos actores tremendamente poderosos que tienen que sumar fuerzas para multiplicar capacidades”.

Lo más importante es que nos reunimos los dos cancilleres. Lo más importante es que vino el canciller de Uruguay, no sé hace cuánto no venía un canciller de Uruguay a la República Checa. Es una señal política muy precisa, porque venir de Montevideo hasta aquí es atravesar una larga distancia, más allá que estas distancias hay que acortarlas y transformarlas en algo normal. Hasta ahora era normal que los latinoamericanos vinieran a Europa y era excepcional que los europeos fueran a América Latina, y eso es lo que le decimos a nuestros amigos europeos: de la misma forma que nosotros podemos venir acá, ustedes pueden ir allá. Una vez creo que fue la presidenta del Parlamento, me decía, "No puedo, porque tengo pocos días". Pero nosotros podemos venir por pocos días aquí, yo voy a estar en la República Checa un día y medio, y si yo puedo atravesar el mundo y venir por un día y medio, es lo mismo que puede hacer cualquiera, y eso es parte de la nueva concepción del cambio cultural que tenemos que lograr si efectivamente no dejamos pasar este tren y tenemos un flujo de nuevo tipo.

De eso va el acuerdo UE-Mercosur también, de la relación entre Europa y América Latina, ¿no?

Foto: Ministerio de RR.EE. Checo

Sin duda. Y yo creo que nosotros, y lo digo provocativamente, estamos mejor preparados en este momento que Europa para afrontar esto, y esto es malo. Los amigos europeos tienen que estar preparados en nuestra misma dimensión. El debate interno hizo un desgaste muy grande dentro de Europa que generó heridas acerca de si había que apoyarlo o no. Pero lo que hay que entender que esa historia ya pasó. Ya se está en otra fase y es muy importante que todos estemos en la misma dinámica y a la misma altura, porque esa es la forma con la que vamos a producir y vamos a llegar a mejores acuerdos.

Ha hablado en la conferencia de que tenemos los mecanismos, pero que no sabemos cómo usarlos aún, que están infrautilizados.

“Uruguay tiene en Estados Unidos a su principal mercado de servicios. Uruguay coloca en Estados Unidos una buena parte de informática y tecnología bien importante, bien poderosa”.

Claro, porque es como todo acuerdo, pero más este acuerdo, que es complicadísimo, que se ha hecho en 25 años en los que se ha ido para atrás y para adelante. E inclusive, alguno de los aspectos discutidos en estos 25 años, me imagino que la misma vida los ha pulverizado. Pero, bueno, eso es parte del acuerdo y yo creo que como todo acuerdo complejo, importante y que va a marcar mucho, tenemos que aprender cómo utilizarlo, cómo aprovecharlo al máximo. Tenemos experiencia, lo recordaban hoy también en el debate, de cómo se desarrollaron las relaciones entre los andinos y los europeos, etcétera. Eran otros periodos, pero este es un momento en el cual tenemos los instrumentos, tenemos que aprender de ellos, tenemos que adecuarnos, tenemos que hacer un cambio cultural profundo, tenemos que tener un escenario de agresividad muy superior, tenemos que tener un criterio en el cual no hay uno poderoso y uno pequeñito, porque son dos actores tremendamente poderosos que tienen que sumar fuerzas para multiplicar capacidades.

Y también se ha hablado en la conferencia de un desbalance entre América Latina y Europa: Latinoamérica exporta bienes y se importan conocimientos y tecnología.

Mario Lubetkin y Daniel Ordóñez | Foto: Adriana Dergam

Pero esa es la parte que está cambiando, o sea, desde nuestra realidad, los procesos de transformación tecnológica, de innovación, comienzan a ser punteros. Pensemos que Uruguay tiene en Estados Unidos a su principal mercado de servicios. Uruguay coloca en Estados Unidos una buena parte de informática y tecnología bien importante, bien poderosa. Eso es parte de las transformaciones que se están haciendo, además porque hay muchos capitales de desarrollo en la propia región y una conciencia de nuevo tipo.