“Chequia tiene un rol articulador entre Europa y Latinoamérica y mucho potencial en materia de seguridad”
En la Conferencia República Checa-Iberoamérica que se celebró en Praga, diversas voces de la política, la empresa e instituciones valoraron la creciente presencia checa en Latinoamérica y el potencial de sus empresas, especialmente las de seguridad, para combatir el crimen organizado en el continente que más sufre la violencia en el mundo.
La reciente entrada en vigor del acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur fue uno de los temas centrales de la conferencia celebrada la pasada semana en el Ministerio de Relaciones Exteriores en Praga. Pero las relaciones de Europa y América Latina se encuentran en constante cambio y fortalecimiento también por la actual situación geopolítica, que lleva a los países a diversificar sus socios y aliados, como explicó el ministro de Relaciones Exteriores de Uruguay, Mario Lubetkin.
Pero el caso checo es particular. La embajadora de México en Chequia, Berenice Díaz Ceballos, puso como ejemplo las relaciones comerciales de su país con la República Checa, que están creciendo a un 17% al año de media. Chequia es ya el octavo socio comercial de México en la Unión Europea, adelantando a otros países miembros mayores.
En este contexto, Ivan C. Marques, secretario de Seguridad Multidimensional de la Organización de los Estados Americanos (OEA), valoró la importancia de conferencias como la celebrada en Praga.
“Este tipo de encuentro es fundamental para estrechar los lazos entre la República Checa y los países de Latinoamérica y el Caribe. En materia de seguridad, como tratamos en el panel, es cada vez más necesario echar una mirada más amplia al problema del crimen organizado transnacional, que no respeta fronteras, no respeta gobiernos. Así que, estos contactos directos entre los dos hemisferios y los dos continentes, es una parte de la solución necesaria para avanzar con este desafío”.
Y es que la seguridad y la producción checa de armamento son uno de los principales vínculos comerciales entre la República Checa y América Latina. Este ámbito protagonizó uno de los paneles de debate en la conferencia. La pobre situación de la seguridad en Latinoamérica y la oferta en este sentido de la República Checa resulta una gran oportunidad para ambas partes y un beneficio para algunas de la regiones más violentas del planeta, según Marques.
“La cooperación individual con países que tienen una gran importancia, por ejemplo, en la industria de defensa, o que exportan materiales que son sensibles, como armas de fuego o servicios o materiales que puedan ser utilizados en materia de desvío al crimen organizado o a la criminalidad, son fundamentales por su responsabilidad frente al problema que enfrenta la región. América Latina y el Caribe tienen las tasas de homicidios más altas del mundo y eso es mucho por cuenta de la violencia armada. Esto es básicamente un ejemplo de cómo una exportación responsable, la cooperación con la policía y su investigación, justamente para evitar desvíos que alimenten la violencia y la criminalidad de la región, es fundamental. También para entender cómo la industria, la economía de modo general, pueden desarrollarse de manera controlada y de manera responsable principalmente cuando hablamos de una región tan flagelada por la violencia y la criminalidad”.
“La presencia checa en Latinoamérica no solo es importante, sino que aún tiene potencial”
También participó en los debates el presidente de la Fundación EU-LAC, José Antonio Arrospides, diplomático peruano de gran experiencia. La Fundación EU-LAC, que tiene 61 miembros (33 Estados latinoaméricanos y caribeños y los 27 miembros de la UE) tiene como mandato la profundización y dinamización de la asociación estratégica birregional. Desde su sede en Hamburgo trabaja en el fortalecimiento del diálogo político de alto nivel y de la cooperación multidimensional entre ambas regiones a los dos lados del Atlántico.
El coordinador de Relaciones Interinstitucionales de EU-LAC, Diego Durán Cruz, valoró el papel checo en las relaciones entre Europa y América Latina.
“Para nosotros en la Fundación EU-LAC es muy importante participar de estos espacios porque son justamente los que nos permiten acercarnos a nuestros países miembros, sobre todo, en estas iniciativas que tienen un carácter birregional. Dado que la Fundación EU-LAC tiene un mandato de trabajar con y para los países, para los gobiernos de América Latina, del Caribe y de la Unión Europea, entre ellos, por supuesto, Chequia, a nosotros nos permite tener un pulso, un termómetro, de cómo es el estado de las relaciones visto desde uno de nuestros países miembros, y sobre todo tratándose de un país que, digamos por razones históricas, quizás no es de los más activos en América Latina. Pero las intervenciones de este día nos han dejado muy claro que la presencia de Chequia en la región es no solo importante, sino que también tiene mucho potencial”.
Especial influencia tiene Chequia entre los países de su entorno, destacó Diego Durán Cruz.
“El rol de Chequia es bastante articulador y, como decía nuestro presidente, que puede irradiar al resto de la región, el centro de Europa. Nos decían, por ejemplo, las personas del Ministerio que desde Chequia, se ve a Chequia como el corazón de Europa. Así que eso es algo que nos permite posicionar los temas birregionales, los temas con América Latina y el Caribe en el corazón de Europa. Es algo que podemos ver desde una perspectiva de presión, sabemos que Chequia tiene una presencia notable en América Latina y el Caribe, pero tiene por supuesto mucho potencial para ser más fortalecida. Y también tiene, por ejemplo, potencial en cuestiones de diálogo en materia de seguridad, porque sabemos que es un tema muy importante para las autoridades checas, para el gobierno y para la sociedad checa”.
“Si a nuestros amigos les va bien, nos va a ir bien también a nosotros”
João Pedro Taborda, vicepresidente y responsable de los asuntos gubernamentales en Europa del gigante de la aviación brasileña Embraer, fue uno de los representantes de la industria de seguridad presentes en Praga. La relación de Embraer con Chequia tiene ya su historia y Taborda también valoró muy positivamente el encuentro en Praga.
“Muy muy oportuno, muy importante para nosotros, estamos muy honrados de estar aquí. Nosotros hemos hecho un acuerdo hace mucho tiempo con la República Checa para nuestro avión C-390. Es un acuerdo de cooperación tecnológica industrial que hemos comenzado hace más de 15 años, es un tema de defensa industrial y para nosotros es muy importante de estar aquí en la República Checa que hoy es un cliente y será pronto un operador de dos unidades de nuestro avión multimisión, el Embraer C-390 Millenium”.
Al congreso también acudió el embajador de Ecuador en la República Checa, Vicente Albornoz, que no suele estar en Praga porque es también embajador para Alemania y la embajada se encuentra en Berlín.
¿Beneficia también a Ecuador el acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur?
“No directamente, pero indirectamente sí. Ecuador no es parte de Mercosur. Mercosur son Uruguay, Paraguay, Brasil y Argentina. Ecuador es parte de los países andinos, pero tenemos un acuerdo de libre comercio muy exitoso con Europa que tiene más o menos 10 años de existencia, y tenemos otro acuerdo un poco anterior con Mercosur.
Entonces, esto nos va a facilitar el trabajo en cadenas de crecimiento, porque podemos mezclar productos europeos de Mercosur y exportarlos a la otra región. Se me ocurre que podemos tomar piezas brasileñas y enviarlas a Europa sin ningún problema, o tomar equipos europeos y enviar los productos a Argentina sin ningún problema. Es decir, nos facilita un poco la vida. Y lo que nos alegra mucho es que un tema como Mercosur va a ayudar al crecimiento económico de nuestros amigos de Mercosur y de nuestros amigos de Europa, y si a nuestros amigos les va bien, nos va a ir bien también a nosotros”.
Ecuador en Chequia tiene un cónsul honorario, Roberto Bartuš, y Vicente Albornoz dice que no tiene problema para realizar sus gestiones relacionadas con la República Checa desde Berlín.
“Estoy en Berlín, pero poder venir a Praga es un privilegio. Yo estuve en Praga por primera vez en mi vida en el año 95 y Praga ha mejorado muchísimo, muchísimo. Era una ciudad lindísima en esa época, pero hoy se nota el cambio, se nota la riqueza, se nota como la República Checa ha tenido un salto enorme en estos 31 años. Y la verdad que no es difícil manejar esta relación desde Berlín porque los diplomáticos checos son muy profesionales, muy eficientes. Algo de la relación lo mantengo directamente con el embajador checo en Berlín, por ejemplo, o con representantes checos en Berlín. Entonces, es en realidad un trabajo fácil porque el aporte de los diplomáticos checos para volver esta relación fácil es enorme”.
La Conferencia República Checa e Iberoamérica se realiza cada dos años en Praga desde 2018, pero muchos de los participantes de este año coincidieron en que según es la situación internacional en la actualidad, la de este año fue la más sustancial de todas las celebradas.









