Migración, polca mexicana y crónicas latinoamericanas conquistaron la edición más romántica del Premio Iberoamericano de Praga
Con un homenaje a la docente Dora Poláková y un cierre a puro bolero, la 31.ª edición del Premio Iberoamericano tuvo como gran ganador a un ensayo que explora los alcances de la crónica latinoamericana y su inesperado diálogo con el entorno checo.
El toquecito mexicano en la 31.ª edición del Premio Iberoamericano se hizo sentir recién al final de la ceremonia, pero con mucha intensidad y a todo ritmo: tras la entrega de premios, los músicos de la agrupación Bohemios del Bolero irrumpieron en la Sala de los Patriotas de la Universidad Carolina de Praga con cuatro clásicos del repertorio romántico que, por un instante, convirtieron aquel solemne salón en un rincón más de la Praga latina.
“La verdad es que lo pensamos mucho por el recinto, un recinto solemne que respetamos, pero también queríamos darle un toque alegre al final de la ceremonia. Y bueno, trajimos a Alejandro, el Mariachi de Praga y tiene también el grupo Bohemios del bolero. Y bueno, las tres, cuatro canciones que nos dedicaron pues son canciones muy románticas mexicanas. Y creo que a la gente le gustó”.
Un premio único en el mundo
“En los últimos años nos hemos dado cuenta de que nuestra tarea no es solo impartir clases sino promover la cultura hispana”.
Dora Poláková
Dora Poláková
Honrada por haber tenido a cargo la organización del evento que el próximo año recaerá en Perú y en esta ocasión recibió en total dieciseis trabajos, catorce de los cuales fueron de estudiantes mujeres, la embajadora hizo hincapié en que este es el único premio en su tipo que existe en todo Europa. Y respetando su increíble tradición, incorporaron también algunos cambios como el hecho de entrevistar a los principales candidatos para conocer mejor su propuesta y hasta detectar posibles abusos de IA.
“Fuimos a siete regiones del país, empezamos a involucrar a muchas más universidades, no solamente que se dedican a las letras, sino también a ciencias sociales y relaciones internacionales porque lo que queremos es invitar a que, en estos ensayos, también se hagan propuestas que nos permitan hacer más operativo el premio. Por ejemplo, una de las participantes hizo algo sobre el café en Colombia y también queremos que esto se convierta en propuestas concretas de negocio”.
En defensa de los estudiantes
Uno de los momentos más destacados de la ceremonia fue el reconocimiento que las embajadas iberoamericanas le otorgaron a la profesora Dora Poláková, a quien se la vio tan sonriente como emocionada.
“El reconocimiento me ha sorprendido mucho y lo valoro también mucho porque creo que, como es un reconocimiento proveniente de las embajadas iberoamericanas tiene un valor especial y es un reconocimiento no solo digamos de mi trabajo como persona, pero de todo el hispanismo checo y, por supuesto, de nuestro departamento aquí en Praga en la Universidad Carolina. Y creo que en los últimos años realmente nos hemos dado cuenta de que no solo somos profes, académicos y de que nuestra tarea no es solamente impartir clases a los estudiantes de la universidad, sino también promover la cultura hispana y la lengua española en un ámbito mucho más amplio”.
En la misma sintonía, la profesora Poláková destacó el entusiasmo de sus estudiantes y remarcó que no comparte la visión de quienes se quejan de que los jóvenes son peores que antes. De hecho, aseguró que en sus clases percibe mucha pasión y compromiso, algo que también podría decirse de Iryna Cholodová, estudiante de portugués e italiano en la Universidad Palacký de Olomouc, quien obtuvo el tercer puesto del premio con un ensayo dedicado a un tema tan vigente y crucial como la inmigración.
“Como trabajo además como coordinadora para extranjeros, el tema de la migración y la integración me resultó muy cercano y enriquecedor. Cuando preparaba mi trabajo para el Premio Iberoamericano, se me ocurrió que sería interesante establecer un paralelismo entre la migración ítalo-brasileña y la migración ucraniano-checa”.
“La polca es muy alegre y viva, pero en México me parece aún más ágil y con más fuerza”.
Eliška Křenková
Emocionada y agradecida por el premio, remarcó que la inmigración es un fenómeno natural e intrínseco al ser humano que, en su opinión, merece ser abordado desde una perspectiva histórica para comprenderlo mejor y pensarlo hacia el futuro, en una época en la que resulta imposible sustraerse a la tan mentada globalización.
La polca en tierra de mariachis
Parte de esa globalización remite también al segundo premio: un trabajo sobre la llegada de la polca a México, realizado por Eliška Křenková, estudiante de filología hispánica en la Universidad Carolina de Praga. De hecho, uno de los motivos que la llevaron a elegir ese tema fue que de niña ella misma bailaba ese ritmo y, al buscar en internet algún vínculo entre ambos mundos, descubrió que existía una versión de la polca checa nada menos que en México.
“La polca surgió en la zona que ahora corresponde a Chequia cuando Bohemia formaba parte del imperio austro-húngaro y se trasladó o se difundió por Europa y después hasta México. Y hubo una transformación. En la música, por ejemplo, cambiaron algunos instrumentos: en Chequia los instrumentos suelen ser de viento, pero en México son de cuerda. Y, en cuanto al baile, pues en México se añadió el taconazo, el zapateado, así que es aún más ágil que en Chequia, porque en general la polca es muy alegre y viva, pero en México me parece aún más ágil y con más fuerza”.
Oxitocina crónica
Esa misma fuerza es la que detectó Tereza Votavová, estudiante de traducción en la Universidad Carolina de Praga, en el género de la crónica latinoamericana y su vínculo con el entorno checo, algo que terminó dándole nada menos que el primer premio de esta trigésimo primera edición.
“El tema trata sobre la traducción de crónicas. En la primera parte yo explico el género como tal: qué se escribe sobre el género, qué dicen los autores de crónicas sobre cómo escribirlas y cuál es la diferencia entre el periodismo, las crónicas y la literatura bella y después explico un poco el contexto checo, explico qué traducciones existen y también pongo en contexto la imagen que tiene un lector checo sobre la realidad en América Latina. Por ejemplo, un típico lector checo se entera de las noticias de periódicos como Idnes y de esto suelen tener una imagen muy distorsionada, no saben realmente lo que le pasa a la gente común en América Latina y la crónica puede ofrecer una perspectiva diferente. También tienen mucha influencia series como Narcos en la la perspectiva de un lector checo, así que es importante tener otra perspectiva de la gente común y además en mi tesis yo explico que leer y ver historias fuertes nos emociona mucho y eso produce oxitocina en nuestro cerebro, lo cual nos hace sentir más empatía”.
“Por series como Narcos los checos suelen tener una idea distorsionada de lo que pasa en América Latina”.
Tereza Votavová
Entre los autores de crónica traducidos al checo, Tereza destaca al periodista salvadoreño Óscar Martínez, a quien publicaron en la editorial eslovaca Absynt, y también valora las distintas traducciones que, en ese sentido, fueron apareciendo en la revista PLAV, sobre todo en un número concreto que salió en octubre de 2025 y, bajo el título de Un beso de puño (Polibek pěstí), ofreció un dossier de crónicas y reflexiones sobre femicidios. Allí figuraba un texto de su admirada autora mexicana Fernanda Melchor, a quien conoció gracias a su tutora, Anežka Charvátová. A la traductora e hispanista, dicho sea de paso, Tereza le dedicó, en la ceremonia, unas palabras tan dulces como las de las canciones que cerraron el acto.








