Dentro de Strahov: la biblioteca barroca de Praga que parece detenida en el tiempo y aún presta gratis sus 300.000 libros

Sala de Filosofía

Detrás de sus salas y techos monumentales, la Biblioteca de Strahov incluye una escalera secreta, un gabinete de curiosidades digno de los alquimistas y una rueda de lectura que muchos consideran “el primer Windows de la historia”, además de una colección de trescientos mil libros a disposición del público. Aquí, un recorrido por los rincones que casi nadie ve de una de las bibliotecas más famosas del mundo.

El monasterio de Strahov | Foto: Kristýna  Maková,  Radio Prague International

Con sus trescientos mil volúmenes y dos salas excepcionales —la Filosófica, la más alta de Europa, y la Teológica, una de las más antiguas del continente—, la Biblioteca de Strahov, en Praga, es sin duda una de las más bellas y mejor conservadas del mundo. Para descubrir sus sorpresas, secretos y detalles, nos acompaña Ivana Tavares, guía checa con un profundo vínculo con el universo hispánico.

Ivana Tavares | Foto: Radio Prague International

“La Biblioteca de Strahov es una fuente enorme de conocimiento, lo que no es tan común en una institución religiosa. Hay de todo: teología, medicina, derecho, geografía, filosofía, literatura, poesía, historia, arte. Y, entre todas las obras o libros que la biblioteca tiene, yo mencionaría, definitivamente, el Evangeliario de Strahov, que es un libro escrito entre 860 y 865, regalo del primer arzobispo alemán, cuando el monasterio se fundó en 1143. Después, por ejemplo, está el primer Atlas astronómico Al-Sufi, un autor árabe del siglo XIV de la región de Venecia. También tenemos los primeros atlas anatómicos, como el de Andreas Vesalius de Bélgica, e incluso una de las primeras impresiones de Bohemia que data de 1506, en Pilsen. Y es nada menos que la primera noticia en Europa Central sobre el descubrimiento de América”.

Esa última joya que menciona Ivana es el Tratado sobre las nuevas tierras y el Nuevo Mundo, que publicó en 1506 el impresor y editor Mikuláš Bakalář de Štětina. Considerada como la primera obra en checo que informa al público sobre el descubrimiento de América, se trata de una recopilación de cartas, crónicas y relatos de viaje al otro lado del océano, pero con sello bohemio.

Sala de Teología | Foto: Radio Prague International

La pintura celestial

Sala de Filosofía | Foto: Radio Prague International

Además de los libros, lo que también llama la atención de la biblioteca es, por supuesto, la majestuosa pintura en el techo de la Sala Filosófica, un fresco monumental realizado por una figura muy destacada del barroco tardío centroeuropeo.

“La pinta en 1794 el artista austríaco Franz Anton Maulbertsch. Y consigue hacerlo en seis meses con la ayuda de un estudiante. Él tenía 73 años, así que los 32 metros de altura que tenía que subir en andamio a esa edad era, realmente, mucho”.

Una biblioteca de otra época, aún activa

Formada tanto en teología española y portuguesa como en estudios latinoamericanos, Ivana ofrece tours regulares por la biblioteca de Strahov en inglés, español, portugués y checo. Y a pesar de haberla recorrido ya tantas veces, asegura que la sigue admirando como el primer día.

“Muchas personas viajan a Praga solo para ver esta biblioteca que combina belleza, grandeza e historia”.
Ivana Tavares

“Además, es una combinación muy especial porque son dos bibliotecas separadas por 110 años. Y tienen algo que otras no tienen: la mezcla de belleza, grandeza e historia, algo único que no pudieron destruir ni las guerras ni los incendios. Los libros están en muy buenas condiciones. Y lo que yo diría que es muy especial es que la filosofía de esta orden siempre fue compartir la sabiduría de los libros. Y, de repente, puede ser una información interesante para todos que esta biblioteca sigue funcionando. Todos los libros están en un catálogo online que puedes consultar y pedir a los bibliotecarios para que luego te lleven los libros a las salas de estudio, y es gratuito”.

Sala Filosófica de la Biblioteca de Strahov | Foto: Radio Prague International

De todos los volúmenes de la biblioteca, hay seis mil que ya están digitalizados, pero incluso de esos ejemplares puede pedirse también la versión física. Lo cierto es que, más allá de esa información tan valiosa que puede sorprender a muchos, Ivana asegura que la biblioteca de Strahov tiene un indudable valor turístico que va mucho más allá del interés en consultar sus libros.

“Muchas personas viajan a Praga solo para ver esto, porque lo leyeron o lo vieron. Y yo, hasta ahora, no tuve reacciones malas. Siempre todo el mundo queda asombrado y muy feliz de poder entrar porque, normalmente, no se puede, hay que pedirlo... es un permiso especial, pero están los contactos en internet, entonces cada una de las personas puede hacer el pedido y luego se les ofrece el ingreso”.

Sala de Teología | Foto: Radio Prague International

¡Luz, cámara, Strahov!

“Todos los libros de esta biblioteca están en un catálogo online que puedes consultar y pedir a los bibliotecarios en forma gratuita”.
Ivana Tavares

Por supuesto en un lugar tan fotogénico no podían faltar las grandes producciones cinematográficas que, con frecuencia, realizaron también sus pedidos para filmar distintas películas. Sin ir más lejos, hace apenas algunas semanas la biblioteca recibió las ilustres visitas de Martin Scorsese y Leonardo Di Caprio, quienes también sucumbieron a los encantos de Strahov.

“Por ejemplo en la Sala Filosófica se rodaron escenas de Casino Royale y de la serie Outlander. En la Sala Teológica se filmaron escenas de La Liga de los Hombres Extraordinarios, protagonizada por Sean Connery. Además, también se han grabado allí varios cuentos de hadas y documentales de televisión. Entonces, sí, se puede filmar aquí”.

El primer Windows y la puerta secreta

Otra particularidad de la bilbioteca de Strahov que atrae la atención de visitantes de todo el mundo es la llamada rueda de lectura, que se encuentra en la Sala Teológica.

Rueda de lectura | Foto: Radio Prague International

“Es también una de las piezas únicas que no se puede ver en otra parte del mundo. Se usó, por primera vez, en el siglo XVII para escribir el primer catálogo que la biblioteca aún tiene y comparar. La idea era que se pudieran colocar más libros en los estantes y moverlos: puedes consultarlo como quieras, los libros no se caen. Dicen que es como el primer Windows en el mundo, ya que permite tener varios archivos abiertos en forma simultánea”.

“Como la mayoría de los libros aquí no está digitalizada, la inteligencia artificial aún no tiene acceso a toda esta información”.
Ivana Tavares

La biblioteca de Strahov pertenece a los premonstratenses, nombre que deriva del lugar de Francia en el que San Norberto fundó esa orden. Para ellos la educación fue, desde el principio, algo sumamente importante. En todo caso, en tiempos de internet e inteligencia artificial, un lugar así impacta también a fuerza de contrastes.

Sala de Filosofía | Foto: Radio Prague International

“Yo pienso que, como la mayoría de los libros de aquí no está digitalizada, la inteligencia artificial no tiene acceso a todo esto. Entonces, aún hay mucha información interesante para los estudiantes que están escribiendo sus trabajos de doctorado, muchos profesores o personas que trabajan en las academias de ciencias, escritores, etcétera, etcétera, porque a esto la inteligencia artificial no tiene acceso. Tú tienes que venir aquí a estudiarlo”.
Para sumar aun más encantos, ese acceso al conocimiento depende, en parte, de algo muy similar a una puerta secreta que permite acceder a los estantes más altos.

Foto: Radio Prague International

“Es muy original: dentro de un tubo que se ve en una de las esquinas, hay un tronco de un árbol de ocho metros, y es el único acceso a los pisos de arriba. El siglo XVIII fue un período en el que gustaban mucho las cosas secretas y lúdicas. Entonces, la compañía austríaca Lagerhofer que realizó esta biblioteca tuvo esa idea que estéticamente es muy bonita porque con ese tubo cubren la escalera. Es una buena idea”.

Sala de Teología | Foto: Radio Prague International

Curiosidad, divino tesoro

En esa misma línea, otro apartado que llama la atención en la biblioteca de Strahov es su famoso gabinete de curiosidades, algo también poco habitual en una orden religiosa.

Colecciones de objetos naturales en el gabinete de curiosidades | Foto: Radio Prague International

“Ellos lo compraron de una familia noble checa porque también lo querían usar con fines educativos. Es el único gabinete de curiosidades completo en la República Checa porque, normalmente, los tenían las familias nobles. Entonces, durante el comunismo, solían confiscarlos y colocarlos en diferentes galerías y museos a lo largo de todo el país y nunca más se recuperaban del todo. Pero como esta biblioteca era, durante el comunismo, un museo de la literatura, no la destruyeron tanto como sí ocurrió en otros monasterios. Y el gabinete era parte de esta exposición y por eso está completo. Eso lo hace algo único, más allá de los objetos que hay dentro: el hecho de que esté completo y  nunca se haya repartido en otras galerías y museos”.

Colecciones del gabinete de curiosidades | Foto: Radio Prague International

Agrega Ivana que para un gabinete de curiosidades se preciara de tal debía contener ítems especiales, que, muchas veces, eran animales y objetos relacionados con la vida en el oceáno, algo muy valorado, sobre todo, en la región de Europa Central.

“Hay, por ejemplo, un cocodrilo que en la época se exhibía como si fuera el dragón vencido por San Jorge. También hay muestras que curiosas que explican cómo se produce la seda. También está la xyloteca. ‘Xylos’ en griego quiere decir ‘madera’ y, por lo tanto, es una serie de cajitas que parecen libros, cada una hecha con la madera de un árbol distinto y que contienen muestras de sus hojas, semillas y corteza. En total, son 68 los árboles con esta forma de ‘libros’ de madera”.

Xiloteca  (biblioteca dendrológica). Los 68 volúmenes fueron recopilados por Karel de Hinterlagen hacia el año 1825 | Foto: Radio Prague International

Verdadero bastión libresco, físico y bien tangible en un mundo cada vez más digital, la Biblioteca de Strahov es también una puerta de acceso ideal a Praga: una ciudad que no solo la contiene, sino que se le parece en sus misterios, su belleza y su vitalidad.

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