Hace cien años se aprobó como idioma oficial de la República Checoslovaca una lengua que no existía
En febrero de 1926 fue declarada la lengua checoslovaca como idioma oficial de la República. Aun cuando ese idioma nunca existió en la práctica.
El concepto de un idioma checoslovaco fue mencionado por primera vez en la Ley de Idiomas Nacionales, aprobada a finales de febrero de 1920, junto con la Constitución de la nueva República Checoslovaca. Seis años más tarde, el 3 de febrero de 1926, por medio de una enmienda a la ley original, el idioma checoslovaco fue declarado lengua nacional oficial, sustituyendo al idioma alemán que regía hasta entonces. Uno de sus mayores promotores fue el primer presidente checoslovaco, Tomáš Garrigue Masaryk. En reciente entrevista para la Televisión Checa, Marián Sloboda, de la Facultad de Filosofía de la Universidad Carolina de Praga, aclaró que el motivo de la instauración del idioma checoslovaco fue una decisión política muy pragmática.
“El motivo para la instauración del idioma checoslovaco fue muy simple: la necesidad de equilibrar la relativamente baja representación de checos en el nuevo estado, en Checoslovaquia”.
Al unirse los checos con los eslovacos, estas dos naciones formaron mayoría en el nuevo país y, en tanto que nación checoslovaca, podían imponer su lengua oficial checoslovaca, así como sus idiomas nacionales, según apuntó Sloboda.
“Incluso en la ley correspondiente se menciona que en los territorios checos las instituciones públicas utilizarían el idioma checo, y en Eslovaquia el idioma eslovaco”.
O sea que, independientemente de la existencia oficial del idioma checoslovaco, en la práctica seguían existiendo -y eran utilizados en Bohemia y en Eslovaquia, países que en 1918 formaron la República Checoslovaca- sus propias lenguas: el checo y el eslovaco. Oficialmente se trataba, en realidad, de dos formas o variantes de un mismo idioma. En aquellas regiones donde las minorías étnicas representaban más del 20 % de la población -como rutenos, húngaros, polacos, judíos y, especialmente, alemanes, que sumaban más de tres millones de personas en Checoslovaquia- estas comunidades tenían derecho a utilizar su propio idioma en sus gestiones ante las instituciones oficiales. Sin embargo, este privilegio no se aplicaba de manera uniforme en todo el país y no todas las zonas con presencia minoritaria contaban con ese reconocimiento lingüístico.
Después de la Segunda Guerra Mundial, con la expulsión de Checoslovaquia de una gran parte de los habitantes alemanes y del paulatino decrecimiento del número de húngaros en Eslovaquia, el idioma checoslovaco perdió sentido y, el 9 de junio de 1948, esa ley perdió vigor. Fue abolida, igualmente, la idea de la ‘nación checoslovaca’ y en la nueva Constitución de entonces se hace ya mención del‘pueblo checoslovaco’, dividido en dos naciones: checos y eslovacos, que habitan un solo estado.
El 1 de enero de 1969 una nueva ley constitucional dio origen a la Federación Checoslovaca determinando así la posición de las diferentes nacionalidades dentro de ella. Con el paso del tiempo los idiomas checo y eslovaco se fueron mezclando de manera natural: ambos se utilizaban en las escuelas, los medios de comunicación y en las instituciones oficiales hasta la separación de Checoslovaquia en 1993. Sin embargo, los estrechos lazos entre checos y eslovacos, y también en lo que respecta a sus idiomas, siguen existiendo, a tal punto que el 90% de los checos mayores de 30 años afirma que entienden perfectamente a los eslovacos.








